¡Ay, mi Dios! Esto sí que es movida. Casi cincuenta exfuncionarios, entre ministros, diputados y hasta presidentes, le están echando toda la carne al asador a Juan Carlos Hidalgo para la presidencia. De verdad, pa' qué les vamos a mentir, esto le da un empujoncito bastante gordo a su campaña.
Verás, el PUSC ha sido cuna de figuras políticas importantísimas en Costa Rica durante décadas, y que ahora estos veteranos le den su bendición a Hidalgo es señal de que ven en él algo diferente. No es cualquier cosita, es un aval de experiencia y sabiduría política. Se habla mucho de renovación, pero que vengan los que saben del brete a respaldarte... eso sí que vale oro.
Entre los nombres pesados que han salido a apoyar a Hidalgo tenemos a Miguel Ángel Rodríguez, expresidente y figura clave dentro del partido; Rodolfo Piza, quien dirigió el CCSS con mano dura y también se atrevió a buscar la presidencia; y Astrid Fischel, la primera vicepresidenta que dejó huella en la educación pública. Pa' ponerle sabor al arroz, también está Rina Contreras, una exdiputada que sabe cómo manejar el parlamento. ¡Estos señores no se arriesgan a cualquiera!
Según declaraciones oficiales, el respaldo se basa en la visión de Hidalgo como líder capaz de unir al país y devolverle la confianza perdida. Rina Contreras lo puso así: “Representa una nueva generación con raíces profundas en los valores socialcristianos, con preparación, sensibilidad social y una visión de primer mundo. Costa Rica necesita liderazgo firme, honesto y con rumbo, y Juan Carlos lo tiene”. Y ahí lo tienen, directo desde la fuente, ¡con todo y sazón!
Mariano Guardia, exministro de Obras Públicas, añadió que necesitamos urgentemente volver a ejecutar proyectos bien hechos, con planificación a largo plazo. Dijo que Hidalgo tiene el conocimiento y el temple necesarios para lograrlo. No es que le estén haciendo propaganda barata, sino que realmente parecen creer en lo que dicen. Este mae tiene algo que convencerlos, y vaya que lo logró.
Lo interesante es ver cómo Hidalgo ha enfocado su campaña, prometiendo soluciones concretas en temas críticos como la seguridad ciudadana –que pa’ nosotros ya es casi una novela–, el cuidado familiar, el desempleo, la educación, la salud y el desarrollo económico. Siempre con énfasis en poner a las personas primero. Parece que está tratando de conectar con la gente común, con el tico promedio que está cansado de promesas vacías.
Este apoyo masivo de exfuncionarios podría ser crucial en estas elecciones. Siendo sinceros, tener el visto bueno de aquellos que ya estuvieron en la arena política le da credibilidad a Hidalgo, demostrando que no es solo un discurso bonito, sino que cuenta con el respaldo de quienes vivieron los desafíos de gobernar este país. Además, deja claro que el socialcristianismo sigue vivo y tiene opciones sólidas para el futuro.
Ahora, la gran pregunta es: ¿Convencerá este aval de la experiencia a los jóvenes votantes, que buscan un cambio radical y no se dejan impresionar fácilmente por los nombres del pasado? ¿Será suficiente para superar a sus competidores y llevar a Hidalgo a Casa Amarilla? ¡Compas, dígame ustedes qué piensan! ¿Creen que este respaldo de exministros marcará la diferencia en las urnas?
Verás, el PUSC ha sido cuna de figuras políticas importantísimas en Costa Rica durante décadas, y que ahora estos veteranos le den su bendición a Hidalgo es señal de que ven en él algo diferente. No es cualquier cosita, es un aval de experiencia y sabiduría política. Se habla mucho de renovación, pero que vengan los que saben del brete a respaldarte... eso sí que vale oro.
Entre los nombres pesados que han salido a apoyar a Hidalgo tenemos a Miguel Ángel Rodríguez, expresidente y figura clave dentro del partido; Rodolfo Piza, quien dirigió el CCSS con mano dura y también se atrevió a buscar la presidencia; y Astrid Fischel, la primera vicepresidenta que dejó huella en la educación pública. Pa' ponerle sabor al arroz, también está Rina Contreras, una exdiputada que sabe cómo manejar el parlamento. ¡Estos señores no se arriesgan a cualquiera!
Según declaraciones oficiales, el respaldo se basa en la visión de Hidalgo como líder capaz de unir al país y devolverle la confianza perdida. Rina Contreras lo puso así: “Representa una nueva generación con raíces profundas en los valores socialcristianos, con preparación, sensibilidad social y una visión de primer mundo. Costa Rica necesita liderazgo firme, honesto y con rumbo, y Juan Carlos lo tiene”. Y ahí lo tienen, directo desde la fuente, ¡con todo y sazón!
Mariano Guardia, exministro de Obras Públicas, añadió que necesitamos urgentemente volver a ejecutar proyectos bien hechos, con planificación a largo plazo. Dijo que Hidalgo tiene el conocimiento y el temple necesarios para lograrlo. No es que le estén haciendo propaganda barata, sino que realmente parecen creer en lo que dicen. Este mae tiene algo que convencerlos, y vaya que lo logró.
Lo interesante es ver cómo Hidalgo ha enfocado su campaña, prometiendo soluciones concretas en temas críticos como la seguridad ciudadana –que pa’ nosotros ya es casi una novela–, el cuidado familiar, el desempleo, la educación, la salud y el desarrollo económico. Siempre con énfasis en poner a las personas primero. Parece que está tratando de conectar con la gente común, con el tico promedio que está cansado de promesas vacías.
Este apoyo masivo de exfuncionarios podría ser crucial en estas elecciones. Siendo sinceros, tener el visto bueno de aquellos que ya estuvieron en la arena política le da credibilidad a Hidalgo, demostrando que no es solo un discurso bonito, sino que cuenta con el respaldo de quienes vivieron los desafíos de gobernar este país. Además, deja claro que el socialcristianismo sigue vivo y tiene opciones sólidas para el futuro.
Ahora, la gran pregunta es: ¿Convencerá este aval de la experiencia a los jóvenes votantes, que buscan un cambio radical y no se dejan impresionar fácilmente por los nombres del pasado? ¿Será suficiente para superar a sus competidores y llevar a Hidalgo a Casa Amarilla? ¡Compas, dígame ustedes qué piensan! ¿Creen que este respaldo de exministros marcará la diferencia en las urnas?