¡Ay, Dios mío! Esto del Cambio de Mando se está poniendo interesante, ¿verdad, compás? Laura Fernández, la compañera que salió del Ministerio de Presidencia, anda echándole ganas a su campaña con toda la intención de llevar al oficialismo al Congreso con una fuerza considerable. Pero no cualquier fuerza, ¡eh! Hablamos de 40 diputados, cifra que ha levantado más polvo que gallina ciega.
La jefa, durante un evento en Turrialba, soltó la bomba explicando que, aunque con solo ocho diputados el Presidente Chaves ha hecho cositas, para realmente hacerle frente a los retos que tenemos como país, necesita un batallón entero en la Asamblea Legislativa. Y vaya que tenemos retos, desde los apagones hasta el precio del frijol que parece que va pa' Marte.
Ahora, los detractores ya le estaban buscando cinco patas al gato, acusándola de querer instaurar una especie de dictadura con esos 40 votos. Pero la exministra, con toda la calma que da saber que tienes el apoyo del partido, les respondió: “No, señores, dejen de vender humo y asustar con la vaina vacía”. ¡Qué manera de poner a callar a los críticos, diay!
Pero no se queda ahí, parce. Fernández fue directo al grano, enumerando las razones por las cuales considera indispensable contar con ese respaldo legislativo. Primero, quiere acabar con esas famosas pensiones de lujo, ¡que a muchos nos parecen un robo a mano armada! Luego, promete imponer penas de verdad, de esas que metan a los culpables en la cárcel, “en serio”, como ella misma lo expresó. Imaginen eso, ¡los chorros temblando de miedo!
Además, no olvidó mencionar el caso de Crucitas, ese pozo de oro que sigue dando dolores de cabeza al país. Según ella, con 40 diputados podrían destapar la vaina y ponerle fin a esa novela que parece no tener final. Y para rematar, asegura que podrían darle el seguro de cosechas a nuestros campesinos, porque a ellos sí que les pega duro cuando vienen las lluvias torrenciales o las sequías infernales.
Parece que la estrategia de Fernández es clara: apelar directamente a la frustración popular ante la corrupción, la inseguridad y los problemas económicos. Conectar con el pueblo llano, decirles lo que quieren escuchar y ofrecer soluciones concretas, aunque algunos consideren que sean poco realistas. Un buen brete para levantar vuelo en estas elecciones, ¿qué les parece?
La exministra también aprovechó la oportunidad para pedirle a sus seguidores que no aflojen en el esfuerzo y que salgan a votar en masa el próximo domingo 1 de febrero, con la esperanza de obtener una victoria contundente en primera vuelta. Ya saben, ¡a darle con todo, que esto es pa’l pueblo! Y ojalá, ojalá que esta vez sí podamos ver cambios reales en nuestro país.
Bueno, ahora me pregunto… ¿Creen que realmente Laura Fernández podrá cumplir todas esas promesas si logra conseguir los 40 diputados que tanto anhela? ¿O será otra vez la misma cantaleta de “prometo, prometo” que siempre hemos escuchado? Dejen sus opiniones en el foro, ¡quiero leer sus puntos de vista!
La jefa, durante un evento en Turrialba, soltó la bomba explicando que, aunque con solo ocho diputados el Presidente Chaves ha hecho cositas, para realmente hacerle frente a los retos que tenemos como país, necesita un batallón entero en la Asamblea Legislativa. Y vaya que tenemos retos, desde los apagones hasta el precio del frijol que parece que va pa' Marte.
Ahora, los detractores ya le estaban buscando cinco patas al gato, acusándola de querer instaurar una especie de dictadura con esos 40 votos. Pero la exministra, con toda la calma que da saber que tienes el apoyo del partido, les respondió: “No, señores, dejen de vender humo y asustar con la vaina vacía”. ¡Qué manera de poner a callar a los críticos, diay!
Pero no se queda ahí, parce. Fernández fue directo al grano, enumerando las razones por las cuales considera indispensable contar con ese respaldo legislativo. Primero, quiere acabar con esas famosas pensiones de lujo, ¡que a muchos nos parecen un robo a mano armada! Luego, promete imponer penas de verdad, de esas que metan a los culpables en la cárcel, “en serio”, como ella misma lo expresó. Imaginen eso, ¡los chorros temblando de miedo!
Además, no olvidó mencionar el caso de Crucitas, ese pozo de oro que sigue dando dolores de cabeza al país. Según ella, con 40 diputados podrían destapar la vaina y ponerle fin a esa novela que parece no tener final. Y para rematar, asegura que podrían darle el seguro de cosechas a nuestros campesinos, porque a ellos sí que les pega duro cuando vienen las lluvias torrenciales o las sequías infernales.
Parece que la estrategia de Fernández es clara: apelar directamente a la frustración popular ante la corrupción, la inseguridad y los problemas económicos. Conectar con el pueblo llano, decirles lo que quieren escuchar y ofrecer soluciones concretas, aunque algunos consideren que sean poco realistas. Un buen brete para levantar vuelo en estas elecciones, ¿qué les parece?
La exministra también aprovechó la oportunidad para pedirle a sus seguidores que no aflojen en el esfuerzo y que salgan a votar en masa el próximo domingo 1 de febrero, con la esperanza de obtener una victoria contundente en primera vuelta. Ya saben, ¡a darle con todo, que esto es pa’l pueblo! Y ojalá, ojalá que esta vez sí podamos ver cambios reales en nuestro país.
Bueno, ahora me pregunto… ¿Creen que realmente Laura Fernández podrá cumplir todas esas promesas si logra conseguir los 40 diputados que tanto anhela? ¿O será otra vez la misma cantaleta de “prometo, prometo” que siempre hemos escuchado? Dejen sus opiniones en el foro, ¡quiero leer sus puntos de vista!