¡Ay, Dios mío! Qué torta lo que pasó ayer en San Juan de Tibás. Una familia amaneció con un susto tremendo cuando un muro de contención se desplomó sobre su casa, dejando a dos pequeñas chicas heridas. La Cruz Roja tuvo que moverles toda la banda – ambulancias de rescate, primera intervención, todo el tinglado – para atenderlas ahí mismo.
Según nos cuentan los vecinos, el muro siempre había dado señales de debilidad, con grietas que parecían decir “me voy pa’ abajo”. Algunos comentan que habían avisado a la municipalidad hace tiempo, pero parece que eso quedó en el olvido. Ahora, la cosa se puso fea y las pobres nenas tuvieron que pagar el precio. El brete es que estas cosas pasan muy cerca de nosotros, ¿verdad?
La Benemérita respondió rápido, moviendo sus equipos con eficiencia. Según informaron desde la Cruz Roja, las niñas fueron trasladadas de inmediato al Hospital Nacional de Niños. Una de ellas, la menor de dos años, llegó en condición crítica, agarrada a la vida por un hilo. La otra, de siete, también estaba bastante mal, aunque en condición urgente. ¡Qué sal, tener que pasar por esto!
“Se les atendió en el lugar y se determinó que necesitaban atención médica especializada,” explicó un portavoz de la Cruz Roja. “Las condiciones del camino eran difíciles, pero nuestros paramédicos lograron llegar a tiempo y estabilizarlas antes de trasladarlas.” Escuchemos eso, que no fue fácil moverse por la zona, imagínate la preocupación de la familia.
Ahora, todos estamos pensando en esas nenas y en su familia. Imaginen el miedo y la angustia que deben estar sintiendo. Esperamos de corazón que se recuperen pronto y vuelvan a reír como antes. Lo que más preocupa es cómo pudo suceder esto, si ya había advertencias previas. Es preocupante ver cómo a veces las cosas se dejan pasar hasta que ocurren tragedias como esta.
Las autoridades ya están investigando las causas del derrumbe. Se habla de posibles problemas estructurales en el muro, quizás por falta de mantenimiento o alguna construcción irregular. Algunos vecinos señalan que en la zona han habido varias obras recientes, lo que podría haber afectado la estabilidad del terreno. Pero bueno, ya saben cómo es, cada quien dice su parte y la verdad se sabe con tiempo.
Este hecho nos recuerda la importancia de exigir cumplimiento de normas y supervisión adecuada en construcciones y mantenimientos. No podemos esperar a que ocurran desgracias para ponernos las pilas. Hay que estar pendientes, denunciar cualquier anomalía y presionar a las autoridades para que hagan bien su trabajo. De nada sirve lamentarnos después, ¿verdad, maes?
Es triste ver cómo incidentes como estos nos hacen reflexionar sobre la seguridad en nuestras comunidades. ¿Ustedes creen que las municipalidades deberían intensificar las inspecciones de seguridad en viviendas y edificaciones para prevenir este tipo de accidentes? ¡Déjenme sus opiniones en los comentarios, quiero saber qué piensan ustedes sobre este tema tan importante!
Según nos cuentan los vecinos, el muro siempre había dado señales de debilidad, con grietas que parecían decir “me voy pa’ abajo”. Algunos comentan que habían avisado a la municipalidad hace tiempo, pero parece que eso quedó en el olvido. Ahora, la cosa se puso fea y las pobres nenas tuvieron que pagar el precio. El brete es que estas cosas pasan muy cerca de nosotros, ¿verdad?
La Benemérita respondió rápido, moviendo sus equipos con eficiencia. Según informaron desde la Cruz Roja, las niñas fueron trasladadas de inmediato al Hospital Nacional de Niños. Una de ellas, la menor de dos años, llegó en condición crítica, agarrada a la vida por un hilo. La otra, de siete, también estaba bastante mal, aunque en condición urgente. ¡Qué sal, tener que pasar por esto!
“Se les atendió en el lugar y se determinó que necesitaban atención médica especializada,” explicó un portavoz de la Cruz Roja. “Las condiciones del camino eran difíciles, pero nuestros paramédicos lograron llegar a tiempo y estabilizarlas antes de trasladarlas.” Escuchemos eso, que no fue fácil moverse por la zona, imagínate la preocupación de la familia.
Ahora, todos estamos pensando en esas nenas y en su familia. Imaginen el miedo y la angustia que deben estar sintiendo. Esperamos de corazón que se recuperen pronto y vuelvan a reír como antes. Lo que más preocupa es cómo pudo suceder esto, si ya había advertencias previas. Es preocupante ver cómo a veces las cosas se dejan pasar hasta que ocurren tragedias como esta.
Las autoridades ya están investigando las causas del derrumbe. Se habla de posibles problemas estructurales en el muro, quizás por falta de mantenimiento o alguna construcción irregular. Algunos vecinos señalan que en la zona han habido varias obras recientes, lo que podría haber afectado la estabilidad del terreno. Pero bueno, ya saben cómo es, cada quien dice su parte y la verdad se sabe con tiempo.
Este hecho nos recuerda la importancia de exigir cumplimiento de normas y supervisión adecuada en construcciones y mantenimientos. No podemos esperar a que ocurran desgracias para ponernos las pilas. Hay que estar pendientes, denunciar cualquier anomalía y presionar a las autoridades para que hagan bien su trabajo. De nada sirve lamentarnos después, ¿verdad, maes?
Es triste ver cómo incidentes como estos nos hacen reflexionar sobre la seguridad en nuestras comunidades. ¿Ustedes creen que las municipalidades deberían intensificar las inspecciones de seguridad en viviendas y edificaciones para prevenir este tipo de accidentes? ¡Déjenme sus opiniones en los comentarios, quiero saber qué piensan ustedes sobre este tema tan importante!