¡Ay, Dios mío! Qué torta la que se armó ayer en redes sociales. Resulta que el Cuerpo de Bomberos, sí, la institución encargada de apagar incendios y rescatarnos de los bretes, decidió meterse en campaña política… y se jaló una torta monumental. Publicaron un mensaje promocionando abiertamente al aspirante a diputado Alexander Solís, de la Coalición Agenda Ciudadana. ¡Imagínate la bronca!
La publicación original, que ya no está disponible porque, obviamente, se dieron cuenta de la falla, decía textualmente: “Las presas nos están quitando calidad de vida. Como candidato a diputado por San José con la Coalición Agenda Ciudadana (@agendaciudadana.cr), me comprometo a promover leyes para mejorar el transporte público y la implementación del teletrabajo”. Unas palabras, diay, qué ganas de meterse en política institucional.
Este no es el primer desliz de Bomberos con temas políticos, ¿eh? En 2018, cuando Solís asumió la presidencia de la CNE, la cuenta institucional de Bomberos lanzó un saludo congratulatorio. Parece que tienen debilidad por este señor, aunque ahora intentan lavarse las manos con mucho jabón y explicaciones.
Después de que el torbellino mediático golpeó directamente a la institución, el Cuerpo de Bomberos emitió un comunicado tratando de minimizar el daño. Lo llaman “error humano”, ¡qué carga!, como si fuera que alguien simplemente se equivocó de botón al publicar. Dicen que la publicación “no se ajusta a la línea institucional ni a las competencias del Benemérito Cuerpo de Bomberos.” Claro, porque apagando fuegos y rescatando gatitos es lo único que saben hacer, ¿verdad?
En el comunicado también se pone énfasis en que el mensaje carecía de “aval institucional” y que no representa una “posición oficial”. ¡Obvio! Si no hubiera sido así, no se hubieran visto obligados a borrarlo y pedir perdón a medio país. Aseguran que están investigando internamente para evitar que esto vuelva a suceder. ¡Uno esperaría eso, claro! Pero la verdad es que la imagen de Bomberos quedó un poco manchada, y no es precisamente por humo de incendio.
Lo interesante de este caso es cómo una institución que debería mantenerse absolutamente neutral en asuntos políticos se mete en este lío. Ya hemos visto a varios exfuncionarios dando adhesión a diferentes candidatos, pero que venga Bomberos a apoyar a uno en particular... ¡eso sí que es barraza! Esto abre un debate importante sobre los límites de la participación política de entidades públicas y cómo proteger la imparcialidad de estas instituciones, especialmente en tiempos electorales como estos.
Algunos expertos legales señalan que esta acción podría constituir una violación del principio de neutralidad de la administración pública. Otros argumentan que, aunque desafortunado, es un error aislado que no necesariamente implica una intención deliberada de politización. Pero bueno, ahí está el debate, y seguramente tendremos más reacciones al respecto en los próximos días. Después de todo, estamos en plena campaña y cualquier cosa puede pasar, ¡diay!
Ahora bien, dejando atrás el análisis técnico y jurídico, la pregunta que me hago es: ¿creemos que este tipo de incidentes van a seguir ocurriendo durante las campañas políticas, o finalmente aprenderemos a mantener la institucionalidad separada de las ambiciones personales? Déjenme saber su opinión en los comentarios – ¡quiero ver qué piensa la gente sobre este despiche!
La publicación original, que ya no está disponible porque, obviamente, se dieron cuenta de la falla, decía textualmente: “Las presas nos están quitando calidad de vida. Como candidato a diputado por San José con la Coalición Agenda Ciudadana (@agendaciudadana.cr), me comprometo a promover leyes para mejorar el transporte público y la implementación del teletrabajo”. Unas palabras, diay, qué ganas de meterse en política institucional.
Este no es el primer desliz de Bomberos con temas políticos, ¿eh? En 2018, cuando Solís asumió la presidencia de la CNE, la cuenta institucional de Bomberos lanzó un saludo congratulatorio. Parece que tienen debilidad por este señor, aunque ahora intentan lavarse las manos con mucho jabón y explicaciones.
Después de que el torbellino mediático golpeó directamente a la institución, el Cuerpo de Bomberos emitió un comunicado tratando de minimizar el daño. Lo llaman “error humano”, ¡qué carga!, como si fuera que alguien simplemente se equivocó de botón al publicar. Dicen que la publicación “no se ajusta a la línea institucional ni a las competencias del Benemérito Cuerpo de Bomberos.” Claro, porque apagando fuegos y rescatando gatitos es lo único que saben hacer, ¿verdad?
En el comunicado también se pone énfasis en que el mensaje carecía de “aval institucional” y que no representa una “posición oficial”. ¡Obvio! Si no hubiera sido así, no se hubieran visto obligados a borrarlo y pedir perdón a medio país. Aseguran que están investigando internamente para evitar que esto vuelva a suceder. ¡Uno esperaría eso, claro! Pero la verdad es que la imagen de Bomberos quedó un poco manchada, y no es precisamente por humo de incendio.
Lo interesante de este caso es cómo una institución que debería mantenerse absolutamente neutral en asuntos políticos se mete en este lío. Ya hemos visto a varios exfuncionarios dando adhesión a diferentes candidatos, pero que venga Bomberos a apoyar a uno en particular... ¡eso sí que es barraza! Esto abre un debate importante sobre los límites de la participación política de entidades públicas y cómo proteger la imparcialidad de estas instituciones, especialmente en tiempos electorales como estos.
Algunos expertos legales señalan que esta acción podría constituir una violación del principio de neutralidad de la administración pública. Otros argumentan que, aunque desafortunado, es un error aislado que no necesariamente implica una intención deliberada de politización. Pero bueno, ahí está el debate, y seguramente tendremos más reacciones al respecto en los próximos días. Después de todo, estamos en plena campaña y cualquier cosa puede pasar, ¡diay!
Ahora bien, dejando atrás el análisis técnico y jurídico, la pregunta que me hago es: ¿creemos que este tipo de incidentes van a seguir ocurriendo durante las campañas políticas, o finalmente aprenderemos a mantener la institucionalidad separada de las ambiciones personales? Déjenme saber su opinión en los comentarios – ¡quiero ver qué piensa la gente sobre este despiche!