¡Ay, Dios mío, qué vara! Resulta que para el próximo año escolar, preparar a los pequeños para ir al cole va a salir por las nubes. Los precios del uniforme escolar han subido tanto que algunos padres ya están pensando en vender sus chinelas para poder costearlo. Parece que el CSE se mandó la media, y ahora los bolsillos de los papás están sufriendo las consecuencias.
Según información recabada por Diario Extra, el cambio en la reglamentación del uniforme, que exige camisas tipo polo blancas y colores específicos para cada colegio, ha disparado los costos. El Consejo Superior de Educación (CSE) aprobó el acuerdo AC-CSE-352-41-2023, obligando a más de cuatro mil seis cientos centros educativos a implementar estos cambios a partir de este 2026. Pero, ¿quién les preguntó a los papás si tenían plata para esto?
Una rápida visita a varios comercios en el centro de San José reveló precios que dejan boquiabierto. Para armar el paquete básico – cinco pares de medias, tres camisas y dos pantalones – los padres podrían tener que desembolsar alrededor de cuarenta mil colones. ¡Cuarenta mil colones, mae! Con eso se compra casi medio mes de comida para una familia. ¡Un despilfarro!
Las medias, esas cositas tan pequeñas, oscilan entre mil doscientos cincuenta y dos mil quinientos colones el par. Las camisas tipo polo, que ahora son requisito indispensable, cuestan entre dos mil y cuatro mil colones cada una. Lo más complicado viene con los pantalones y enaguaspantalón, donde los precios se elevan desde tres mil nuevecienta cincuenta hasta doce mil nuevecienta cincuenta colones. ¡Que chimba!
El MEIC intentó ponerle un freno a la cosa con sus precios promedio, señalando que el uniforme para niño rondaría los treinta y siete mil doscientos un colones y el de niña, unos treinta y un mil ochocientos veintiocho. Los colegiales tampoco se salvaban, con promedios de treinta y nueve mil ochocientos ochenta y cinco para hombres y treinta y siete mil cuarenta y uno para mujeres. Pero, vamos, esos precios son solo una ilusión; en la práctica, la realidad es bien distinta, ¡qué torta!
Muchos padres lamentan que estas medidas lleguen en un momento de crisis económica, cuando ya estaban batallando para llegar a fin de mes. Algunos comentaron que tendrán que recurrir a comprar uniformes de segunda mano o buscar alternativas más económicas, aunque eso implique sacrificar calidad y durabilidad. Otros, simplemente, están preocupados de cómo van a hacer para cubrir este gasto extra. "¡Qué carga, má! Ya ni sé qué hacer," decía doña María, madre de dos niños que estudian en una escuela pública del centro.
La situación es aún más complicada para las familias de bajos recursos, que dependen de programas sociales o becas para poder pagar la educación de sus hijos. Se teme que muchos de ellos se vean obligados a dejar la escuela si no reciben ayuda para adquirir el nuevo uniforme. ¡Esto es un problema serio, brete! Es evidente que hay que revisar esta normativa y encontrar soluciones que no afecten la economía familiar.
Ahora me pregunto, ¿creen ustedes que el gobierno debería ofrecer subsidios para ayudar a las familias a costear el nuevo uniforme escolar, o creen que los padres deberían asumir toda la responsabilidad? Dejen sus opiniones en los comentarios, ¡quiero saber qué piensan los compas del Foro sobre este tema!
Según información recabada por Diario Extra, el cambio en la reglamentación del uniforme, que exige camisas tipo polo blancas y colores específicos para cada colegio, ha disparado los costos. El Consejo Superior de Educación (CSE) aprobó el acuerdo AC-CSE-352-41-2023, obligando a más de cuatro mil seis cientos centros educativos a implementar estos cambios a partir de este 2026. Pero, ¿quién les preguntó a los papás si tenían plata para esto?
Una rápida visita a varios comercios en el centro de San José reveló precios que dejan boquiabierto. Para armar el paquete básico – cinco pares de medias, tres camisas y dos pantalones – los padres podrían tener que desembolsar alrededor de cuarenta mil colones. ¡Cuarenta mil colones, mae! Con eso se compra casi medio mes de comida para una familia. ¡Un despilfarro!
Las medias, esas cositas tan pequeñas, oscilan entre mil doscientos cincuenta y dos mil quinientos colones el par. Las camisas tipo polo, que ahora son requisito indispensable, cuestan entre dos mil y cuatro mil colones cada una. Lo más complicado viene con los pantalones y enaguaspantalón, donde los precios se elevan desde tres mil nuevecienta cincuenta hasta doce mil nuevecienta cincuenta colones. ¡Que chimba!
El MEIC intentó ponerle un freno a la cosa con sus precios promedio, señalando que el uniforme para niño rondaría los treinta y siete mil doscientos un colones y el de niña, unos treinta y un mil ochocientos veintiocho. Los colegiales tampoco se salvaban, con promedios de treinta y nueve mil ochocientos ochenta y cinco para hombres y treinta y siete mil cuarenta y uno para mujeres. Pero, vamos, esos precios son solo una ilusión; en la práctica, la realidad es bien distinta, ¡qué torta!
Muchos padres lamentan que estas medidas lleguen en un momento de crisis económica, cuando ya estaban batallando para llegar a fin de mes. Algunos comentaron que tendrán que recurrir a comprar uniformes de segunda mano o buscar alternativas más económicas, aunque eso implique sacrificar calidad y durabilidad. Otros, simplemente, están preocupados de cómo van a hacer para cubrir este gasto extra. "¡Qué carga, má! Ya ni sé qué hacer," decía doña María, madre de dos niños que estudian en una escuela pública del centro.
La situación es aún más complicada para las familias de bajos recursos, que dependen de programas sociales o becas para poder pagar la educación de sus hijos. Se teme que muchos de ellos se vean obligados a dejar la escuela si no reciben ayuda para adquirir el nuevo uniforme. ¡Esto es un problema serio, brete! Es evidente que hay que revisar esta normativa y encontrar soluciones que no afecten la economía familiar.
Ahora me pregunto, ¿creen ustedes que el gobierno debería ofrecer subsidios para ayudar a las familias a costear el nuevo uniforme escolar, o creen que los padres deberían asumir toda la responsabilidad? Dejen sus opiniones en los comentarios, ¡quiero saber qué piensan los compas del Foro sobre este tema!