¡Qué vaina, pura bronca! Desde la medianoche de este juerve, nuestra billetera ha tenido que decir 'adiós' a unos cuantos colones más en la ruta 27, la que conectamos con el Pacífico. Sí, señores, los peajes subieron, y ni les cuento si tienes carro grande. Parece que el tipo de cambio y el IPC decidieron juntarle al bolsillo del tico, porque así anda la cosa.
Según la concesionaria Ruta 27 –antes conocida como Globalvía, esos que dieron mucho qué hablar–, la culpa (o virtud, dependiendo cómo le vea uno) la tienen las fluctuaciones monetarias y el dichoso Índice de Precios al Consumidor. Vamos, que si te quejas, te dicen que no es su colpa, sino la del dólar y la inflación mundial. ¡Qué fácil es echarle la responsabilidad a factores externos, diay!
Para los carros pequeños, como un Toyota Yaris o un Mini Cooper, el aumento es de solo ¢10 en los peajes troncales (Escazú, San Rafael, Atenas y Pozón). Pero ojo, en los peajes de ramales, el cambio es poquito, pero existe. Ya saben, cada moneda cuenta, especialmente cuando uno ya anda apretá’o. En cuanto a los gandoles y tractores, ahí sí se siente el cosazo: algunos aumentos rondan los ¢60, ¡una barbaridad!
Y para ponerle más sabor a la tortilla, nos informan que durante todo enero habrá carril reversible los domingos, precisamente cuando queremos salirnos a disfrutar del mar y desconectarnos del estrés capitalino. El MOPT (Ministerio de Obras Públicas y Transportes) dice que es para agilizar el tráfico entre la GAM (Gran Área Metropolitana) y el Pacífico. Pero vamos, sabemos que esto significa atascos kilométricos, bocinas, y caras largas en la carretera, ¿verdad?
La reversa va a operar entre Pozón (Orotina) y el peaje de Cruce a Ciudad Colón (Mora), en ambos sentidos. El horario de locura será de 2:00 p.m. a 6:00 p.m., pero parece que necesitan cerrar los carriles una hora antes y después, así que preparen el café y paciencia extra. Imaginen el brete... ¡un verdadero dolor de cabeza! Con todo este panorama, uno piensa si realmente vale la pena irse a la playa un domingo.
Pero bueno, no todo está perdido. Al menos tenemos que reconocer que el gobierno está tratando de hacer algo para aliviar el tráfico, aunque a veces parezca que complican más las cosas de lo que las ayudan. Si me preguntan, creo que deberían invertir más en transporte público eficiente y accesible, en lugar de depender siempre de estos parches temporales. ¡Ya estamos cansados de soluciones rápidas que terminan siendo más problemáticas que la propia solución!
Lo cierto es que este año arranca con un golpe en el bolsillo para muchos, entre los aumentos en los peajes, el precio de la gasolina y la comida. Uno se queda pensando qué estará pasando con la economía del país. Será que pronto tendremos que empezar a vender nuestras gallinas ponedoras para poder llegar a fin de mes. ¿O quizás deberíamos mudarnos a Guanacaste y vivir de la pesca?
Con este panorama, les pregunto: ¿Ustedes creen que estas medidas son justificables dado el contexto económico actual, o simplemente es otro intento de exprimir al ciudadano promedio? ¡Déjenme sus opiniones en el foro, quiero saber qué piensan mis compas!
Según la concesionaria Ruta 27 –antes conocida como Globalvía, esos que dieron mucho qué hablar–, la culpa (o virtud, dependiendo cómo le vea uno) la tienen las fluctuaciones monetarias y el dichoso Índice de Precios al Consumidor. Vamos, que si te quejas, te dicen que no es su colpa, sino la del dólar y la inflación mundial. ¡Qué fácil es echarle la responsabilidad a factores externos, diay!
Para los carros pequeños, como un Toyota Yaris o un Mini Cooper, el aumento es de solo ¢10 en los peajes troncales (Escazú, San Rafael, Atenas y Pozón). Pero ojo, en los peajes de ramales, el cambio es poquito, pero existe. Ya saben, cada moneda cuenta, especialmente cuando uno ya anda apretá’o. En cuanto a los gandoles y tractores, ahí sí se siente el cosazo: algunos aumentos rondan los ¢60, ¡una barbaridad!
Y para ponerle más sabor a la tortilla, nos informan que durante todo enero habrá carril reversible los domingos, precisamente cuando queremos salirnos a disfrutar del mar y desconectarnos del estrés capitalino. El MOPT (Ministerio de Obras Públicas y Transportes) dice que es para agilizar el tráfico entre la GAM (Gran Área Metropolitana) y el Pacífico. Pero vamos, sabemos que esto significa atascos kilométricos, bocinas, y caras largas en la carretera, ¿verdad?
La reversa va a operar entre Pozón (Orotina) y el peaje de Cruce a Ciudad Colón (Mora), en ambos sentidos. El horario de locura será de 2:00 p.m. a 6:00 p.m., pero parece que necesitan cerrar los carriles una hora antes y después, así que preparen el café y paciencia extra. Imaginen el brete... ¡un verdadero dolor de cabeza! Con todo este panorama, uno piensa si realmente vale la pena irse a la playa un domingo.
Pero bueno, no todo está perdido. Al menos tenemos que reconocer que el gobierno está tratando de hacer algo para aliviar el tráfico, aunque a veces parezca que complican más las cosas de lo que las ayudan. Si me preguntan, creo que deberían invertir más en transporte público eficiente y accesible, en lugar de depender siempre de estos parches temporales. ¡Ya estamos cansados de soluciones rápidas que terminan siendo más problemáticas que la propia solución!
Lo cierto es que este año arranca con un golpe en el bolsillo para muchos, entre los aumentos en los peajes, el precio de la gasolina y la comida. Uno se queda pensando qué estará pasando con la economía del país. Será que pronto tendremos que empezar a vender nuestras gallinas ponedoras para poder llegar a fin de mes. ¿O quizás deberíamos mudarnos a Guanacaste y vivir de la pesca?
Con este panorama, les pregunto: ¿Ustedes creen que estas medidas son justificables dado el contexto económico actual, o simplemente es otro intento de exprimir al ciudadano promedio? ¡Déjenme sus opiniones en el foro, quiero saber qué piensan mis compas!