¡Ay, mi clave! La política nacional sigue dando de qué hablar, y ahora el bache entre el exalcalde de San Ramón, Nixon Ureña, y el aspirante presidencial Álvaro Ramos se ha agrandado hasta decir basta. Resulta que después de un debate bastante movidito en Puro Periodismo, Ureña soltó unas verdades que hicieron temblar las paredes, acusando a Ramos de haber tenido que ‘echarse unos pulsos fuertísimos’ para maniobrar en el cantón ramoneño.
Para ponerlos al día, la bronca viene de la renovación de las estructuras de la asamblea cantonal de San Ramón, un trámite clave para poder acceder a deuda política. Ramos, en dicho debate, recordó cómo tuvo que luchar contra viento y marea para lograrlo, mencionando implicaciones que involucraban a figuras cuestionadas, incluyendo a la actual alcaldesa Gabriela Jiménez, quien, según él, estaba envuelta en temas hasta de narcotráfico, junto con otros personajes poco recomendables. ¡Imagínate el ambiente!
Pero Ureña no se quedó callado ni un segundo. Con la furia de un volcán, respondió a las acusaciones de Ramos, despegándose tajantemente del PLN a partir del próximo año. Y eso no es todo, porque en una jugada inesperada, contratacó apuntando directamente a Ramos, recordándole que precisamente éste tiene fotos comprometedoras con un individuo que ya anda dando vueltas por Estados Unidos, metido en líos gordos – aunque prefiere no mencionar nombres, todos sabemos que se refiere al exmagistrado Celso Gamboa.
“Cada ladrón juzga por su opinión,” sentenció Ureña, con la seguridad de quien sabe que tiene razón. “El que tiene fotos con gente vinculada con el narco tráfico y en este momento extraditable, es él.” ¡Puñalada directa! Ramos, visiblemente afectado, apenas pudo responder, dejando caer un simple “Gracias a Dios y este pueblo sabio de Costa Rica nunca va a ser presidente. En la calle nos toparemos”. Un ultimátum, diay.
Y hablando de la alcaldesa Jiménez, parece que no le gustó nada lo que se está cocinando. Nuestros colegas de El Observador intentaron obtener su versión de la historia, pero al cierre de esta nota, no habíamos recibido respuesta. Recordemos que Jiménez, afín al llamado ‘chavismo’, enfrenta una investigación por presuntamente recibir fondos turbios relacionados con el polémico caso Madre Patria, una vara que no pinta nada bien para el cantón.
Ahora, volviendo al entredicho, la situación en San Ramón se había tornado tan complicada que Ramos denunció presiones directas por parte de Ureña y otro dirigente local, Henry Sánchez, quienes aparentemente tenían secuestrada la asamblea cantonal. Hasta llegaron a recurrir al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) para intentar suspender o expulsar a delegados rebeldes, ¡qué torta! Finalmente, tras varios intentos fallidos y un procedimiento en el Tribunal de Ética y Disciplina, lograron completar la asamblea el 13 de diciembre, gracias a la suspensión de los delegados problemáticos.
Ramos aprovechó la ocasión para prometer una limpieza total, tanto dentro del partido como en todo el país, si llegase a alcanzar la presidencia. “Así como limpiamos San Ramón, vamos a seguir limpiando el partido… no vamos a permitir esas viejas mañas y vamos a ayudar a partir de ahí, a limpiar el país”, afirmó con entusiasmo. Una promesa ambiciosa, considerando la magnitud del desafío. Las encuestas actuales lo colocan rezagado respecto a Laura Fernández del Partido Pueblo Soberano, pero sus principales seguidores son las mujeres, ¡eso sí es un respiro!
En fin, esta telenovela política promete darle tela que cortar a los próximos meses. Con tantas acusaciones cruzadas, escándalos y maniobras internas, queda claro que la contienda por la Presidencia de Costa Rica será cualquier cosa menos aburrida. Pero dime tú, ¿crees que estas acusaciones afectarán significativamente las posibilidades de Álvaro Ramos en las próximas elecciones, o simplemente es más ruido político en un panorama ya de por sí complicado?
Para ponerlos al día, la bronca viene de la renovación de las estructuras de la asamblea cantonal de San Ramón, un trámite clave para poder acceder a deuda política. Ramos, en dicho debate, recordó cómo tuvo que luchar contra viento y marea para lograrlo, mencionando implicaciones que involucraban a figuras cuestionadas, incluyendo a la actual alcaldesa Gabriela Jiménez, quien, según él, estaba envuelta en temas hasta de narcotráfico, junto con otros personajes poco recomendables. ¡Imagínate el ambiente!
Pero Ureña no se quedó callado ni un segundo. Con la furia de un volcán, respondió a las acusaciones de Ramos, despegándose tajantemente del PLN a partir del próximo año. Y eso no es todo, porque en una jugada inesperada, contratacó apuntando directamente a Ramos, recordándole que precisamente éste tiene fotos comprometedoras con un individuo que ya anda dando vueltas por Estados Unidos, metido en líos gordos – aunque prefiere no mencionar nombres, todos sabemos que se refiere al exmagistrado Celso Gamboa.
“Cada ladrón juzga por su opinión,” sentenció Ureña, con la seguridad de quien sabe que tiene razón. “El que tiene fotos con gente vinculada con el narco tráfico y en este momento extraditable, es él.” ¡Puñalada directa! Ramos, visiblemente afectado, apenas pudo responder, dejando caer un simple “Gracias a Dios y este pueblo sabio de Costa Rica nunca va a ser presidente. En la calle nos toparemos”. Un ultimátum, diay.
Y hablando de la alcaldesa Jiménez, parece que no le gustó nada lo que se está cocinando. Nuestros colegas de El Observador intentaron obtener su versión de la historia, pero al cierre de esta nota, no habíamos recibido respuesta. Recordemos que Jiménez, afín al llamado ‘chavismo’, enfrenta una investigación por presuntamente recibir fondos turbios relacionados con el polémico caso Madre Patria, una vara que no pinta nada bien para el cantón.
Ahora, volviendo al entredicho, la situación en San Ramón se había tornado tan complicada que Ramos denunció presiones directas por parte de Ureña y otro dirigente local, Henry Sánchez, quienes aparentemente tenían secuestrada la asamblea cantonal. Hasta llegaron a recurrir al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) para intentar suspender o expulsar a delegados rebeldes, ¡qué torta! Finalmente, tras varios intentos fallidos y un procedimiento en el Tribunal de Ética y Disciplina, lograron completar la asamblea el 13 de diciembre, gracias a la suspensión de los delegados problemáticos.
Ramos aprovechó la ocasión para prometer una limpieza total, tanto dentro del partido como en todo el país, si llegase a alcanzar la presidencia. “Así como limpiamos San Ramón, vamos a seguir limpiando el partido… no vamos a permitir esas viejas mañas y vamos a ayudar a partir de ahí, a limpiar el país”, afirmó con entusiasmo. Una promesa ambiciosa, considerando la magnitud del desafío. Las encuestas actuales lo colocan rezagado respecto a Laura Fernández del Partido Pueblo Soberano, pero sus principales seguidores son las mujeres, ¡eso sí es un respiro!
En fin, esta telenovela política promete darle tela que cortar a los próximos meses. Con tantas acusaciones cruzadas, escándalos y maniobras internas, queda claro que la contienda por la Presidencia de Costa Rica será cualquier cosa menos aburrida. Pero dime tú, ¿crees que estas acusaciones afectarán significativamente las posibilidades de Álvaro Ramos en las próximas elecciones, o simplemente es más ruido político en un panorama ya de por sí complicado?