¡Aguante! Parece que la política en Costa Rica sigue siendo un circo, ¿eh? Ariel Robles, el candidato del Frente Amplio, anda echándole ganas para quitarle la pensión a los expresidentes, prometiendo hacerlo “de una vez por todas”. Uno piensa, ¿será que este mae sí tiene intención de cambiar las cosas o es puro cuento para agarrarle votos?
La movida viene de allá atrás, cuando se sacó la ley de pensiones para expresidentes, una vara que siempre ha generado polémica. Muchos ticos piensan que es una mamarracha, especialmente cuando vemos cómo andan las cosas en el país. Rodrigo Chaves, el presidente actual, no ha querido meterle mano al asunto, dejando que la situación siga como está. ¿Será que le da miedo moverle al agua donde él está sentado?
Robles, con su discurso bien directo, dice que el proyecto 24.793 está ahí, esperando a que alguien le ponga empeño. Él promete impulsar ese proyecto si llega a Palacio, argumentando que los expresidentes nunca cotizaron ni un colón por esas pensiones de lujo. Claramente buscando conectar con la gente que está aguantando tanto brete con el costo de vida.
La verdad es que el tema volvió a estar en la mesa después de que le preguntaran a Chaves qué iba a hacer con su propia pensión cuando deje el cargo en mayo. El presidente, como buen político, se fue por las ramas diciendo que tal vez haga lo mismo que Carlos Alvarado, que tampoco ha cobrado nada y el dinerito está guardadito en un banco. Una respuesta poco convincente, la verdad, que deja abierta la puerta a toda clase de interpretaciones.
La ley, como está planteada, dificulta muchísimo que un expresidente decida renunciar a esa pensión. Hay que hacerle cambios, y eso implica voluntad política, algo que parece faltarle a algunos. El tema es que mientras tanto, el dinero sigue fluyendo y la indignación popular va creciendo. ¡Qué bronca!
Este rollo de las pensiones de expresidentes es un claro ejemplo de cómo la corrupción y la impunidad siguen siendo problemas graves en Costa Rica. Seamos honestos, mientras hay gente pasando hambre y sin acceso a servicios básicos, resulta inadmisible que unos pocos se estén dando palmaditas en la espalda pagándose pensiones astronómicas con plata pública. ¡Una vergüenza, diay!
Muchos se preguntan si Robles realmente podrá cumplir su promesa, teniendo en cuenta que sacar adelante un proyecto así requiere de mucha negociación y apoyo en la Asamblea Legislativa. Pero al menos, es bueno que alguien esté poniendo el tema en la agenda y generando conciencia entre la población. Quizás, solo quizás, esto sirva para darle un empujón a la lucha contra la corrupción y la búsqueda de una sociedad más justa. Que chiva sería, ¿verdad?
Ahora me pregunto, ¿ustedes creen que Robles cumplirá su promesa de eliminar la pensión de expresidentes o será otra campaña más que se va al traste? Dejen sus opiniones en el foro, quiero saber qué piensan al respecto. ¡A ver si logramos encender la plática!
La movida viene de allá atrás, cuando se sacó la ley de pensiones para expresidentes, una vara que siempre ha generado polémica. Muchos ticos piensan que es una mamarracha, especialmente cuando vemos cómo andan las cosas en el país. Rodrigo Chaves, el presidente actual, no ha querido meterle mano al asunto, dejando que la situación siga como está. ¿Será que le da miedo moverle al agua donde él está sentado?
Robles, con su discurso bien directo, dice que el proyecto 24.793 está ahí, esperando a que alguien le ponga empeño. Él promete impulsar ese proyecto si llega a Palacio, argumentando que los expresidentes nunca cotizaron ni un colón por esas pensiones de lujo. Claramente buscando conectar con la gente que está aguantando tanto brete con el costo de vida.
La verdad es que el tema volvió a estar en la mesa después de que le preguntaran a Chaves qué iba a hacer con su propia pensión cuando deje el cargo en mayo. El presidente, como buen político, se fue por las ramas diciendo que tal vez haga lo mismo que Carlos Alvarado, que tampoco ha cobrado nada y el dinerito está guardadito en un banco. Una respuesta poco convincente, la verdad, que deja abierta la puerta a toda clase de interpretaciones.
La ley, como está planteada, dificulta muchísimo que un expresidente decida renunciar a esa pensión. Hay que hacerle cambios, y eso implica voluntad política, algo que parece faltarle a algunos. El tema es que mientras tanto, el dinero sigue fluyendo y la indignación popular va creciendo. ¡Qué bronca!
Este rollo de las pensiones de expresidentes es un claro ejemplo de cómo la corrupción y la impunidad siguen siendo problemas graves en Costa Rica. Seamos honestos, mientras hay gente pasando hambre y sin acceso a servicios básicos, resulta inadmisible que unos pocos se estén dando palmaditas en la espalda pagándose pensiones astronómicas con plata pública. ¡Una vergüenza, diay!
Muchos se preguntan si Robles realmente podrá cumplir su promesa, teniendo en cuenta que sacar adelante un proyecto así requiere de mucha negociación y apoyo en la Asamblea Legislativa. Pero al menos, es bueno que alguien esté poniendo el tema en la agenda y generando conciencia entre la población. Quizás, solo quizás, esto sirva para darle un empujón a la lucha contra la corrupción y la búsqueda de una sociedad más justa. Que chiva sería, ¿verdad?
Ahora me pregunto, ¿ustedes creen que Robles cumplirá su promesa de eliminar la pensión de expresidentes o será otra campaña más que se va al traste? Dejen sus opiniones en el foro, quiero saber qué piensan al respecto. ¡A ver si logramos encender la plática!