¡Aguante, fanáticos del cosmos! Después del jueguito de Júpiter que vimos hace poquito, parece que el universo nos tiene preparadito un menú de eventos celestiales que van a poner a lucirse a los astrónomos aficionados. Se viene de todo, desde conjunciones hasta un eclipse anular, y la joya de la corona: la posibilidad de echarle ojo a Mercurio, un planeta que normalmente se anda escondiendo como gata boquiabierta.
Y ni hablar de las fechas, ¿eh? Porque aparte de los eventos astronómicos, estamos hablando de Año Nuevo chino, el inicio del Ramadán… ¡el mundo entero celebrando cosas! Resulta que la segunda luna nueva después del solsticio de invierno, que fue el 21 de diciembre, sirve de pretexto para estas festividades culturales importantes. Así que preparen sus calendarios, que andamos con un montón de cosas que celebrar.
La primera parada de esta aventura cósmica es el próximo viernes (23 de enero), donde podremos presenciar la conjunción de la Luna, Saturno y Neptuno. Imaginen eso: esos tres astros pegados como sardinas en lata, viéndolos desde acá en la Tierra. ¡Un espectáculo que vale la pena madrugar pa’ disfrutar!
Luego, el 28 de enero, Mercurio y Venus harán su propio número, un baile celeste que seguro deleitará a los observadores. Y para cerrar la semana, el 30 de enero, tendremos la conjunción de la Luna y Júpiter, otro motivo pa’ levantar la mirada hacia el cielo nocturno y pensar '¡qué chimba esto!'
Pero el show no termina ahí, mi clave. Febrero arranca con fuerza el martes 17, con la llegada de la segunda luna nueva después del solsticio de invierno. ¡Eso significa Año Nuevo chino y el inicio del Ramadán para nuestros hermanos musulmanes! Y, atención plena, porque ese mismo día –sí, justo el 17 de febrero– se registrará un eclipse anular de Sol. Ojo, que este fenómeno no lo vamos a poder apreciar desde Costa Rica, así que mejor guardamos las ilusiones, aunque siempre podemos buscar transmisiones online para no perdernos el cosquilleo.
Ahora sí, llegamos al plato fuerte: el 19 de febrero podría ser nuestro gran chance de ver a Mercurio. Como todos sabemos, este planetita suele ser medio esquivo, pues está casi siempre pegado al Sol y nos encandila. Pero por suerte, en esa fecha estará un poquitito más alejadito, permitiéndonos vislumbrarlo en el atardecer, especialmente entre las 6:00 p.m. y las 6:30 p.m., cuando la claridad del Sol ya se haya ido. Necesitaremos un horizonte bien bajito, como una playa o, si somos aventureros, subirnos al Irazú –siempre y cuando no esté nublado, claro está.
José Alberto Villalobos, físico y conocedor del tema, nos da el consejo: “Si no tienen mucha experiencia en astronomía, utilicen cualquier ayuda óptica que tengan a mano, como binoculares, telescopios… ¡lo que sea pa’ mejorar la visión!”. Él mismo nos cuenta que aprovechar esa ventana de tiempo es crucial, porque la cercanía de Mercurio con el Sol dificulta mucho su observación en otras épocas. En fin, una oportunidad única para ver un planeta que muchos nunca han tenido la suerte de admirar.
Así que ya saben, preparen sus equipos, busquen un buen lugar con horizonte despejado y estén listos para maravillarse con la belleza del universo. Pero díganme, ¿creen que deberíamos invertir más en educación astronómica en nuestras escuelas para que más jóvenes ticos se apasionen por explorar el cosmos? ¡Dejen sus opiniones en el foro!
Y ni hablar de las fechas, ¿eh? Porque aparte de los eventos astronómicos, estamos hablando de Año Nuevo chino, el inicio del Ramadán… ¡el mundo entero celebrando cosas! Resulta que la segunda luna nueva después del solsticio de invierno, que fue el 21 de diciembre, sirve de pretexto para estas festividades culturales importantes. Así que preparen sus calendarios, que andamos con un montón de cosas que celebrar.
La primera parada de esta aventura cósmica es el próximo viernes (23 de enero), donde podremos presenciar la conjunción de la Luna, Saturno y Neptuno. Imaginen eso: esos tres astros pegados como sardinas en lata, viéndolos desde acá en la Tierra. ¡Un espectáculo que vale la pena madrugar pa’ disfrutar!
Luego, el 28 de enero, Mercurio y Venus harán su propio número, un baile celeste que seguro deleitará a los observadores. Y para cerrar la semana, el 30 de enero, tendremos la conjunción de la Luna y Júpiter, otro motivo pa’ levantar la mirada hacia el cielo nocturno y pensar '¡qué chimba esto!'
Pero el show no termina ahí, mi clave. Febrero arranca con fuerza el martes 17, con la llegada de la segunda luna nueva después del solsticio de invierno. ¡Eso significa Año Nuevo chino y el inicio del Ramadán para nuestros hermanos musulmanes! Y, atención plena, porque ese mismo día –sí, justo el 17 de febrero– se registrará un eclipse anular de Sol. Ojo, que este fenómeno no lo vamos a poder apreciar desde Costa Rica, así que mejor guardamos las ilusiones, aunque siempre podemos buscar transmisiones online para no perdernos el cosquilleo.
Ahora sí, llegamos al plato fuerte: el 19 de febrero podría ser nuestro gran chance de ver a Mercurio. Como todos sabemos, este planetita suele ser medio esquivo, pues está casi siempre pegado al Sol y nos encandila. Pero por suerte, en esa fecha estará un poquitito más alejadito, permitiéndonos vislumbrarlo en el atardecer, especialmente entre las 6:00 p.m. y las 6:30 p.m., cuando la claridad del Sol ya se haya ido. Necesitaremos un horizonte bien bajito, como una playa o, si somos aventureros, subirnos al Irazú –siempre y cuando no esté nublado, claro está.
José Alberto Villalobos, físico y conocedor del tema, nos da el consejo: “Si no tienen mucha experiencia en astronomía, utilicen cualquier ayuda óptica que tengan a mano, como binoculares, telescopios… ¡lo que sea pa’ mejorar la visión!”. Él mismo nos cuenta que aprovechar esa ventana de tiempo es crucial, porque la cercanía de Mercurio con el Sol dificulta mucho su observación en otras épocas. En fin, una oportunidad única para ver un planeta que muchos nunca han tenido la suerte de admirar.
Así que ya saben, preparen sus equipos, busquen un buen lugar con horizonte despejado y estén listos para maravillarse con la belleza del universo. Pero díganme, ¿creen que deberíamos invertir más en educación astronómica en nuestras escuelas para que más jóvenes ticos se apasionen por explorar el cosmos? ¡Dejen sus opiniones en el foro!