¡Ay, Dios mío! Esto sí que pinta feo, raza. Resulta que las multinacionales, esas que nos vendían la moto del progreso eterno, le han bajado drásticamente al acelerador en cuanto a la creación de empleos aquí en Costa Rica. De tener un buen lote de oportunidades hace unos años, ahora estamos raspando el fondo del barril. Según los números, y ojo que no son mios, sino de la CCSS y Cinde, ya ni hablamos.
Para ponerle pa’l carro, en 2022 se estaban generando casi 19 mil empleos gracias a estas empresas, pero ¡aguanta! Pa' 2025, esa cifra se desplomó a unos míseros 3.259. Imagínate el changarro, la diferencia es abismal. Y eso no es todo, porque si miramos el panorama general, durante los años 2018-2021 se lograron crear cerca de 63 mil empleos, mientras que el período posterior, entre 2022 y 2025, apenas sumó 33.037. Un golpe duro, vamos.
Marianela Urgellés, la jefa de Cinde, salió a hablar del asunto y no andaba precisamente festejando. Dijo que esto es producto de un cambio en cómo operan estas compañías y que ya veníamos advirtiendo sobre esta desaceleración del ecosistema de Inversión Extranjera Directa (IED). Parece que la cosa no va tan bien como nos querían hacer creer, ¿no?
Y claro, no somos los únicos que estamos sintiendo este bache. Urgellés también mencionó que otros países de la región, como Estados Unidos, México, Colombia, Chile y hasta algunos europeos del Este, están poniendo toda la carne al asador para atraer a estas empresas. Ofrecen mejores incentivos, más seguridad jurídica y logística más eficiente. Nos están dejando pasar, simples y llanamente.
Además, tenemos que echarle la culpa a la coyuntura mundial, con todos esos problemas geopolíticos y las tarifas que nos pone Estados Unidos. Una maraña, te digo yo. Urgellés dice que estamos en un punto de inflexión competitivo y que necesitamos darle un empujón a nuestro país, actualizar nuestra estrategia para seguir siendo atractivos a nivel global y, lo más importante, generar empleo para nosotros, los ticos.
Pero la cosa no pinta nada bonita en el sector de servicios, que siempre ha sido el motor de la economía. En 2025, incluso perdimos empleos, ¡una caída del 2%! Eso significa 2.192 puestos de trabajo menos. Antes éramos la envidia de muchos, pero ahora parece que nos estamos quedando atrás. Las causas son varias: costos elevados, como el dichoso tipo de cambio, y la automatización de procesos.
Si analizamos bien, entre 2018 y 2021 se creaban alrededor de 11.776 empleos al año en este sector, pero entre 2022 y 2025 apenas generamos 497. ¡Una diferencia sideral! Sectores como servicios empresariales, centros de contacto y retail están en picada, mientras que solo algunas áreas especializadas, como servicios compartidos, creación de contenido y ciberseguridad, mantienen un crecimiento moderado. Parece que las tareas más básicas están desapareciendo, y solo quedan las que requieren más conocimiento y valor añadido.
Sin embargo, hay una luz de esperanza: el sector de ciencias de la vida sigue creciendo a paso firme, impulsando la creación de empleos. En 2025, se registraron 4.544 empleos nuevos, ¡un crecimiento del 9,4%! Esto demuestra que aún podemos competir, si apostamos por sectores innovadores y con alto potencial. Pero, ¿cómo le hacemos para recuperar el terreno perdido y volver a las cifras de hace unos años? ¿Deberíamos enfocarnos más en el sector de ciencias de la vida, aunque eso signifique descuidar otros sectores tradicionales? ¿O tal vez necesitamos una revisión profunda de nuestras políticas económicas y fiscales para hacer de Costa Rica un lugar más atractivo para la inversión extranjera? ¿Ustedes qué opinan, compas?
Para ponerle pa’l carro, en 2022 se estaban generando casi 19 mil empleos gracias a estas empresas, pero ¡aguanta! Pa' 2025, esa cifra se desplomó a unos míseros 3.259. Imagínate el changarro, la diferencia es abismal. Y eso no es todo, porque si miramos el panorama general, durante los años 2018-2021 se lograron crear cerca de 63 mil empleos, mientras que el período posterior, entre 2022 y 2025, apenas sumó 33.037. Un golpe duro, vamos.
Marianela Urgellés, la jefa de Cinde, salió a hablar del asunto y no andaba precisamente festejando. Dijo que esto es producto de un cambio en cómo operan estas compañías y que ya veníamos advirtiendo sobre esta desaceleración del ecosistema de Inversión Extranjera Directa (IED). Parece que la cosa no va tan bien como nos querían hacer creer, ¿no?
Y claro, no somos los únicos que estamos sintiendo este bache. Urgellés también mencionó que otros países de la región, como Estados Unidos, México, Colombia, Chile y hasta algunos europeos del Este, están poniendo toda la carne al asador para atraer a estas empresas. Ofrecen mejores incentivos, más seguridad jurídica y logística más eficiente. Nos están dejando pasar, simples y llanamente.
Además, tenemos que echarle la culpa a la coyuntura mundial, con todos esos problemas geopolíticos y las tarifas que nos pone Estados Unidos. Una maraña, te digo yo. Urgellés dice que estamos en un punto de inflexión competitivo y que necesitamos darle un empujón a nuestro país, actualizar nuestra estrategia para seguir siendo atractivos a nivel global y, lo más importante, generar empleo para nosotros, los ticos.
Pero la cosa no pinta nada bonita en el sector de servicios, que siempre ha sido el motor de la economía. En 2025, incluso perdimos empleos, ¡una caída del 2%! Eso significa 2.192 puestos de trabajo menos. Antes éramos la envidia de muchos, pero ahora parece que nos estamos quedando atrás. Las causas son varias: costos elevados, como el dichoso tipo de cambio, y la automatización de procesos.
Si analizamos bien, entre 2018 y 2021 se creaban alrededor de 11.776 empleos al año en este sector, pero entre 2022 y 2025 apenas generamos 497. ¡Una diferencia sideral! Sectores como servicios empresariales, centros de contacto y retail están en picada, mientras que solo algunas áreas especializadas, como servicios compartidos, creación de contenido y ciberseguridad, mantienen un crecimiento moderado. Parece que las tareas más básicas están desapareciendo, y solo quedan las que requieren más conocimiento y valor añadido.
Sin embargo, hay una luz de esperanza: el sector de ciencias de la vida sigue creciendo a paso firme, impulsando la creación de empleos. En 2025, se registraron 4.544 empleos nuevos, ¡un crecimiento del 9,4%! Esto demuestra que aún podemos competir, si apostamos por sectores innovadores y con alto potencial. Pero, ¿cómo le hacemos para recuperar el terreno perdido y volver a las cifras de hace unos años? ¿Deberíamos enfocarnos más en el sector de ciencias de la vida, aunque eso signifique descuidar otros sectores tradicionales? ¿O tal vez necesitamos una revisión profunda de nuestras políticas económicas y fiscales para hacer de Costa Rica un lugar más atractivo para la inversión extranjera? ¿Ustedes qué opinan, compas?