¡Pues fíjate tú! Resulta que seguimos arrastrando una torta importante con el tema del agua y las alcantarillas en Costa Rica. La Presidenta Ejecutiva del AyA, Lourdes Sáurez, nos soltó la bomba diciendo que la próxima administración va a heredar un montón de problemas estructurales que no se van a solucionar en cuatro años ni ocho. ¡Qué diay!
Y ojo, porque no hablamos de un problemita menor. Estamos hablando de que ¡casi el 70% del país no tiene alcantarillado eficiente! Imagínate, casi medio millón de personas descargando aguas negras a río abajo... ¡qué sal! Eso sí que es una carga pa'l planeta y pa' la salud pública. Según el AyA, antes de esta administración ni siquiera le estaban dando la prioridad justa a este tema. Digamos que ahora nos toca limpiar el desmadre.
Pero no es solo la falta de alcantarillas, mae. También tenemos el problema del agua no contabilizada. ¡Un porcentaje altísimo, por encima del 57%! Eso significa que toneladas de agua se pierden por cañerías viejas y rotas, o simplemente desaparecen en el camino. Sáurez dice que han hecho algunos avances, identificando dónde se fuga el agua y tratando de arreglarlo. Pero ahí le queda tela por cortar. Cambiaron algunas tuberías, actualizaron sistemas, pusieron nuevos medidores... un chunche, pero todavía queda mucho trabajo.
Además, la presidenta del AyA hizo hincapié en que no basta con ponerle parches a las tuberías. Hay que invertir también en plantas de tratamiento. Porque, ¿pa' qué sirve tener toda la red del mundo si luego estás echando basura al río? Una red sin tratamiento es igual a tirar el dinero y contaminar el ambiente. Están pensando en construir nuevas plantas en Puntarenas y Limón, pero eso lleva tiempo y requiere inversión constante.
Ahora bien, ¿y quién va a pagar todo esto? Ahí entra otro de los grandes retos: el financiamiento. Aunque dicen que ya no es falta de plata, sino falta de compromiso y de echarle ganas. Antes, los recursos quedaban estancados, olvidados en algún cajón, mientras el problema seguía creciendo. Ahora parece que están moviendo la vara, pero todavía hay que demostrar que la cosa puede andar de otra manera. Vamos a ver si el próximo gobierno le agarra el hilo y le pone huevos a este brete.
Y para rematar, todavía tenemos a un 9% de la población que no tiene acceso al agua potable. ¿A quiénes? Pues a las personas que viven en esos barrios marginales, esas colonias que crecieron sin planificación, fuera de las rutas de las tuberías del AyA. A ellos hay que llevarles agua, y eso no es tan fácil como abrir una llave. A veces tienes que licitar a demanda, extender ramales, buscar soluciones creativas. Pero lo más complicado suele ser resolver los temas legales, porque muchas de esas comunidades nacieron en terrenos invadidos, sin permisos ni papeles en regla. ¡Qué bronca!
Sáurez insiste en que es crucial darle continuidad a los proyectos que ya están en marcha. Que no cambie la administración y que se tire todo a perder. Que quien llegue tenga la madurez de seguir adelante con lo que se empezó, sin importar colores políticos. El agua es un derecho fundamental, mae, y no puede depender de las modas de cada gobierno. Se necesita una visión de largo plazo, una estrategia sostenible que garantice el acceso al agua y al saneamiento para todos los costarricenses, ¡eso sí es cargar pa’ lante!
Así que dime, compa, ¿crees que el próximo gobierno realmente va a priorizar el tema del agua y las alcantarillas, o será otra promesa electoral que se va a ir al traste? ¿Y qué medidas crees que deberían tomar para lograr un saneamiento digno para todos los ticos?
Y ojo, porque no hablamos de un problemita menor. Estamos hablando de que ¡casi el 70% del país no tiene alcantarillado eficiente! Imagínate, casi medio millón de personas descargando aguas negras a río abajo... ¡qué sal! Eso sí que es una carga pa'l planeta y pa' la salud pública. Según el AyA, antes de esta administración ni siquiera le estaban dando la prioridad justa a este tema. Digamos que ahora nos toca limpiar el desmadre.
Pero no es solo la falta de alcantarillas, mae. También tenemos el problema del agua no contabilizada. ¡Un porcentaje altísimo, por encima del 57%! Eso significa que toneladas de agua se pierden por cañerías viejas y rotas, o simplemente desaparecen en el camino. Sáurez dice que han hecho algunos avances, identificando dónde se fuga el agua y tratando de arreglarlo. Pero ahí le queda tela por cortar. Cambiaron algunas tuberías, actualizaron sistemas, pusieron nuevos medidores... un chunche, pero todavía queda mucho trabajo.
Además, la presidenta del AyA hizo hincapié en que no basta con ponerle parches a las tuberías. Hay que invertir también en plantas de tratamiento. Porque, ¿pa' qué sirve tener toda la red del mundo si luego estás echando basura al río? Una red sin tratamiento es igual a tirar el dinero y contaminar el ambiente. Están pensando en construir nuevas plantas en Puntarenas y Limón, pero eso lleva tiempo y requiere inversión constante.
Ahora bien, ¿y quién va a pagar todo esto? Ahí entra otro de los grandes retos: el financiamiento. Aunque dicen que ya no es falta de plata, sino falta de compromiso y de echarle ganas. Antes, los recursos quedaban estancados, olvidados en algún cajón, mientras el problema seguía creciendo. Ahora parece que están moviendo la vara, pero todavía hay que demostrar que la cosa puede andar de otra manera. Vamos a ver si el próximo gobierno le agarra el hilo y le pone huevos a este brete.
Y para rematar, todavía tenemos a un 9% de la población que no tiene acceso al agua potable. ¿A quiénes? Pues a las personas que viven en esos barrios marginales, esas colonias que crecieron sin planificación, fuera de las rutas de las tuberías del AyA. A ellos hay que llevarles agua, y eso no es tan fácil como abrir una llave. A veces tienes que licitar a demanda, extender ramales, buscar soluciones creativas. Pero lo más complicado suele ser resolver los temas legales, porque muchas de esas comunidades nacieron en terrenos invadidos, sin permisos ni papeles en regla. ¡Qué bronca!
Sáurez insiste en que es crucial darle continuidad a los proyectos que ya están en marcha. Que no cambie la administración y que se tire todo a perder. Que quien llegue tenga la madurez de seguir adelante con lo que se empezó, sin importar colores políticos. El agua es un derecho fundamental, mae, y no puede depender de las modas de cada gobierno. Se necesita una visión de largo plazo, una estrategia sostenible que garantice el acceso al agua y al saneamiento para todos los costarricenses, ¡eso sí es cargar pa’ lante!
Así que dime, compa, ¿crees que el próximo gobierno realmente va a priorizar el tema del agua y las alcantarillas, o será otra promesa electoral que se va a ir al traste? ¿Y qué medidas crees que deberían tomar para lograr un saneamiento digno para todos los ticos?