¡Aguante! El Ministerio de Hacienda acaba de confirmar que el Salario Escolar 2026 sí se va a pagar, y ni lento. Se van a mover unos ¢168.627 millones, una lana considerable, pa’ 167.238 funcionaries públicos activos en todo el país. Esto significa que a los que trabajan en el Gobierno Central, ministerios, órganos desconcentrados, hasta la Asamblea Legislativa (menos los diputados, obviamente, esos tienen sus cositas), la Defensoría, la Contraloría, el TSE y los juececitos, les tocará un buen dinerito extra.
Para los que no están muy familiarizados con esto, el Salario Escolar es básicamente una forma de recompensar a los empleados públicos por todo el esfuerzo que hacen durante el año. No es un invento nuevo, eh, viene desde 1994. Antes era como una especie de aumento acumulado, pero ahora muchas empresas privadas también lo dan, funcionando más bien como un ahorro que le hacemos a los trabajadores mensualmente. Al final del año, te pagan todo lo que guardaste.
Pero bueno, ¿cómo se calcula esta vaina? Pues mira, revisan todos los salarios brutos que ganaste entre el 1 de enero y el 31 de diciembre del año anterior. Ahí cuentan cualquier paguitito extra que te hayan dado: bonos, comisiones, hasta horas extras. De ese total, le aplican un 8,33%, que sale siendo más o menos un salario mensual promedio que recibiste durante ese tiempo. Es decir, no es dinero gratis, sino un reflejo de lo que ya trabajaste y ganaste durante todo el año. Un buen incentivo, ¿eh?
Y ojo, porque aunque suena facilito, hay algunas cosas que debes saber. Este pago está libre de impuestos sobre la renta, lo cual siempre es bueno. Pero sí te pueden quitarle unas retenciones de la CCSS, como es costumbre, y también cualquier otro descuento autorizado, tipo afiliaciones a sindicato, cooperativa o incluso pensiones alimentarias. Así que no esperes que te caiga entero el dinerito al bolsillo, ¡siempre hay algo!
Ahora, si te preguntaras ¿cuándo se va a depositar?, pues la buena noticia es que ya está camino. El pago se realizará este viernes 23 de enero, directamente a las cuentas bancarias de todos los empleados públicos. No importa si estás estudiando, si tienes hijos, o si tienes a alguien a cargo, el depósito llega para todos, sin excepciones. Así que prepárate pa’ gastarle un poco, o pa’ ahorrarlo, como prefieras.
En el sector privado, este esquema es diferente. Los trabajadores deben pedirle al empleador que le descuenten mensualmente un porcentaje de su salario –entre el 4,16% y el 8,33%– para ir juntando ese dinero. Luego, a principios de enero del año siguiente, te lo pagan completo. Si tu empresa tiene una asociación solidarista, estos son quienes se encargan de administrar los ahorros de los trabajadores. Es otra forma de incentivar el ahorro y planificar el futuro, ¿verdad?
Volviendo al sector público, algunos se preguntan: ¿por qué se llama “salario escolar” si no necesariamente tiene que ver con estudiar? Bueno, la verdad es que es un nombre antiguo que quedó pegado. Originalmente, se destinaba a cubrir gastos relacionados con educación, pero hoy en día sirve para otros fines. Ya ni siquiera le prestamos mucha atención al nombre, lo importante es que es un beneficio extra que recibimos al inicio del año.
Y hablando de finales, me queda una última duda: Con toda esta inflación que estamos viviendo, ¿crees que el gobierno debería considerar aumentar el porcentaje del 8,33% para calcular el Salario Escolar, o sería demasiado pedir? Déjanos tus comentarios abajo y participa en el debate. ¿Crees que es suficiente con lo que ya ofrecen o deberían hacer algo más para ayudar a los empleados públicos a enfrentar los crecientes costos de vida?
Para los que no están muy familiarizados con esto, el Salario Escolar es básicamente una forma de recompensar a los empleados públicos por todo el esfuerzo que hacen durante el año. No es un invento nuevo, eh, viene desde 1994. Antes era como una especie de aumento acumulado, pero ahora muchas empresas privadas también lo dan, funcionando más bien como un ahorro que le hacemos a los trabajadores mensualmente. Al final del año, te pagan todo lo que guardaste.
Pero bueno, ¿cómo se calcula esta vaina? Pues mira, revisan todos los salarios brutos que ganaste entre el 1 de enero y el 31 de diciembre del año anterior. Ahí cuentan cualquier paguitito extra que te hayan dado: bonos, comisiones, hasta horas extras. De ese total, le aplican un 8,33%, que sale siendo más o menos un salario mensual promedio que recibiste durante ese tiempo. Es decir, no es dinero gratis, sino un reflejo de lo que ya trabajaste y ganaste durante todo el año. Un buen incentivo, ¿eh?
Y ojo, porque aunque suena facilito, hay algunas cosas que debes saber. Este pago está libre de impuestos sobre la renta, lo cual siempre es bueno. Pero sí te pueden quitarle unas retenciones de la CCSS, como es costumbre, y también cualquier otro descuento autorizado, tipo afiliaciones a sindicato, cooperativa o incluso pensiones alimentarias. Así que no esperes que te caiga entero el dinerito al bolsillo, ¡siempre hay algo!
Ahora, si te preguntaras ¿cuándo se va a depositar?, pues la buena noticia es que ya está camino. El pago se realizará este viernes 23 de enero, directamente a las cuentas bancarias de todos los empleados públicos. No importa si estás estudiando, si tienes hijos, o si tienes a alguien a cargo, el depósito llega para todos, sin excepciones. Así que prepárate pa’ gastarle un poco, o pa’ ahorrarlo, como prefieras.
En el sector privado, este esquema es diferente. Los trabajadores deben pedirle al empleador que le descuenten mensualmente un porcentaje de su salario –entre el 4,16% y el 8,33%– para ir juntando ese dinero. Luego, a principios de enero del año siguiente, te lo pagan completo. Si tu empresa tiene una asociación solidarista, estos son quienes se encargan de administrar los ahorros de los trabajadores. Es otra forma de incentivar el ahorro y planificar el futuro, ¿verdad?
Volviendo al sector público, algunos se preguntan: ¿por qué se llama “salario escolar” si no necesariamente tiene que ver con estudiar? Bueno, la verdad es que es un nombre antiguo que quedó pegado. Originalmente, se destinaba a cubrir gastos relacionados con educación, pero hoy en día sirve para otros fines. Ya ni siquiera le prestamos mucha atención al nombre, lo importante es que es un beneficio extra que recibimos al inicio del año.
Y hablando de finales, me queda una última duda: Con toda esta inflación que estamos viviendo, ¿crees que el gobierno debería considerar aumentar el porcentaje del 8,33% para calcular el Salario Escolar, o sería demasiado pedir? Déjanos tus comentarios abajo y participa en el debate. ¿Crees que es suficiente con lo que ya ofrecen o deberían hacer algo más para ayudar a los empleados públicos a enfrentar los crecientes costos de vida?