¡Aguante, pura vida! Parece que nos estamos poniendo gorditos en cuanto a libertad de viaje. El pasaporte costarricense acaba de escalar hasta la posición número 26 en el Henley Passport Index 2026, lo que significa que podemos entrar a 148 destinos alrededor del planeta sin tener que andar tramitando visitas como si fuéramos extraterrestres. Esto sí que es un buen dato, diay, antes de que me digan que solo escribo cosas positivas.
Para los que no andan muy pechos, el Henley Passport Index mide el poder de los pasaportes basándose en cuántos países te dejan entrar sin pedir papeles. Este año, Singapur lidera la tabla con 192 destinos, seguido de Japón y Corea del Sur. Nosotros, los quiteños, compartimos el puesto 26 con Panamá – ¡vaya competencia amistosa! A ver si le ganamos el próximo año, aunque honestamente, con lo rápido que cambian las cosas en el mundo, no me sorprendería nada.
Según el reporte, analizaron 199 pasaportes y 227 destinos, usando datos de Timatic y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). Lo importante es que ahora tenemos más opciones para salirnos de esta rutina, explorar nuevos rincones y, ya saben, escaparnos del estrés diario. Aunque claro, con el precio del avión hoy en día, ni siquiera importa tener la visa, porque al final igual cuesta un ojo de la cara llegar a cualquier lado. ¡Un despiche!
Si vemos cómo nos comparamos con nuestros vecinos centroamericanos, Chile está bastante adelantado, en el puesto 13, Argentina y Brasil comparten el 16, México llega al 21 y Uruguay al 22. No es que estemos descarriados, pero hay margen de mejora, chunche. Ojalá el gobierno le ponga empeño a fortalecer nuestras relaciones diplomáticas y conseguir más acuerdos de libre tránsito, para seguir escalando en esta tabla. Sería bueno dejar atrás el estereotipo del país tranquilo y empezar a ser reconocidos por nuestra capacidad de movernos por el mundo.
Ahora bien, la pregunta que no quiero que nadie me haga es: ¿qué hacemos con todas estas visas? Porque a ver, tener la posibilidad de ir a 148 lugares suena genial en teoría, pero si no tienes el brete de ahorrar para el boleto y pagar las estadías, pues ahí te queda la visa guardada como souvenir. No queremos que esto termine siendo otra vara para presumir que no podemos aprovechar, ¿verdad?
Y hablando de aprovechamiento, ¿ya se imaginaron las reacciones en las redes sociales? Seguro ya están todos planeando sus viajes “influencer” a Bali o Islandia, publicando fotos posadas y hashtags inventados. Mientras tanto, el tipo promedio sigue trabajando doble para cubrir los gastos básicos. Pero bueno, al menos tendremos algo de qué soñar, ¿no?
Lo cierto es que esta noticia viene en un momento interesante. Después de años de restricciones y complicaciones debido a la pandemia, el mundo parece estar volviendo a abrirse. Además, con la creciente popularidad del teletrabajo, cada vez más gente puede permitirse trabajar desde cualquier parte del planeta. Así que quizás este pasaporte tenga un uso más amplio de lo que pensamos. O quizás sigamos yéndonos a Tamarindo el fin de semana… el tiempo lo dirá.
En fin, ¡qué chiva este avance para Costa Rica! Un reconocimiento más a nuestro esfuerzo y a nuestra imagen internacional. Pero ahora les pregunto, mi gente: ¿con este nuevo poder de viaje, cuál sería su primer destino soñado y qué harían allí? ¡Déjenme sus respuestas en los comentarios, quiero saber si mis compas también tienen ganas de escaparse de este brete o prefieren quedarse disfrutando de la pura vida en casa!
Para los que no andan muy pechos, el Henley Passport Index mide el poder de los pasaportes basándose en cuántos países te dejan entrar sin pedir papeles. Este año, Singapur lidera la tabla con 192 destinos, seguido de Japón y Corea del Sur. Nosotros, los quiteños, compartimos el puesto 26 con Panamá – ¡vaya competencia amistosa! A ver si le ganamos el próximo año, aunque honestamente, con lo rápido que cambian las cosas en el mundo, no me sorprendería nada.
Según el reporte, analizaron 199 pasaportes y 227 destinos, usando datos de Timatic y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). Lo importante es que ahora tenemos más opciones para salirnos de esta rutina, explorar nuevos rincones y, ya saben, escaparnos del estrés diario. Aunque claro, con el precio del avión hoy en día, ni siquiera importa tener la visa, porque al final igual cuesta un ojo de la cara llegar a cualquier lado. ¡Un despiche!
Si vemos cómo nos comparamos con nuestros vecinos centroamericanos, Chile está bastante adelantado, en el puesto 13, Argentina y Brasil comparten el 16, México llega al 21 y Uruguay al 22. No es que estemos descarriados, pero hay margen de mejora, chunche. Ojalá el gobierno le ponga empeño a fortalecer nuestras relaciones diplomáticas y conseguir más acuerdos de libre tránsito, para seguir escalando en esta tabla. Sería bueno dejar atrás el estereotipo del país tranquilo y empezar a ser reconocidos por nuestra capacidad de movernos por el mundo.
Ahora bien, la pregunta que no quiero que nadie me haga es: ¿qué hacemos con todas estas visas? Porque a ver, tener la posibilidad de ir a 148 lugares suena genial en teoría, pero si no tienes el brete de ahorrar para el boleto y pagar las estadías, pues ahí te queda la visa guardada como souvenir. No queremos que esto termine siendo otra vara para presumir que no podemos aprovechar, ¿verdad?
Y hablando de aprovechamiento, ¿ya se imaginaron las reacciones en las redes sociales? Seguro ya están todos planeando sus viajes “influencer” a Bali o Islandia, publicando fotos posadas y hashtags inventados. Mientras tanto, el tipo promedio sigue trabajando doble para cubrir los gastos básicos. Pero bueno, al menos tendremos algo de qué soñar, ¿no?
Lo cierto es que esta noticia viene en un momento interesante. Después de años de restricciones y complicaciones debido a la pandemia, el mundo parece estar volviendo a abrirse. Además, con la creciente popularidad del teletrabajo, cada vez más gente puede permitirse trabajar desde cualquier parte del planeta. Así que quizás este pasaporte tenga un uso más amplio de lo que pensamos. O quizás sigamos yéndonos a Tamarindo el fin de semana… el tiempo lo dirá.
En fin, ¡qué chiva este avance para Costa Rica! Un reconocimiento más a nuestro esfuerzo y a nuestra imagen internacional. Pero ahora les pregunto, mi gente: ¿con este nuevo poder de viaje, cuál sería su primer destino soñado y qué harían allí? ¡Déjenme sus respuestas en los comentarios, quiero saber si mis compas también tienen ganas de escaparse de este brete o prefieren quedarse disfrutando de la pura vida en casa!