¡Ay, Dios mío! Aquí vamos otra vez con los gringos moviendo fichas en nuestro patio trasero. Resulta que Estados Unidos ha decidido darle un giro a su estrategia militar en el Caribe, quitándole unas cuantas tropas, pero acercando barquitos de guerra justo al norte de Cuba. Un movimiento así no es casualidad, ¿eh?
Todo esto viene a raíz de la captura de Maduro en Venezuela – un acontecimiento que dejó a muchos con la boca abierta y a otros frotándose las manos. Parece que Washington quiere mandar un mensaje bien claro a toda la región, aunque dicen que están reduciendo la flota, pero la verdad es que están redistribuyendo el personal a lugares estratégicos. Dos buques anfibios, el USS Iwo Jima y el USS San Antonio, ahora están dando vueltas por esas aguas, listos pa' cualquier cosa.
Imagínate, estos barcos pueden llevar hasta 3.000 soldados y tienen pinta de estar preparados para cualquier cosita. Algunos incluso hablan de que uno de ellos podría volver a Norfolk, Virginia, en unas semanas, pero eso no significa que estén desconectados, chunches. Desde el año pasado, EEUU tenía ahí un despliegue naval tremendo, como nunca antes habíamos visto, presionando a Venezuela. Tenían destructores, barcos anfibios e incluso el portaaeronaves Gerald R. Ford, ¡el más moderno del mundo!
Pero la cosa no se queda en eso, diay. Ahora también están agarrando petroleros venezolanos. El viernes pasado, interceptaron el Olina en plena mar, con operativos conjuntos entre el Departamento de Defensa y Seguridad Nacional. Dicen que lo hicieron sin problemas y que quieren mandar un mensaje a los que andan haciendo negocios turbios con el petróleo. ¡Qué manera de meterse en bretes ajenos!
Trump, ni corto ni perezoso, dijo que todo estaba coordinado con autoridades interinas venezolanas y que iban a vender el petróleo incautado bajo un nuevo plan energético. Y la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, lo puso aún peor: calificó al Olina como parte de la “flota fantasma” llena de barcos cambiando de bandera para evitar sanciones. Incautaron varios petroleros más, incluyendo uno con bandera rusa… ¡Qué nivel de complicación!
Esto, obviamente, ha generado reacciones a nivel internacional. Venezuela se queja amargamente y dice que China les apoya. Pekín, por su lado, no se quedó callado y criticó a EEUU por meterse donde no les toca, alegando que viola los principios básicos de la ONU. Parece que estamos metidos en un jaleo geopolítico que nos afecta directamente, pueblo tico.
Según fuentes del Pentágono, esta ‘Operación Lanza del Sur’ no es pasajera, sino que va a seguir mientras hagan falta para controlar las rutas marítimas, cazar contrabandistas y aumentar la seguridad en la región. Están diciendo que el Caribe sigue siendo un punto importantísimo en el tablero mundial, y nosotros, como siempre, estamos en medio del fuego cruzado. Esperemos que nuestros dirigentes sepan cómo navegar en estas aguas revueltas y proteger nuestros intereses, porque esto promete traer sorpresas, mi pana.
Con tanta tensión y maniobras navales, ¿cree usted que Costa Rica debería tomar medidas proactivas para fortalecer nuestra neutralidad y garantizar la seguridad de nuestras fronteras marítimas, o deberíamos esperar a ver qué pasa antes de hacer algo?
Todo esto viene a raíz de la captura de Maduro en Venezuela – un acontecimiento que dejó a muchos con la boca abierta y a otros frotándose las manos. Parece que Washington quiere mandar un mensaje bien claro a toda la región, aunque dicen que están reduciendo la flota, pero la verdad es que están redistribuyendo el personal a lugares estratégicos. Dos buques anfibios, el USS Iwo Jima y el USS San Antonio, ahora están dando vueltas por esas aguas, listos pa' cualquier cosa.
Imagínate, estos barcos pueden llevar hasta 3.000 soldados y tienen pinta de estar preparados para cualquier cosita. Algunos incluso hablan de que uno de ellos podría volver a Norfolk, Virginia, en unas semanas, pero eso no significa que estén desconectados, chunches. Desde el año pasado, EEUU tenía ahí un despliegue naval tremendo, como nunca antes habíamos visto, presionando a Venezuela. Tenían destructores, barcos anfibios e incluso el portaaeronaves Gerald R. Ford, ¡el más moderno del mundo!
Pero la cosa no se queda en eso, diay. Ahora también están agarrando petroleros venezolanos. El viernes pasado, interceptaron el Olina en plena mar, con operativos conjuntos entre el Departamento de Defensa y Seguridad Nacional. Dicen que lo hicieron sin problemas y que quieren mandar un mensaje a los que andan haciendo negocios turbios con el petróleo. ¡Qué manera de meterse en bretes ajenos!
Trump, ni corto ni perezoso, dijo que todo estaba coordinado con autoridades interinas venezolanas y que iban a vender el petróleo incautado bajo un nuevo plan energético. Y la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, lo puso aún peor: calificó al Olina como parte de la “flota fantasma” llena de barcos cambiando de bandera para evitar sanciones. Incautaron varios petroleros más, incluyendo uno con bandera rusa… ¡Qué nivel de complicación!
Esto, obviamente, ha generado reacciones a nivel internacional. Venezuela se queja amargamente y dice que China les apoya. Pekín, por su lado, no se quedó callado y criticó a EEUU por meterse donde no les toca, alegando que viola los principios básicos de la ONU. Parece que estamos metidos en un jaleo geopolítico que nos afecta directamente, pueblo tico.
Según fuentes del Pentágono, esta ‘Operación Lanza del Sur’ no es pasajera, sino que va a seguir mientras hagan falta para controlar las rutas marítimas, cazar contrabandistas y aumentar la seguridad en la región. Están diciendo que el Caribe sigue siendo un punto importantísimo en el tablero mundial, y nosotros, como siempre, estamos en medio del fuego cruzado. Esperemos que nuestros dirigentes sepan cómo navegar en estas aguas revueltas y proteger nuestros intereses, porque esto promete traer sorpresas, mi pana.
Con tanta tensión y maniobras navales, ¿cree usted que Costa Rica debería tomar medidas proactivas para fortalecer nuestra neutralidad y garantizar la seguridad de nuestras fronteras marítimas, o deberíamos esperar a ver qué pasa antes de hacer algo?