¡Buenas, buenas, mi gente del Foro! Ya estamos casi en enero, y eso significa una cosita que muchos funcionarios públicos andan esperando con ansias: el salario escolar. Este aguinaldo extra, como le decimos por acá, tiene una historia interesante y unos cuantos detalles que vale la pena revisar antes de que llegue el día del depósito. Así que agarren sus chunches y prepárense porque les voy a contar todo.
Para empezar, este pago no es algo nuevo. Lleva dando vueltas desde 1994, resultado de un ajuste salarial que quedó a medias. En aquel entonces, se había acordado un incremento del 8% pa' los trabajadores del sector público, pero solo se aplicó el 6,75%. El resto, un 1,25%, se guardó pa’ un fondo especial que prometían cancelar al año siguiente. ¡Imagínense la espera! Pero bueno, así nació el salario escolar, una promesa cumplida con cierto retraso, vamos.
Ahora sí, ¿quiénes son los afortunados que reciben este dinerito extra? Pues básicamente, son los que trabajan dentro del Gobierno Central – ministerios, oficinas estatales, todo eso –, la Asamblea Legislativa (aunque los diputados quedan fuera de esto), la Defensoría de los Habitantes, la Contraloría, el Tribunal Electoral y el Poder Judicial. Un buen montón de mae, díganlo ustedes.
Pero ojo, que no es tan simple como decir ‘me pagaron’. El cálculo del salario escolar tiene su rollo. Se toma como base todos los salarios brutos que ganaste desde el 1° de enero hasta el 31 de diciembre del año anterior – incluyendo esos trabajos extras que te jalaste – y se multiplica por un 8,33%. Al final, sale más o menos como si te hubieran pagado un salario completo extra durante todo ese tiempo. ¡Un brete!
Y aquí viene otra buena noticia: este salario escolar está libre de impuestos, ¡qué chiva! Eso significa que te llega entero a tus manos. Además, es inembargable, a menos que tengas una obligación de pensión alimentaria pendiente. Entonces sí, ahí ya se complica la cosa, pero en general, es un ingreso bien aprovechable.
Pero no todo es color de rosa. Mientras que nosotros, los servidores públicos, esperamos este pago con ilusión, en el sector privado funciona diferente. Ahí, el salario escolar es más como un ahorro voluntario. Los trabajadores tienen que pedirle a su jefe que les rebaje una partecita de su salario cada mes, entre el 4,16% y el 8,33%, para ir juntando el monto. Esto va directo a una cuenta aparte y se entrega durante la primera quincena de enero del año siguiente. Sí, suena un poco engorroso, pero al menos tienen la ventaja de que este dinero también está libre de impuestos, aunque sí puede estar sujeto a otros descuentos, como las cuotas obrero-patronales o incluso embargos.
Ronald Gutiérrez, socio de BDS Asesores, nos recuerda que tanto las instituciones públicas como las privadas deben ponerle atención a estos temas. Según él, una gestión correcta de este pago no solo evita problemas legales, sino que también fortalece la confianza y mejora la relación con los empleados. ¡Que no se vayan al traste con esas papeletas! La puntualidad y transparencia siempre son apreciadas, diay.
Bueno, mi gente, ya saben todo lo importante sobre el salario escolar. El pago está programado para el próximo viernes 23 de enero, así que estén atentos. Ahora me pregunto, considerando la inflación y el costo de vida actual, ¿creen que un salario escolar calculado sobre el año anterior sigue siendo suficiente para aliviar el bolsillo de los funcionarios públicos o debería haber algún tipo de ajuste?
Para empezar, este pago no es algo nuevo. Lleva dando vueltas desde 1994, resultado de un ajuste salarial que quedó a medias. En aquel entonces, se había acordado un incremento del 8% pa' los trabajadores del sector público, pero solo se aplicó el 6,75%. El resto, un 1,25%, se guardó pa’ un fondo especial que prometían cancelar al año siguiente. ¡Imagínense la espera! Pero bueno, así nació el salario escolar, una promesa cumplida con cierto retraso, vamos.
Ahora sí, ¿quiénes son los afortunados que reciben este dinerito extra? Pues básicamente, son los que trabajan dentro del Gobierno Central – ministerios, oficinas estatales, todo eso –, la Asamblea Legislativa (aunque los diputados quedan fuera de esto), la Defensoría de los Habitantes, la Contraloría, el Tribunal Electoral y el Poder Judicial. Un buen montón de mae, díganlo ustedes.
Pero ojo, que no es tan simple como decir ‘me pagaron’. El cálculo del salario escolar tiene su rollo. Se toma como base todos los salarios brutos que ganaste desde el 1° de enero hasta el 31 de diciembre del año anterior – incluyendo esos trabajos extras que te jalaste – y se multiplica por un 8,33%. Al final, sale más o menos como si te hubieran pagado un salario completo extra durante todo ese tiempo. ¡Un brete!
Y aquí viene otra buena noticia: este salario escolar está libre de impuestos, ¡qué chiva! Eso significa que te llega entero a tus manos. Además, es inembargable, a menos que tengas una obligación de pensión alimentaria pendiente. Entonces sí, ahí ya se complica la cosa, pero en general, es un ingreso bien aprovechable.
Pero no todo es color de rosa. Mientras que nosotros, los servidores públicos, esperamos este pago con ilusión, en el sector privado funciona diferente. Ahí, el salario escolar es más como un ahorro voluntario. Los trabajadores tienen que pedirle a su jefe que les rebaje una partecita de su salario cada mes, entre el 4,16% y el 8,33%, para ir juntando el monto. Esto va directo a una cuenta aparte y se entrega durante la primera quincena de enero del año siguiente. Sí, suena un poco engorroso, pero al menos tienen la ventaja de que este dinero también está libre de impuestos, aunque sí puede estar sujeto a otros descuentos, como las cuotas obrero-patronales o incluso embargos.
Ronald Gutiérrez, socio de BDS Asesores, nos recuerda que tanto las instituciones públicas como las privadas deben ponerle atención a estos temas. Según él, una gestión correcta de este pago no solo evita problemas legales, sino que también fortalece la confianza y mejora la relación con los empleados. ¡Que no se vayan al traste con esas papeletas! La puntualidad y transparencia siempre son apreciadas, diay.
Bueno, mi gente, ya saben todo lo importante sobre el salario escolar. El pago está programado para el próximo viernes 23 de enero, así que estén atentos. Ahora me pregunto, considerando la inflación y el costo de vida actual, ¿creen que un salario escolar calculado sobre el año anterior sigue siendo suficiente para aliviar el bolsillo de los funcionarios públicos o debería haber algún tipo de ajuste?