¡Aguántense!, porque esto del juicio al diputado Alexander Barrantes se puso aún más chinche. Resulta que ahora, justo cuando íbamos a ver cómo le caía la ley, el mae se reportó con incapacidad médica, suspendiendo así la audiencia programada para este lunes 13 de enero. ¡Qué despiche!
Para los que andan distraídos, Barrantes enfrenta acusaciones por ofrecer puestos gubernamentales e incluso ambassadas a cambio de votos favorables en el proyecto de los Eurobonos, allá por noviembre del 2022. Esto salió a la luz cuando se descubrió que le pidió a la diputada Sofía Guillén que conversaran sobre el tema y, presuntamente, le ofreció esos jugosos trabajos a cambio de apoyo.
La Fiscalía General de la República, liderada por Carlo Díaz, no tardó en presentar la acusación formal, lo cual llevó al diputado a renunciar a su inmunidad para poder enfrentar el proceso. Parecía que finalmente iba a haber avances concretos, que podríamos tener resolución en este brete tan polémico, pero parece que el destino tenía otros planes... o más bien, el doctor tuvo otras órdenes.
Lo que resulta irónico es que este no es el primer contratiempo que sufre el juicio. Ya habíamos tenido dos suspensiones previas: una por la licencia de maternidad de la diputada Guillén (¡qué entendible!), y otra por problemas de agenda en la Sala Tercera. Parece que este caso está condenado a arrastrarse como tortuga en almáiz.
Según el despacho del diputado, él está dispuesto a colaborar con la justicia, “como siempre ha manifestado”. Eso sí, mientras esté de baja médica, tendrá tiempo para relajarse y tomarse un café con calma, mientras nosotros seguimos esperando una respuesta. ¿Será estrategia legal o simple coincidencia?
La Procuraduría General de la República, como querellante, también estaba lista para participar en el debate, agregando aún más peso al asunto. Ahora toca esperar a ver qué dice el médico, cuánto dura la incapacidad y si realmente será suficiente para evitar que el juicio avance. La verdad, a estas alturas, uno ya ni se sorprende con estos giros inesperados.
Este nuevo percance levanta muchas sospechas y alimenta la percepción de que hay intereses ocultos tratando de frenar el proceso judicial. Algunos señalan que podría tratarse de una maniobra dilatoria para desgastar a la Fiscalía o simplemente para ganar tiempo y esperar que la situación cambie. ¿Será posible que el sistema judicial esté siendo utilizado como herramienta política?
Y ahora les lanzo la pregunta: ¿creen que esta incapacidad médica es genuina o es una treta más para postergar el juicio? ¿Cómo deberían actuar las autoridades para garantizar que este caso se resuelva de manera justa y transparente, sin importar quién esté involucrado? Dejen sus opiniones abajo, ¡quiero leerlas!
Para los que andan distraídos, Barrantes enfrenta acusaciones por ofrecer puestos gubernamentales e incluso ambassadas a cambio de votos favorables en el proyecto de los Eurobonos, allá por noviembre del 2022. Esto salió a la luz cuando se descubrió que le pidió a la diputada Sofía Guillén que conversaran sobre el tema y, presuntamente, le ofreció esos jugosos trabajos a cambio de apoyo.
La Fiscalía General de la República, liderada por Carlo Díaz, no tardó en presentar la acusación formal, lo cual llevó al diputado a renunciar a su inmunidad para poder enfrentar el proceso. Parecía que finalmente iba a haber avances concretos, que podríamos tener resolución en este brete tan polémico, pero parece que el destino tenía otros planes... o más bien, el doctor tuvo otras órdenes.
Lo que resulta irónico es que este no es el primer contratiempo que sufre el juicio. Ya habíamos tenido dos suspensiones previas: una por la licencia de maternidad de la diputada Guillén (¡qué entendible!), y otra por problemas de agenda en la Sala Tercera. Parece que este caso está condenado a arrastrarse como tortuga en almáiz.
Según el despacho del diputado, él está dispuesto a colaborar con la justicia, “como siempre ha manifestado”. Eso sí, mientras esté de baja médica, tendrá tiempo para relajarse y tomarse un café con calma, mientras nosotros seguimos esperando una respuesta. ¿Será estrategia legal o simple coincidencia?
La Procuraduría General de la República, como querellante, también estaba lista para participar en el debate, agregando aún más peso al asunto. Ahora toca esperar a ver qué dice el médico, cuánto dura la incapacidad y si realmente será suficiente para evitar que el juicio avance. La verdad, a estas alturas, uno ya ni se sorprende con estos giros inesperados.
Este nuevo percance levanta muchas sospechas y alimenta la percepción de que hay intereses ocultos tratando de frenar el proceso judicial. Algunos señalan que podría tratarse de una maniobra dilatoria para desgastar a la Fiscalía o simplemente para ganar tiempo y esperar que la situación cambie. ¿Será posible que el sistema judicial esté siendo utilizado como herramienta política?
Y ahora les lanzo la pregunta: ¿creen que esta incapacidad médica es genuina o es una treta más para postergar el juicio? ¿Cómo deberían actuar las autoridades para garantizar que este caso se resuelva de manera justa y transparente, sin importar quién esté involucrado? Dejen sus opiniones abajo, ¡quiero leerlas!