¡Ay, Dios mío! La tranquilidad de Playa Dominicalito en Osa quedó hecha trizas con el macabro descubrimiento del cuerpo de Francisco Ojeda Garcés, un chileno de 36 años. Lo encontraron tirado en la playa, y la cosa se puso fea rápido porque parece que no fue ningún accidente, sino un golpe bajo. Al parecer, los vecinos estaban que no podían creerlo.
El pobre tipo, resulta que era sobrino del alcalde de Quinchao, René Garcés, allá en Chile. Las noticias cruzaron la cordillera rapidito, y ahí empezaron a surgir preguntas. El OIJ tardó unos días en ponerle candela al asunto, pero finalmente confirmaron lo que todos ya sabíamos: este mae no se fue por las buenas, alguien le hizo tremenda fechoría.
Al principio, el OIJ estaba tratando de hacerse rogar, diciendo que quizás no había heridas graves, que estaban investigando. Pero la verdad salió a la luz: parece que sí lo mataron. Ahora, qué onda con el móvil y quiénes fueron los responsables, eso es lo que tienen que destrabar, ¡y a ver si no nos toman el pelo!
El alcalde Garcés está haciendo todo lo posible para ayudar a la familia. Están buscando cómo traer los restos de Francisco pa' Chile, pero entre papeleo y feriados, la vara está complicada. Parece que hay demoras administrativas, ¡qué torta! Pero bueno, al menos el consulado chileno acá en Costa Rica les está echando una mano para agilizar los trámites.
Lo que más duele es escuchar a su hermano, Jaime Ojeda, hablando de él en Chilevisión. El mae estaba desconsolado, diciendo que Francisco era una persona maravillosa, que le daba amor a todos, que nunca se mereció algo así. “Él era una persona sana, de buenos valores,” declaró, con la voz quebrada. ¡Imagínate el dolor que siente!
Y no solo Chilevisión le dio espacio a la historia; Mega Noticias también cubrió el caso, recalcando que la noticia llegó tarde a Chile, casi como si quisieran taparle el ojo a la realidad. Por lo que entendemos, encontraron el cuerpo hace rato, pero la noticia tardó en llegar a sus familiares, y eso es bastante salado.
Desde Chile, pinta que hay mucha indignación. Parece que Francisco era un tipo sencillo, que no molestaba a nadie, y que la gente lo quería mucho. Eso hace que el crimen sea aún más inexplicable e impactante. Uno se queda pensando, ¿por qué alguien querría hacerle daño a un maquina tan inocente?
Este caso nos deja con muchas preguntas y una tristeza profunda. ¿Será que la violencia extranjera se ha apoderado de nuestras costas paradisíacas? ¿Podrá el OIJ esclarecer este crimen y llevar a los culpables ante la justicia? ¿Creen ustedes que deberíamos reforzar la seguridad en zonas turísticas como Dominicalito para evitar tragedias similares en el futuro?
El pobre tipo, resulta que era sobrino del alcalde de Quinchao, René Garcés, allá en Chile. Las noticias cruzaron la cordillera rapidito, y ahí empezaron a surgir preguntas. El OIJ tardó unos días en ponerle candela al asunto, pero finalmente confirmaron lo que todos ya sabíamos: este mae no se fue por las buenas, alguien le hizo tremenda fechoría.
Al principio, el OIJ estaba tratando de hacerse rogar, diciendo que quizás no había heridas graves, que estaban investigando. Pero la verdad salió a la luz: parece que sí lo mataron. Ahora, qué onda con el móvil y quiénes fueron los responsables, eso es lo que tienen que destrabar, ¡y a ver si no nos toman el pelo!
El alcalde Garcés está haciendo todo lo posible para ayudar a la familia. Están buscando cómo traer los restos de Francisco pa' Chile, pero entre papeleo y feriados, la vara está complicada. Parece que hay demoras administrativas, ¡qué torta! Pero bueno, al menos el consulado chileno acá en Costa Rica les está echando una mano para agilizar los trámites.
Lo que más duele es escuchar a su hermano, Jaime Ojeda, hablando de él en Chilevisión. El mae estaba desconsolado, diciendo que Francisco era una persona maravillosa, que le daba amor a todos, que nunca se mereció algo así. “Él era una persona sana, de buenos valores,” declaró, con la voz quebrada. ¡Imagínate el dolor que siente!
Y no solo Chilevisión le dio espacio a la historia; Mega Noticias también cubrió el caso, recalcando que la noticia llegó tarde a Chile, casi como si quisieran taparle el ojo a la realidad. Por lo que entendemos, encontraron el cuerpo hace rato, pero la noticia tardó en llegar a sus familiares, y eso es bastante salado.
Desde Chile, pinta que hay mucha indignación. Parece que Francisco era un tipo sencillo, que no molestaba a nadie, y que la gente lo quería mucho. Eso hace que el crimen sea aún más inexplicable e impactante. Uno se queda pensando, ¿por qué alguien querría hacerle daño a un maquina tan inocente?
Este caso nos deja con muchas preguntas y una tristeza profunda. ¿Será que la violencia extranjera se ha apoderado de nuestras costas paradisíacas? ¿Podrá el OIJ esclarecer este crimen y llevar a los culpables ante la justicia? ¿Creen ustedes que deberíamos reforzar la seguridad en zonas turísticas como Dominicalito para evitar tragedias similares en el futuro?