¡Ey, chavales del Foro! Preparen las papilas gustativas porque este domingo 1º de febrero, Costa Rica le ponele sabor a la democracia… ¡pero para los más peques!
Como ven, ya estamos rodando hacia las elecciones nacionales del 2026 y mientras los adultos nos peleamos por ver quién nos va a llevar al siguiente nivel, los niños y jóvenes tendrán la oportunidad de ejercer su derecho al voto… ¡en versión mini! El Museo de los Niños abre sus puertas por quinto año consecutivo para las Elecciones Infantiles y Juveniles, una jugada maestra para enseñarles desde chiquitos cómo funciona nuestro sistema político.
La movida se va a realizar en el famoso “Castillo de los Sueños” del museo, un lugar lleno de color y diversión que se transforma en un centro de votación improvisado. Las urnas estarán listas para recibir los votos de los más pequeños desde las 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde, así que anímense a ir con los niños y hacer de esto un día memorable.
Pero ojo, no todos pueden echar su boleta. Esta vez, el rango de edad permitido va desde los tres hasta los diecisiete añitos. Y para los más chiquitos, o aquellos con necesidades especiales, se les permitirá contar con la compañía de un adulto para que les ayuden a entender el proceso y marcar su elección sin problema. Mónica Riveros Rojas, la jefa del Museo, dice que estas elecciones son súper importantes para formar ciudadanos responsables desde temprana edad. ¡Digo, qué más se puede pedir!
Lo bueno de esta dinámica es que se explica a los nenes y adolescentes conceptos clave como el voto, la participación ciudadana y cómo tomar decisiones en grupo. Así aprenden que su opinión cuenta y que pueden influir en el futuro de su país, aunque todavía dependan de sus padres para comprarse el chunche que quieren. Además, es una excusa perfecta para pasar un rato divertido en familia y aprender algo nuevo juntos.
Muchos se preguntarán si esto realmente sirve de algo. Algunos dirán que es una simple formalidad, pero yo creo que es una excelente manera de sembrar la semilla de la conciencia política en los corazones de nuestros hijos. Les da la oportunidad de sentir que forman parte de algo importante y de comprender que su voz tiene valor. En fin, es una iniciativa original que merece el reconocimiento y el apoyo de toda la sociedad costarricense. Ya saben, ¡democracia desde la infancia!
La verdad, me parece que este tipo de iniciativas debería replicarse en otros lugares del país. Imaginen escuelas y comunidades organizando simulacros de elecciones, debatiendo propuestas y eligiendo representantes estudiantiles. ¡Sería una revolución educativa! Nos ayudaría a combatir la apatía política y a formar ciudadanos informados y comprometidos con el desarrollo de nuestra querida Costa Rica. Quizás si desde pequeños entendemos la importancia de participar, tendremos menos ‘qué torta’ en las elecciones reales.
Ahora, cuéntenme, ¿creen ustedes que las Elecciones Infantiles y Juveniles son una herramienta efectiva para fomentar la participación ciudadana en Costa Rica? ¿Les gustaría ver iniciativas similares implementadas en otras áreas educativas y comunitarias?
Como ven, ya estamos rodando hacia las elecciones nacionales del 2026 y mientras los adultos nos peleamos por ver quién nos va a llevar al siguiente nivel, los niños y jóvenes tendrán la oportunidad de ejercer su derecho al voto… ¡en versión mini! El Museo de los Niños abre sus puertas por quinto año consecutivo para las Elecciones Infantiles y Juveniles, una jugada maestra para enseñarles desde chiquitos cómo funciona nuestro sistema político.
La movida se va a realizar en el famoso “Castillo de los Sueños” del museo, un lugar lleno de color y diversión que se transforma en un centro de votación improvisado. Las urnas estarán listas para recibir los votos de los más pequeños desde las 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde, así que anímense a ir con los niños y hacer de esto un día memorable.
Pero ojo, no todos pueden echar su boleta. Esta vez, el rango de edad permitido va desde los tres hasta los diecisiete añitos. Y para los más chiquitos, o aquellos con necesidades especiales, se les permitirá contar con la compañía de un adulto para que les ayuden a entender el proceso y marcar su elección sin problema. Mónica Riveros Rojas, la jefa del Museo, dice que estas elecciones son súper importantes para formar ciudadanos responsables desde temprana edad. ¡Digo, qué más se puede pedir!
Lo bueno de esta dinámica es que se explica a los nenes y adolescentes conceptos clave como el voto, la participación ciudadana y cómo tomar decisiones en grupo. Así aprenden que su opinión cuenta y que pueden influir en el futuro de su país, aunque todavía dependan de sus padres para comprarse el chunche que quieren. Además, es una excusa perfecta para pasar un rato divertido en familia y aprender algo nuevo juntos.
Muchos se preguntarán si esto realmente sirve de algo. Algunos dirán que es una simple formalidad, pero yo creo que es una excelente manera de sembrar la semilla de la conciencia política en los corazones de nuestros hijos. Les da la oportunidad de sentir que forman parte de algo importante y de comprender que su voz tiene valor. En fin, es una iniciativa original que merece el reconocimiento y el apoyo de toda la sociedad costarricense. Ya saben, ¡democracia desde la infancia!
La verdad, me parece que este tipo de iniciativas debería replicarse en otros lugares del país. Imaginen escuelas y comunidades organizando simulacros de elecciones, debatiendo propuestas y eligiendo representantes estudiantiles. ¡Sería una revolución educativa! Nos ayudaría a combatir la apatía política y a formar ciudadanos informados y comprometidos con el desarrollo de nuestra querida Costa Rica. Quizás si desde pequeños entendemos la importancia de participar, tendremos menos ‘qué torta’ en las elecciones reales.
Ahora, cuéntenme, ¿creen ustedes que las Elecciones Infantiles y Juveniles son una herramienta efectiva para fomentar la participación ciudadana en Costa Rica? ¿Les gustaría ver iniciativas similares implementadas en otras áreas educativas y comunitarias?