¡Ay, Dios mío! Qué desenlace de fin de semana tuvimos en la Zona Norte, pura torta. Aparentemente, el carrete de sábado a domingo se llevó algunas vidas y dejó a varios personitas royendo cuero en hospitales. Una cadena de accidentes de tránsito, desde Aguas Zarcas hasta Cutris, hizo temblar a toda la región, movilizando a los bombergos, la ambulancia y a la Fuerza Pública. ¡Parecía película!
Todo comenzó temprano, como dicen por acá, a las doce de la noche, cuando un mae, ya sabes, con los nervios alterados por unos traguitos de más, decidió que era buena idea darle carrera a una patrulla en San José de Aguas Zarcas. Se chocaron ¡boom!, y ahí quedó el tipo agarrado de las manos con la ley. Por suerte, los polis salieron ilesos, pero el pobre mae tuvo que pasarla mal y aprender la lección: si vas a tomar, no te subas al carro.
Pero eso no fue todo, chunches. Apenas amaneciendo, cerca de Las Rojas, en Venecia de San Carlos, dos motos se quisieron ver quién llegaba primero y terminaron enredándose como micos en espinas. Tres personitas resultaron lesionadas, una en condición bien delicada, siendo trasladada de emergencia al hospital San Carlos. Diay, qué poca suerte tuvieron esos muchachos.
Después, la cosa se puso aún más seria en la ruta 141, cerca de San Juan de Lajas, Zarcero. Un carro lleno de gente, cinco almas humanas, se salió de la carretera y cayó a un barranquito, ¡qué susto!. Afortunadamente, los bomberos y paramédicos llegaron rápido y lograron rescatarlos. Uno resultó con heridas graves, mientras que otros dos estaban más raspados, pero conscientes. Menos mal que todo terminó como pudo.
Y como si esto fuera poco, casi al amanecer, en la ruta 35, frente a la famosa Piñera Capi Capi en Boca de Arenal de Cutris, dos carros se dieron un coscorrón de muerte. Uno de los conductores quedó atrapado entre los hierros retorcidos, así que los bomberos tuvieron que trabajar duro para sacarlo. El tipo estaba bien lastimado y tuvo que ser llevado en condición grave al hospital. ¡Qué brete!
Para rematar la noche, en San Pedro de Cutris, un motociclista, don Espinoza, de nombre y apellido, se topó con un ternero justo en medio de la carretera. ¡Imagínate la sorpresa! El mae salió reventado, con varias fracturas y golpes, y el ternero... bueno, digamos que su aventura llegó a su final abrupto. Animalitos también sufren, maes. Ni modo.
Las autoridades, ahora más que nunca, están pidiendo que nos pongamos las pilas al volante. Prudencia, gente, prudencia. No hay apuro, ni necesidad de ir corriendo como si fueran pilotos de Fórmula 1. Sobre todo, eviten el alcohol, la velocidad excesiva y estén atentos a cualquier sorpresa que pueda aparecer en la carretera. ¡Que nos cuidemos todos! Porque al final del día, lo importante es llegar bien a casa y estar sanos.
Con tantos incidentes en tan poco tiempo, me pregunto, ¿cree usted que las campañas de concientización sobre seguridad vial en nuestra país son realmente efectivas, o deberíamos buscar medidas más drásticas para evitar estas tragedias recurrentes en nuestras carreteras? Comparta su opinión en el foro, ¡me interesa saber qué piensa!
Todo comenzó temprano, como dicen por acá, a las doce de la noche, cuando un mae, ya sabes, con los nervios alterados por unos traguitos de más, decidió que era buena idea darle carrera a una patrulla en San José de Aguas Zarcas. Se chocaron ¡boom!, y ahí quedó el tipo agarrado de las manos con la ley. Por suerte, los polis salieron ilesos, pero el pobre mae tuvo que pasarla mal y aprender la lección: si vas a tomar, no te subas al carro.
Pero eso no fue todo, chunches. Apenas amaneciendo, cerca de Las Rojas, en Venecia de San Carlos, dos motos se quisieron ver quién llegaba primero y terminaron enredándose como micos en espinas. Tres personitas resultaron lesionadas, una en condición bien delicada, siendo trasladada de emergencia al hospital San Carlos. Diay, qué poca suerte tuvieron esos muchachos.
Después, la cosa se puso aún más seria en la ruta 141, cerca de San Juan de Lajas, Zarcero. Un carro lleno de gente, cinco almas humanas, se salió de la carretera y cayó a un barranquito, ¡qué susto!. Afortunadamente, los bomberos y paramédicos llegaron rápido y lograron rescatarlos. Uno resultó con heridas graves, mientras que otros dos estaban más raspados, pero conscientes. Menos mal que todo terminó como pudo.
Y como si esto fuera poco, casi al amanecer, en la ruta 35, frente a la famosa Piñera Capi Capi en Boca de Arenal de Cutris, dos carros se dieron un coscorrón de muerte. Uno de los conductores quedó atrapado entre los hierros retorcidos, así que los bomberos tuvieron que trabajar duro para sacarlo. El tipo estaba bien lastimado y tuvo que ser llevado en condición grave al hospital. ¡Qué brete!
Para rematar la noche, en San Pedro de Cutris, un motociclista, don Espinoza, de nombre y apellido, se topó con un ternero justo en medio de la carretera. ¡Imagínate la sorpresa! El mae salió reventado, con varias fracturas y golpes, y el ternero... bueno, digamos que su aventura llegó a su final abrupto. Animalitos también sufren, maes. Ni modo.
Las autoridades, ahora más que nunca, están pidiendo que nos pongamos las pilas al volante. Prudencia, gente, prudencia. No hay apuro, ni necesidad de ir corriendo como si fueran pilotos de Fórmula 1. Sobre todo, eviten el alcohol, la velocidad excesiva y estén atentos a cualquier sorpresa que pueda aparecer en la carretera. ¡Que nos cuidemos todos! Porque al final del día, lo importante es llegar bien a casa y estar sanos.
Con tantos incidentes en tan poco tiempo, me pregunto, ¿cree usted que las campañas de concientización sobre seguridad vial en nuestra país son realmente efectivas, o deberíamos buscar medidas más drásticas para evitar estas tragedias recurrentes en nuestras carreteras? Comparta su opinión en el foro, ¡me interesa saber qué piensa!