¡Ay, pata! Quién diría que ir al banco podía ser tan tuanis. Resulta que el Banco Nacional, pa' darle un cambio de aire a sus sucursales, está mostrando una exposición de arte que te hace sentir orgulloso de ser tico y de venir de Guanacaste. Se trata de “Las raíces del folclor guanacasteco”, una muestra que se armó pa’ celebrar nuestras costumbres y la belleza de nuestra tierra.
La idea, según cuentan los del banco, es acercar el arte a la gente, romper con la imagen tradicional del banco y enseñar a los mocosos – y también a nosotros, los más viejos – de dónde venimos. Parece que Silvia Chaves, la encargada de experiencia de marca, quiere que el BN sea más que un lugar donde guardamos nuestro dinero; quiere que sea un centro cultural, un espacio pa’ conectar con nuestras raíces. ¿Se les va la pinza, mae?
La exposición está montada en la sucursal de Alajuela desde el 9 de enero y quedará ahí hasta finales de febrero, así que todavía hay tiempo pa’ echarle un vistazo. Lo bueno es que no tienes que ser un entendido en arte pa’ apreciar estas obras. Son piezas coloridas, llenas de vida, que te transportan directo al corazón de Guanacaste. Desde los bailes tradicionales hasta la flora y fauna endémica, todo está representado con mucho cariño y creatividad.
Lo que realmente me impresionó es que todas las artistas son mujeres, seis talentosas pintoras que han dejado huella tanto acá como afuera. Fabiola Hernández, Blanca Iris Jiménez, Adriana Ortiz, Nayuribes Ramírez, Mariela Solís y Ana Daisy Loría… ¡Qué cargas de artistas! Cada una con su estilo particular, pero todas unidas por ese amor profundo por la cultura guanacasteca. Usaron técnicas mixtas, combinando acrílicos, acuarelas y óleos, pa’ crear unas obras que son una verdadera joya.
Y no solo se trata de pintar paisajes bonitos, bretes. Estas artistas también están mandando un mensaje importante sobre la necesidad de cuidar nuestro planeta, de proteger nuestros recursos naturales. Porque, díganlo conmigo, ¡qué sal si destruimos todo lo que nos da vida! Las obras invitan a reflexionar sobre cómo podemos vivir en armonía con la naturaleza y preservar este paraíso que tenemos.
Personalmente, encontré muy interesante cómo lograron fusionar la tradición con la modernidad. No es simplemente una recreación de lo que ya conocemos, sino una interpretación fresca y original del folclor guanacasteco. Te hacen ver las cosas con otros ojos, te dan ganas de aprender más sobre nuestras costumbres y valorar aún más nuestro patrimonio cultural. Es un verdadero respiro de aire fresco en medio del rollo diario.
Ahora bien, algunos podrían decir que esto es solo un movimiento de marketing del Banco Nacional, un intento de mejorar su imagen pública. Puede ser, claro que sí. Pero yo creo que hay algo más allá de eso. Creo que el BN ha visto la oportunidad de hacer algo positivo por la comunidad, de apoyar el talento local y promover la cultura costarricense. Y eso, mi querido lector, siempre vale la pena aplaudirlo. Después de todo, ¿quién no necesita un poquito de optimismo y esperanza en estos tiempos difíciles?
Así que ya sabes, si estás cerca de Alajuela, date una vuelta por la sucursal del Banco Nacional y admira esta exposición. Te aseguro que no te vas a arrepentir. Y dime, ¿crees que las instituciones financieras deberían invertir más en proyectos culturales como este, o sería mejor que destinaran esos fondos a bajar las tasas de interés? ¡Déjame tu opinión en los comentarios!
La idea, según cuentan los del banco, es acercar el arte a la gente, romper con la imagen tradicional del banco y enseñar a los mocosos – y también a nosotros, los más viejos – de dónde venimos. Parece que Silvia Chaves, la encargada de experiencia de marca, quiere que el BN sea más que un lugar donde guardamos nuestro dinero; quiere que sea un centro cultural, un espacio pa’ conectar con nuestras raíces. ¿Se les va la pinza, mae?
La exposición está montada en la sucursal de Alajuela desde el 9 de enero y quedará ahí hasta finales de febrero, así que todavía hay tiempo pa’ echarle un vistazo. Lo bueno es que no tienes que ser un entendido en arte pa’ apreciar estas obras. Son piezas coloridas, llenas de vida, que te transportan directo al corazón de Guanacaste. Desde los bailes tradicionales hasta la flora y fauna endémica, todo está representado con mucho cariño y creatividad.
Lo que realmente me impresionó es que todas las artistas son mujeres, seis talentosas pintoras que han dejado huella tanto acá como afuera. Fabiola Hernández, Blanca Iris Jiménez, Adriana Ortiz, Nayuribes Ramírez, Mariela Solís y Ana Daisy Loría… ¡Qué cargas de artistas! Cada una con su estilo particular, pero todas unidas por ese amor profundo por la cultura guanacasteca. Usaron técnicas mixtas, combinando acrílicos, acuarelas y óleos, pa’ crear unas obras que son una verdadera joya.
Y no solo se trata de pintar paisajes bonitos, bretes. Estas artistas también están mandando un mensaje importante sobre la necesidad de cuidar nuestro planeta, de proteger nuestros recursos naturales. Porque, díganlo conmigo, ¡qué sal si destruimos todo lo que nos da vida! Las obras invitan a reflexionar sobre cómo podemos vivir en armonía con la naturaleza y preservar este paraíso que tenemos.
Personalmente, encontré muy interesante cómo lograron fusionar la tradición con la modernidad. No es simplemente una recreación de lo que ya conocemos, sino una interpretación fresca y original del folclor guanacasteco. Te hacen ver las cosas con otros ojos, te dan ganas de aprender más sobre nuestras costumbres y valorar aún más nuestro patrimonio cultural. Es un verdadero respiro de aire fresco en medio del rollo diario.
Ahora bien, algunos podrían decir que esto es solo un movimiento de marketing del Banco Nacional, un intento de mejorar su imagen pública. Puede ser, claro que sí. Pero yo creo que hay algo más allá de eso. Creo que el BN ha visto la oportunidad de hacer algo positivo por la comunidad, de apoyar el talento local y promover la cultura costarricense. Y eso, mi querido lector, siempre vale la pena aplaudirlo. Después de todo, ¿quién no necesita un poquito de optimismo y esperanza en estos tiempos difíciles?
Así que ya sabes, si estás cerca de Alajuela, date una vuelta por la sucursal del Banco Nacional y admira esta exposición. Te aseguro que no te vas a arrepentir. Y dime, ¿crees que las instituciones financieras deberían invertir más en proyectos culturales como este, o sería mejor que destinaran esos fondos a bajar las tasas de interés? ¡Déjame tu opinión en los comentarios!