¡Ay, Dios mío! Otra vez estamos aquí hablando del Proeri. Resulta que la Comisión de Asuntos Hacendarios le dio una repasada de gallinero a la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) este martes, y vaya si le encontraron chinchorros. Ya saben, esos proyectos que prometían arreglar el país luego de las últimas tragedias climáticas… pues parece que andan más perdidos que chancho en neblina.
Recordemos, el Poder Legislativo aprobó hace unos años, allá por el 2026, un jugosito préstamo de 700 millones de dólares para ponerle parche a más de 500 obras de infraestructura. Era para salir del paso, para evitar que las carreteras siguieran pareciendo ríos y los colegios estuvieran agrietados como tortilla quemada. Pero bueno, parece que el dinero se evaporó entre papeles y promesas.
Ahora viene lo grave. Un informe de auditoría, el tercero consecutivo, reveló que el avance de estas obras está más bajo que el suelo. Paulina Ramírez, la presidenta de Hacendarios, no se anduvo con rodeos: “Lo único que identificamos finalmente es que el gobierno ha sido incapaz de resolver problemas tan graves que hemos tenido en Costa Rica”. ¡Uy, qué directa! Como decimos nosotros, le pegó pa’ bajarla.
Ramírez, con toda la razón del mundo, recalcó que apenas van en un 10% de avance con alrededor de 300 proyectos Proeri. ¡Pero dígame! De los proyectos totales, solo han terminado 38. ¡Tremendo brete! Esto demuestra, según ella, una serie de incumplimientos, una falta de planificación que da pena ajena y una incapacidad generalizada para resolver cosas que deberían ser prioritarias, especialmente porque son decretos de emergencia. ¡Un fiasco total, vamos!
Y ni hablar de otra auditoría publicada en diciembre pasado por Servicios Preventivos de la Auditoría Interna del Conavi. Esa otra joyita advirtió sobre riesgos de reclamos y sobrecostos. Al parecer, no solo hay retrasos, sino que ahora nos pueden venir encima con demandas millonarias y obras que cuesten el doble de lo presupuestado. ¡Qué carga! Analizaron 20 contratos de PROERI y encontraron que solo 10 cumplieron con los criterios normativos de entrega y aprobación final. Ocho, ¡ocho!, no cumplieron con lo establecido y dos estaban aún en limbo.
El informe del Conavi incluso utilizó términos fuertes, calificando la situación como un riesgo de “criticidad inherente alta”. Esto significa que las omisiones y deficiencias podrían tener consecuencias muy serias para las finanzas públicas y para la calidad de vida de los ciudadanos. Imaginen, endeudándonos para hacer cosas mal hechas. ¡Nosotros trabajando como burros para que otros se llenen los bolsillos!
La presidencia ejecutiva de la CNE tendrá que rendir cuentas este miércoles ante los legisladores. Van a tener que explicar por qué el dinero no se invirtió adecuadamente y cómo piensan solucionar esta espinosa vara. Esperemos que no anden con excusas baratas y demuestren que sí tienen un plan serio para rescatar el Proeri de este pozo profundo. Porque sinceramente, esto huele a corrupción y a pura paja.
En fin, señores, con todo este panorama, me pregunto: ¿Cree usted que realmente el gobierno va a tomar cartas en el asunto y corregir el rumbo del Proeri, o estamos condenados a seguir viendo cómo nuestros impuestos se esfuman en proyectos inconclusos y obras mal hechas? ¡Díganos su opinión en el foro, necesitamos saber qué piensa el pueblo!
Recordemos, el Poder Legislativo aprobó hace unos años, allá por el 2026, un jugosito préstamo de 700 millones de dólares para ponerle parche a más de 500 obras de infraestructura. Era para salir del paso, para evitar que las carreteras siguieran pareciendo ríos y los colegios estuvieran agrietados como tortilla quemada. Pero bueno, parece que el dinero se evaporó entre papeles y promesas.
Ahora viene lo grave. Un informe de auditoría, el tercero consecutivo, reveló que el avance de estas obras está más bajo que el suelo. Paulina Ramírez, la presidenta de Hacendarios, no se anduvo con rodeos: “Lo único que identificamos finalmente es que el gobierno ha sido incapaz de resolver problemas tan graves que hemos tenido en Costa Rica”. ¡Uy, qué directa! Como decimos nosotros, le pegó pa’ bajarla.
Ramírez, con toda la razón del mundo, recalcó que apenas van en un 10% de avance con alrededor de 300 proyectos Proeri. ¡Pero dígame! De los proyectos totales, solo han terminado 38. ¡Tremendo brete! Esto demuestra, según ella, una serie de incumplimientos, una falta de planificación que da pena ajena y una incapacidad generalizada para resolver cosas que deberían ser prioritarias, especialmente porque son decretos de emergencia. ¡Un fiasco total, vamos!
Y ni hablar de otra auditoría publicada en diciembre pasado por Servicios Preventivos de la Auditoría Interna del Conavi. Esa otra joyita advirtió sobre riesgos de reclamos y sobrecostos. Al parecer, no solo hay retrasos, sino que ahora nos pueden venir encima con demandas millonarias y obras que cuesten el doble de lo presupuestado. ¡Qué carga! Analizaron 20 contratos de PROERI y encontraron que solo 10 cumplieron con los criterios normativos de entrega y aprobación final. Ocho, ¡ocho!, no cumplieron con lo establecido y dos estaban aún en limbo.
El informe del Conavi incluso utilizó términos fuertes, calificando la situación como un riesgo de “criticidad inherente alta”. Esto significa que las omisiones y deficiencias podrían tener consecuencias muy serias para las finanzas públicas y para la calidad de vida de los ciudadanos. Imaginen, endeudándonos para hacer cosas mal hechas. ¡Nosotros trabajando como burros para que otros se llenen los bolsillos!
La presidencia ejecutiva de la CNE tendrá que rendir cuentas este miércoles ante los legisladores. Van a tener que explicar por qué el dinero no se invirtió adecuadamente y cómo piensan solucionar esta espinosa vara. Esperemos que no anden con excusas baratas y demuestren que sí tienen un plan serio para rescatar el Proeri de este pozo profundo. Porque sinceramente, esto huele a corrupción y a pura paja.
En fin, señores, con todo este panorama, me pregunto: ¿Cree usted que realmente el gobierno va a tomar cartas en el asunto y corregir el rumbo del Proeri, o estamos condenados a seguir viendo cómo nuestros impuestos se esfuman en proyectos inconclusos y obras mal hechas? ¡Díganos su opinión en el foro, necesitamos saber qué piensa el pueblo!