Bueno, pues fíjense que esto pinta interesante, mi gente. Resulta que Pueblo Soberano, el party de Laura Fernández, andaba medio apagadito al principio, como bombillo viejo. Pero mira vos, en seis meses le dieron vuelta al quite y ahora tienen agarradas 17 alcaldías en todo el país. ¡Eso sí es darle batazo!
Desde que se eligieron como el vehículo para la presidenta, estaban ahí nomás, buscando agarrarle donde podían. Ahora, la jugada es clara: capturar alcaldías para mostrar que crecen y así meterle mano a más plata. Como dicen, “la apariencia importa”. Esto, pa' que les quede claro, implica más lana pa’ campañas futuras y poder maniobrar mejor.
El último en cambiar de casaca fue Javier Bogantes, el alcalde de Abangares, el mae ese que siempre anda moviéndose. Se unió a Pueblo Soberano junto con toda su planilla, echándole ganas. Y no fueron ellos solos, varios alcaldes de cantones importantes como Limón, San Ramón e incluso Atenas, decidieron apoyar el movimiento de Laura. Un verdadero éxodo, dirían algunos.
Según el analista Daniel Calvo, esto es pura estrategia de imagen. “Es un pegue mediático, busca crear la ilusión de crecimiento,” me comentó. Él explica que este fenómeno ya ha pasado antes en otras elecciones. Lo importante, dice, es ver cómo esto afecta a largo plazo. Según él, tener muchas alcalidías permite acceder a más recursos de la deuda política, esa platica que reparten entre los partidos que consiguen diputados.
Calvo también apunta que muchos de estos alcaldes –casi la mitad– pueden reelegirse en 2028. Eso significa que seguirán teniendo acceso a esos fondos estatales, y eso es un buen caldo de cultivo para fortalecer el partido. Imagínate, mantener el control de esos municipios durante años, eso sí que es poder y dinamismo económico, chunches y bretes incluidos.
Pero no todo es color de rosa, mi gente. Algunos expertos cuestionan si estas nuevas fichas soberanas realmente representan un cambio genuino o simplemente buscan aprovecharse del auge del partido. ¿Habrá una verdadera integración de ideas o serán solo figuras decorativas?
Además, no nos olvidemos que la política es un juego de ajedrez, y cada jugada tiene consecuencias. Conquistar tantas alcaldías puede generar resistencia en otros sectores y aumentar la polarización en el país. Habrá que estar ojo avizor para ver cómo se desarrolla esta historia.
Ahora bien, llegamos a la pregunta clave, mi gente del Foro: ¿Creen que Pueblo Soberano realmente se ha fortalecido con estas conquistas municipales o creen que esto es una burbuja inflada artificialmente que estallará pronto? Déjenme sus opiniones en los comentarios, quiero saber qué piensa usted sobre este panorama político que se nos viene encima… ¡A comentar se han dicho!
Desde que se eligieron como el vehículo para la presidenta, estaban ahí nomás, buscando agarrarle donde podían. Ahora, la jugada es clara: capturar alcaldías para mostrar que crecen y así meterle mano a más plata. Como dicen, “la apariencia importa”. Esto, pa' que les quede claro, implica más lana pa’ campañas futuras y poder maniobrar mejor.
El último en cambiar de casaca fue Javier Bogantes, el alcalde de Abangares, el mae ese que siempre anda moviéndose. Se unió a Pueblo Soberano junto con toda su planilla, echándole ganas. Y no fueron ellos solos, varios alcaldes de cantones importantes como Limón, San Ramón e incluso Atenas, decidieron apoyar el movimiento de Laura. Un verdadero éxodo, dirían algunos.
Según el analista Daniel Calvo, esto es pura estrategia de imagen. “Es un pegue mediático, busca crear la ilusión de crecimiento,” me comentó. Él explica que este fenómeno ya ha pasado antes en otras elecciones. Lo importante, dice, es ver cómo esto afecta a largo plazo. Según él, tener muchas alcalidías permite acceder a más recursos de la deuda política, esa platica que reparten entre los partidos que consiguen diputados.
Calvo también apunta que muchos de estos alcaldes –casi la mitad– pueden reelegirse en 2028. Eso significa que seguirán teniendo acceso a esos fondos estatales, y eso es un buen caldo de cultivo para fortalecer el partido. Imagínate, mantener el control de esos municipios durante años, eso sí que es poder y dinamismo económico, chunches y bretes incluidos.
Pero no todo es color de rosa, mi gente. Algunos expertos cuestionan si estas nuevas fichas soberanas realmente representan un cambio genuino o simplemente buscan aprovecharse del auge del partido. ¿Habrá una verdadera integración de ideas o serán solo figuras decorativas?
Además, no nos olvidemos que la política es un juego de ajedrez, y cada jugada tiene consecuencias. Conquistar tantas alcaldías puede generar resistencia en otros sectores y aumentar la polarización en el país. Habrá que estar ojo avizor para ver cómo se desarrolla esta historia.
Ahora bien, llegamos a la pregunta clave, mi gente del Foro: ¿Creen que Pueblo Soberano realmente se ha fortalecido con estas conquistas municipales o creen que esto es una burbuja inflada artificialmente que estallará pronto? Déjenme sus opiniones en los comentarios, quiero saber qué piensa usted sobre este panorama político que se nos viene encima… ¡A comentar se han dicho!