¡Ay, patético! El fútbol nos da alegrías inmensas, pero también nos roba figuras valiosas. Esta semana, el Saprissa sacudió a sus hinchas con la noticia del fallecimiento de Don José Francisco Hernández Alpízar, un defensa central que dejó huella en La Mascota allá por los noventas. A ver, que muchos ya ni lo recordaban, pero vaya palo que le dimos ahí mismo.
Hernández, con 52 añitos, formó parte del plantel saprissano durante la temporada 1992-1993. Un tiempo donde el Monstruo seguía rugiendo, ganándose campeonatos y dejando memorias imborrables. Aunque quizás no era una figura tan mediática como algunos otros, su entrega en la cancha siempre fue admirable. De esos jugadores que no dan tanto show, pero sí se dejan el alma por la camiseta, ¿me entienden?
El club morado soltó un comunicado por sus redes sociales, bastante formalito pa' la ocasión, pero demostrando respeto y cariño hacia el legado de Don José Francisco. “Lamentamos profundamente el sensible fallecimiento…”, bla, bla, bla. Lo importante es que reconocieron su paso por el equipo y mandaron un abrazo a su familia, que ahora seguro anda bien desconsolada. Imagínate perder a alguien así, justo cuando se te agudiza la memoria de los buenos tiempos.
Si revisamos los archivos, encontramos que Hernández hizo su debut en el primer equipo precisamente contra Turrialba. Un partido que seguramente recuerdan los que estaban ahí presentes. No hay mucha información disponible online sobre él, pero eso no quita que haya sido un jugador comprometido y dedicado al deporte rey. A veces, los héroes anónimos son los que realmente sostienen la columna vertebral de un equipo, ¿no creen?
Muchos jóvenes futbolistas hoy día andan más preocupados por sus redes sociales y sus contratos millonarios que por jugar bien al fútbol. Uno se acuerda de estas figuras como Don José Francisco, que sudaba la gota gorda en la cancha sin pedirle a nadie, solamente con ganas de defender los colores de Saprissa. Eso sí que es compromiso, eso sí que es pasión. Pura vida, wey!
Esta partida nos recuerda que el fútbol no es solo glamour y millones; también es esfuerzo, sacrificio y dedicación. Y aunque los nombres cambien y las generaciones pasen, siempre habrá espacio para recordar a aquellos que dejaron su huella en el campo, incluso si no aparecieron en todos los titulares. Son parte de la historia, parte de la esencia del deporte nacional. De esos jugadores que forman la base de nuestros ídolos actuales.
El fallecimiento de Hernández llega en un momento crucial para el Saprissa, que se prepara para afrontar el torneo de Clausura 2026. Un golpe duro emocionalmente, pero que esperamos sirva para motivar al equipo a darlo todo en cada partido. A honrar la memoria de quienes lucharon por llevar el nombre del club morado a lo más alto, como lo hizo Don José Francisco. Que descanse en paz, mae.
En fin, lamentable pérdida para el mundo del fútbol costarricense. Pero qué les digo, la vida sigue, y toca seguir adelante. Ahora me pregunto, ¿creen ustedes que los clubes deberían hacer más esfuerzos para mantener vivos los recuerdos de los jugadores que ya no están entre nosotros, especialmente aquellos que no alcanzaron tanta fama? ¿Cómo podríamos preservar mejor la rica historia del fútbol tico?
Hernández, con 52 añitos, formó parte del plantel saprissano durante la temporada 1992-1993. Un tiempo donde el Monstruo seguía rugiendo, ganándose campeonatos y dejando memorias imborrables. Aunque quizás no era una figura tan mediática como algunos otros, su entrega en la cancha siempre fue admirable. De esos jugadores que no dan tanto show, pero sí se dejan el alma por la camiseta, ¿me entienden?
El club morado soltó un comunicado por sus redes sociales, bastante formalito pa' la ocasión, pero demostrando respeto y cariño hacia el legado de Don José Francisco. “Lamentamos profundamente el sensible fallecimiento…”, bla, bla, bla. Lo importante es que reconocieron su paso por el equipo y mandaron un abrazo a su familia, que ahora seguro anda bien desconsolada. Imagínate perder a alguien así, justo cuando se te agudiza la memoria de los buenos tiempos.
Si revisamos los archivos, encontramos que Hernández hizo su debut en el primer equipo precisamente contra Turrialba. Un partido que seguramente recuerdan los que estaban ahí presentes. No hay mucha información disponible online sobre él, pero eso no quita que haya sido un jugador comprometido y dedicado al deporte rey. A veces, los héroes anónimos son los que realmente sostienen la columna vertebral de un equipo, ¿no creen?
Muchos jóvenes futbolistas hoy día andan más preocupados por sus redes sociales y sus contratos millonarios que por jugar bien al fútbol. Uno se acuerda de estas figuras como Don José Francisco, que sudaba la gota gorda en la cancha sin pedirle a nadie, solamente con ganas de defender los colores de Saprissa. Eso sí que es compromiso, eso sí que es pasión. Pura vida, wey!
Esta partida nos recuerda que el fútbol no es solo glamour y millones; también es esfuerzo, sacrificio y dedicación. Y aunque los nombres cambien y las generaciones pasen, siempre habrá espacio para recordar a aquellos que dejaron su huella en el campo, incluso si no aparecieron en todos los titulares. Son parte de la historia, parte de la esencia del deporte nacional. De esos jugadores que forman la base de nuestros ídolos actuales.
El fallecimiento de Hernández llega en un momento crucial para el Saprissa, que se prepara para afrontar el torneo de Clausura 2026. Un golpe duro emocionalmente, pero que esperamos sirva para motivar al equipo a darlo todo en cada partido. A honrar la memoria de quienes lucharon por llevar el nombre del club morado a lo más alto, como lo hizo Don José Francisco. Que descanse en paz, mae.
En fin, lamentable pérdida para el mundo del fútbol costarricense. Pero qué les digo, la vida sigue, y toca seguir adelante. Ahora me pregunto, ¿creen ustedes que los clubes deberían hacer más esfuerzos para mantener vivos los recuerdos de los jugadores que ya no están entre nosotros, especialmente aquellos que no alcanzaron tanta fama? ¿Cómo podríamos preservar mejor la rica historia del fútbol tico?