Ay, mi gente, qué bronca. Resulta que después del cimbronazo en Venezuela con la captura de Maduro, el presi Trump anda soltando veneno por ahí, y nos preocupa más que encontrar parqueao’ en Escazú un viernes. El mae no se queda calladito, ahora apunta a otras regiones, y Centroamérica, pues, estamos en la mira, ¿eh?
Después de que le agarraron a Maduro, Trump salió con unas declaraciones que dejaron a todos rayándose la cabeza. No solo habló de Groenlandia, sino que también puso a Cuba y Colombia en el ojo del huracán, eso sí, con el toque característico de ‘agresividad’ que le gusta tanto al tipe.
La movida de Groenlandia es la que más me hace chirriar. Que el tipo quiere comprarla, porque dicen que hay barcos chinos y rusos revoloteando por el Ártico. ¡Pero bueno! Como si Dinamarca estuviera regalando la isla, ni modo. La premier danesa ya le mandó a callar, diciéndole que tienen acuerdos con la OTAN y que no van a ceder ni un centímetro. Imagínate, casi parece película de espías, diay.
Y luego viene la amenaza a Cuba, que según Trump está ‘lista para caer’. Eso, por viejas cuentas y porque dice que Maduro les daba gasolina gratis. Pero vamos, que Cuba siempre ha sabido andar con pies de plomo, y no creo que se hagan mucho daño con una actitud así. Aunque, ay, la economía cubana... esa sí es una vareza complicada.
Pero lo que realmente me sacudió fue lo que dijo de Colombia. Acusar al presidente Petro de estar metido en el negocio de la cocaína… ¡Qué atrevimiento! Hasta mencionó que una operación americana ‘sonaba bien’. ¡Imagínate!, meterse así en asuntos internos de otro país. Ya sabemos cómo terminan esas cosas, y no queremos otra guerra en la región, ni loca.
Todo esto, obviamente, tiene que ver con esa doctrina Monroe que Trump anda desempolvando. Ustedes saben, esa idea de que Estados Unidos es el jefe del patio y que los demás países tenemos que bailar a su ritmo. Eso ya quedó atrás, ¿verdad? Parece que Trump vive en otra época, tratando de imponer sus reglas a unos tiempos que cambiaron, ¿o qué?
Aquí en Costa Rica, la cosa está tranquila por ahora, pero la verdad, nos da cosita todo esto. Somos un país pacífico, que buscamos resolver las cosas hablando, y no con amenazas militares. Esperemos que la comunidad internacional ponga freno a estas acciones impulsivas de Trump, porque si no, la cosa puede armarse un lio tremendo. Todos estamos observando con lupa qué pasa, esperando que la diplomacia prevalezca sobre la fuerza bruta.
Con todo esto, ¿ustedes creen que deberíamos empezar a prepararnos mentalmente para posibles escenarios complicados o es exagerado pensar que Trump podría dirigir su atención hacia nuestra pequeña nación? ¿Debería el gobierno costarricense intensificar sus relaciones con otros países latinoamericanos para crear una red de apoyo frente a la posible presión estadounidense? ¡Compárteme tu opinión!
Después de que le agarraron a Maduro, Trump salió con unas declaraciones que dejaron a todos rayándose la cabeza. No solo habló de Groenlandia, sino que también puso a Cuba y Colombia en el ojo del huracán, eso sí, con el toque característico de ‘agresividad’ que le gusta tanto al tipe.
La movida de Groenlandia es la que más me hace chirriar. Que el tipo quiere comprarla, porque dicen que hay barcos chinos y rusos revoloteando por el Ártico. ¡Pero bueno! Como si Dinamarca estuviera regalando la isla, ni modo. La premier danesa ya le mandó a callar, diciéndole que tienen acuerdos con la OTAN y que no van a ceder ni un centímetro. Imagínate, casi parece película de espías, diay.
Y luego viene la amenaza a Cuba, que según Trump está ‘lista para caer’. Eso, por viejas cuentas y porque dice que Maduro les daba gasolina gratis. Pero vamos, que Cuba siempre ha sabido andar con pies de plomo, y no creo que se hagan mucho daño con una actitud así. Aunque, ay, la economía cubana... esa sí es una vareza complicada.
Pero lo que realmente me sacudió fue lo que dijo de Colombia. Acusar al presidente Petro de estar metido en el negocio de la cocaína… ¡Qué atrevimiento! Hasta mencionó que una operación americana ‘sonaba bien’. ¡Imagínate!, meterse así en asuntos internos de otro país. Ya sabemos cómo terminan esas cosas, y no queremos otra guerra en la región, ni loca.
Todo esto, obviamente, tiene que ver con esa doctrina Monroe que Trump anda desempolvando. Ustedes saben, esa idea de que Estados Unidos es el jefe del patio y que los demás países tenemos que bailar a su ritmo. Eso ya quedó atrás, ¿verdad? Parece que Trump vive en otra época, tratando de imponer sus reglas a unos tiempos que cambiaron, ¿o qué?
Aquí en Costa Rica, la cosa está tranquila por ahora, pero la verdad, nos da cosita todo esto. Somos un país pacífico, que buscamos resolver las cosas hablando, y no con amenazas militares. Esperemos que la comunidad internacional ponga freno a estas acciones impulsivas de Trump, porque si no, la cosa puede armarse un lio tremendo. Todos estamos observando con lupa qué pasa, esperando que la diplomacia prevalezca sobre la fuerza bruta.
Con todo esto, ¿ustedes creen que deberíamos empezar a prepararnos mentalmente para posibles escenarios complicados o es exagerado pensar que Trump podría dirigir su atención hacia nuestra pequeña nación? ¿Debería el gobierno costarricense intensificar sus relaciones con otros países latinoamericanos para crear una red de apoyo frente a la posible presión estadounidense? ¡Compárteme tu opinión!