Maes, en serio que a veces pareciera que vivimos en un eterno Día de los Inocentes. No ha terminado uno de procesar el despiche del aguacate o la última hablada del político de turno, cuando ya anda circulando por WhatsApp una cadena que básicamente nos recomienda meternos en un búnker y no salir hasta el 2030. ¡Qué torta! Esta vez, la vara es un supuesto comunicado de la Fuerza Pública con una lista de “recomendaciones” que suenan más a guion de película apocalíptica que a un consejo práctico para andar por chepe.
Vamos a ver, analicemos el “documento” por un segundo. La genialidad anónima detrás de este texto nos dice, entre otras cosas, que evitemos manejar de noche y que si nos chocan, por amor a Dios, no paremos. O sea, según esta lógica, si un mae se le atraviesa y usted le abolla el bumper, lo que procede es pisar el acelerador como si estuviera en Rápidos y Furiosos: Tilarán Drift. También nos aconseja no ir a gasolineras, farmacias ni supermercados de noche. Diay, perfecto para el que sale del brete a las 7 p.m. y tiene la refri vacía. Básicamente, la recomendación es: llegue a la choza, ponga triple llave y rece para no necesitar una Alka-Seltzer a medianoche.
Como era de esperarse, y por dicha, la Fuerza Pública tuvo que salir a apagar el incendio. Dejaron clarísimo, a través de sus canales oficiales (esos que sí hay que seguir), que ese texto es más falso que una moneda de tres colones. El comunicado oficial fue corto y al punto: “Aclaramos que este texto no corresponde a una información oficial ni a un comunicado de la Fuerza Pública”. ¿Ven? Simple. Sin drama. El problema es que el desmentido oficial nunca corre tan rápido como el chisme alarmista. El pánico siempre le gana la carrera a la lógica, y es ahí donde todos tenemos que poner de nuestra parte.
Y aquí es donde la cosa se pone seria, porque más allá del autor anónimo que se jaló la torta de escribir esa cochinada, el verdadero problema es la facilidad con la que se esparce. Todos tenemos en la familia o en el grupo de compas a esa persona que comparte cualquier cosa que le llegue sin siquiera leerla completa. Le llega una foto de un marciano en el Cerro de la Muerte y la reenvía con un “¡Vean qué increíble!”. Este tipo de desinformación sobre seguridad es particularmente peligrosa, porque no solo genera un pánico innecesario, sino que también ahoga las recomendaciones reales y válidas que sí emiten las autoridades. ¡Es un despiche!
Al final, la mejor arma contra la inseguridad y la desinformación es el sentido común. Antes de compartir algo, respiremos profundo y preguntémonos: ¿Esto tiene sentido? ¿Viene de una fuente oficial? ¿O parece escrito por alguien cuyo único objetivo es ver el mundo arder desde la comodidad de su celular? Verificar toma treinta segundos. Entrar en pánico colectivo nos puede salir mucho más caro. La situación del país es complicada, sí, pero comernos cada cuento que nos llega solo empeora las cosas.
Y ahora, la pregunta para el foro: A ustedes, ¿les llegó esta cadena o alguna parecida? ¿Qué hacen cuando un familiar o un compa les manda una de estas varas? ¿Lo ignoran, le contestan con el link oficial o ya de plano los tienen silenciados?
Vamos a ver, analicemos el “documento” por un segundo. La genialidad anónima detrás de este texto nos dice, entre otras cosas, que evitemos manejar de noche y que si nos chocan, por amor a Dios, no paremos. O sea, según esta lógica, si un mae se le atraviesa y usted le abolla el bumper, lo que procede es pisar el acelerador como si estuviera en Rápidos y Furiosos: Tilarán Drift. También nos aconseja no ir a gasolineras, farmacias ni supermercados de noche. Diay, perfecto para el que sale del brete a las 7 p.m. y tiene la refri vacía. Básicamente, la recomendación es: llegue a la choza, ponga triple llave y rece para no necesitar una Alka-Seltzer a medianoche.
Como era de esperarse, y por dicha, la Fuerza Pública tuvo que salir a apagar el incendio. Dejaron clarísimo, a través de sus canales oficiales (esos que sí hay que seguir), que ese texto es más falso que una moneda de tres colones. El comunicado oficial fue corto y al punto: “Aclaramos que este texto no corresponde a una información oficial ni a un comunicado de la Fuerza Pública”. ¿Ven? Simple. Sin drama. El problema es que el desmentido oficial nunca corre tan rápido como el chisme alarmista. El pánico siempre le gana la carrera a la lógica, y es ahí donde todos tenemos que poner de nuestra parte.
Y aquí es donde la cosa se pone seria, porque más allá del autor anónimo que se jaló la torta de escribir esa cochinada, el verdadero problema es la facilidad con la que se esparce. Todos tenemos en la familia o en el grupo de compas a esa persona que comparte cualquier cosa que le llegue sin siquiera leerla completa. Le llega una foto de un marciano en el Cerro de la Muerte y la reenvía con un “¡Vean qué increíble!”. Este tipo de desinformación sobre seguridad es particularmente peligrosa, porque no solo genera un pánico innecesario, sino que también ahoga las recomendaciones reales y válidas que sí emiten las autoridades. ¡Es un despiche!
Al final, la mejor arma contra la inseguridad y la desinformación es el sentido común. Antes de compartir algo, respiremos profundo y preguntémonos: ¿Esto tiene sentido? ¿Viene de una fuente oficial? ¿O parece escrito por alguien cuyo único objetivo es ver el mundo arder desde la comodidad de su celular? Verificar toma treinta segundos. Entrar en pánico colectivo nos puede salir mucho más caro. La situación del país es complicada, sí, pero comernos cada cuento que nos llega solo empeora las cosas.
Y ahora, la pregunta para el foro: A ustedes, ¿les llegó esta cadena o alguna parecida? ¿Qué hacen cuando un familiar o un compa les manda una de estas varas? ¿Lo ignoran, le contestan con el link oficial o ya de plano los tienen silenciados?