¡Ay, Dios mío! Se armó un brunete tremendo en la política nacional, porque parece que la campaña de Laura Fernández, del Pueblo Soberano, se metió en un brete bien hondo. Resulta que anduvieron ofreciendo cositas jugosas a algunos pastores evangélicos a cambio de su apoyo en las elecciones – curulaciones, posiciones en la Corte, hasta chambas en embajadas. ¡Imagínate la bronca!
Todo comenzó a salir a la luz cuando trascendió un encuentro a puerta cerrada entre representantes del Foro Mi País, un grupo ligado a la Alianza Evangélica Costarricense, y el jefe de campaña de Fernández, don Francisco Gamboa. En medio de rondones y acuerdos secretos, circularon unos panfletos que prometían dádivas si le daban el visto bueno a la candidatura de Fernández. Un papelón, vamos.
Como era de esperarse, esto prendió todas las alarmas en el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). El partido Alianza Costa Rica Primero, liderado por Douglas Caamaño, ya presentó una denuncia formal ante las autoridades electorales. Pero no solamente eso, el mismo TSE, de oficio, también abrió una investigación preliminar para aclarar qué tan grave es la cosa. ¡Se puso candela!
Andrei Cambronero, asesor de la presidencia del TSE, confirmó que están revisando si la campaña de Fernández infringió el famoso artículo 136 del Código Electoral. Ese artículito dice textualmente que está prohibido usar la religión para manipular a la gente y convencerlos de que voten por alguien. ¡Un buen recordatorio para todos nosotros!
Si resulta que sí hay cola, las sanciones pueden ser bastante fuertes. Estamos hablando de multas que van desde los ¢4.622.000 hasta más de ¢23 millones. ¡Una pena importante! El TSE ahora tiene que hacerle justicia y demostrar que nadie anda haciendo trampas en este juego democrático. Que se tomen las cosas con calma pero a paso firme, diay.
La Alianza Evangélica Costarricense, rápidamente, se desvinculó de todo este asunto. Emitieron un comunicado diciendo que no tienen nada que ver con el Foro Mi País ni con los acuerdos con la campaña de Fernández. Afirman que siempre han sido neutrales y respetuosos con las reglas del juego. ¡Buenísimo que se pronunciaran, aunque llegó un poquito tarde, eh!
Diversas iglesias y organizaciones también repudiaron estas acciones, dejando claro que no se prestan para esas jueguetes políticas. La Federación de Vidas Abundantes, por ejemplo, enfatizó que respetan la libertad de cada uno de sus miembros para elegir a sus representantes. ¡Totalmente cierto! La decisión final es de cada ciudadano, sin presiones ni imposiciones.
Y así estamos, con este escándalo que ha sacudido la escena política nacional. Ahora queda esperar a que el TSE haga su trabajo y determine si realmente hubo infracción. ¿Será que este caso terminará afectando significativamente las chances de Laura Fernández? O, ¿será que esto se queda en un mero rumor y todo vuelve a la normalidad? ¡Dime tú, chunche, crees que las elecciones se van a ver afectadas por este lío?
Todo comenzó a salir a la luz cuando trascendió un encuentro a puerta cerrada entre representantes del Foro Mi País, un grupo ligado a la Alianza Evangélica Costarricense, y el jefe de campaña de Fernández, don Francisco Gamboa. En medio de rondones y acuerdos secretos, circularon unos panfletos que prometían dádivas si le daban el visto bueno a la candidatura de Fernández. Un papelón, vamos.
Como era de esperarse, esto prendió todas las alarmas en el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). El partido Alianza Costa Rica Primero, liderado por Douglas Caamaño, ya presentó una denuncia formal ante las autoridades electorales. Pero no solamente eso, el mismo TSE, de oficio, también abrió una investigación preliminar para aclarar qué tan grave es la cosa. ¡Se puso candela!
Andrei Cambronero, asesor de la presidencia del TSE, confirmó que están revisando si la campaña de Fernández infringió el famoso artículo 136 del Código Electoral. Ese artículito dice textualmente que está prohibido usar la religión para manipular a la gente y convencerlos de que voten por alguien. ¡Un buen recordatorio para todos nosotros!
Si resulta que sí hay cola, las sanciones pueden ser bastante fuertes. Estamos hablando de multas que van desde los ¢4.622.000 hasta más de ¢23 millones. ¡Una pena importante! El TSE ahora tiene que hacerle justicia y demostrar que nadie anda haciendo trampas en este juego democrático. Que se tomen las cosas con calma pero a paso firme, diay.
La Alianza Evangélica Costarricense, rápidamente, se desvinculó de todo este asunto. Emitieron un comunicado diciendo que no tienen nada que ver con el Foro Mi País ni con los acuerdos con la campaña de Fernández. Afirman que siempre han sido neutrales y respetuosos con las reglas del juego. ¡Buenísimo que se pronunciaran, aunque llegó un poquito tarde, eh!
Diversas iglesias y organizaciones también repudiaron estas acciones, dejando claro que no se prestan para esas jueguetes políticas. La Federación de Vidas Abundantes, por ejemplo, enfatizó que respetan la libertad de cada uno de sus miembros para elegir a sus representantes. ¡Totalmente cierto! La decisión final es de cada ciudadano, sin presiones ni imposiciones.
Y así estamos, con este escándalo que ha sacudido la escena política nacional. Ahora queda esperar a que el TSE haga su trabajo y determine si realmente hubo infracción. ¿Será que este caso terminará afectando significativamente las chances de Laura Fernández? O, ¿será que esto se queda en un mero rumor y todo vuelve a la normalidad? ¡Dime tú, chunche, crees que las elecciones se van a ver afectadas por este lío?