¡Ay, Dios mío! La situación en el Hospital Nacional de Niños está que arde. Estamos hablando de más de 130% de ocupación por culpa de unas infecciones respiratorias agudas bien fuertes. Parece que esto no quiere parar, ni siquiera después de fin de año. ¡Qué torta!
Desde diciembre pasado que el hospital lleva la marea alta, y parece que enero llegó con toda la intención de seguirla. Ahora mismo hay 87 puros mocosos adentro, luchando contra unos virus que no dan tregua. Pero ojo, que la capacidad del lugar es de 67 camitas solamente. ¡Esto ya es un brete!
Y no piensen que la cosa termina ahí, porque la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) también está reventada. De las 27 camas disponibles, ¡21 están ocupadas por nenes que necesitan cuidados especiales! En urgencias tampoco hay respiro, con seis chavalitos esperando atención, y cuatro de ellos necesitando ventilación mecánica. Un cuadro preocupante, diay.
La doctora Lydiana Ávila, jefa del departamento de Medicina, ha salido a recordarnos la importancia de prevenir estas cosas, especialmente si tenemos bebés en casa. Nos dice que la lactancia materna es clave, porque “como mamás les pasamos nuestros anticuerpos al bebé”. Totalmente cierto, eso ayuda a que no se compliquen tanto las cosillas.
Pero no solo la lactancia es importante. Según datos del Ministerio de Salud, entre mil quinientos y mil setecientos infantes menores de un año han sido afectados por estas infecciones respiratorias agudas graves (IRAG). ¡Eso da que pensar! Este comportamiento de alta circulación viral no parece querer amainar, y estamos en pleno 2026.
Un grupo que preocupa aún más son los recién nacidos y las mamás primerizas. El INEC reveló que durante el 2024 nacieron más de cuarenticinco mil bebés en Costa Rica, y casi veinte mil de ellos eran hijos de mamás que tenían su primer bebé. Eso significa que hay muchísimos bebitos más vulnerables que nunca.
Milena Vega, enfermera obstetra de la Universidad Hispanoamericana, nos explica que la precaución tiene que empezar incluso antes del parto. Dice que hay que reforzarse el lavado de manos antes de tocar al bebé, controlar quién le hace visita, porque la vulnerabilidad de estos peques es altísima. Y agrega que lo que para nosotros puede ser un simple resfriado, para un bebé puede convertirse en algo mucho peor. También aconseja evitar lugares muy llenos, el humo del cigarro y cualquier contaminación ambiental. Además, recuerda que los recién nacidos tienen problemas para regular su temperatura, así que hay que abrigarlos bien y protegerlos de las corrientes de aire. ¡Qué cuidado!
En fin, la situación es complicada, pero podemos hacer nuestra parte para proteger a los más chiquitos. ¡Es hora de ponerle pausa a estos virus y cuidar a nuestros bebés! Con tantas precauciones, ¿creen que el gobierno debería implementar medidas más drásticas, como campañas masivas de vacunación preventiva o restricciones temporales en espacios públicos concurridos, para frenar la propagación de estas infecciones respiratorias agudas graves?
Desde diciembre pasado que el hospital lleva la marea alta, y parece que enero llegó con toda la intención de seguirla. Ahora mismo hay 87 puros mocosos adentro, luchando contra unos virus que no dan tregua. Pero ojo, que la capacidad del lugar es de 67 camitas solamente. ¡Esto ya es un brete!
Y no piensen que la cosa termina ahí, porque la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) también está reventada. De las 27 camas disponibles, ¡21 están ocupadas por nenes que necesitan cuidados especiales! En urgencias tampoco hay respiro, con seis chavalitos esperando atención, y cuatro de ellos necesitando ventilación mecánica. Un cuadro preocupante, diay.
La doctora Lydiana Ávila, jefa del departamento de Medicina, ha salido a recordarnos la importancia de prevenir estas cosas, especialmente si tenemos bebés en casa. Nos dice que la lactancia materna es clave, porque “como mamás les pasamos nuestros anticuerpos al bebé”. Totalmente cierto, eso ayuda a que no se compliquen tanto las cosillas.
Pero no solo la lactancia es importante. Según datos del Ministerio de Salud, entre mil quinientos y mil setecientos infantes menores de un año han sido afectados por estas infecciones respiratorias agudas graves (IRAG). ¡Eso da que pensar! Este comportamiento de alta circulación viral no parece querer amainar, y estamos en pleno 2026.
Un grupo que preocupa aún más son los recién nacidos y las mamás primerizas. El INEC reveló que durante el 2024 nacieron más de cuarenticinco mil bebés en Costa Rica, y casi veinte mil de ellos eran hijos de mamás que tenían su primer bebé. Eso significa que hay muchísimos bebitos más vulnerables que nunca.
Milena Vega, enfermera obstetra de la Universidad Hispanoamericana, nos explica que la precaución tiene que empezar incluso antes del parto. Dice que hay que reforzarse el lavado de manos antes de tocar al bebé, controlar quién le hace visita, porque la vulnerabilidad de estos peques es altísima. Y agrega que lo que para nosotros puede ser un simple resfriado, para un bebé puede convertirse en algo mucho peor. También aconseja evitar lugares muy llenos, el humo del cigarro y cualquier contaminación ambiental. Además, recuerda que los recién nacidos tienen problemas para regular su temperatura, así que hay que abrigarlos bien y protegerlos de las corrientes de aire. ¡Qué cuidado!
En fin, la situación es complicada, pero podemos hacer nuestra parte para proteger a los más chiquitos. ¡Es hora de ponerle pausa a estos virus y cuidar a nuestros bebés! Con tantas precauciones, ¿creen que el gobierno debería implementar medidas más drásticas, como campañas masivas de vacunación preventiva o restricciones temporales en espacios públicos concurridos, para frenar la propagación de estas infecciones respiratorias agudas graves?