¡Aguanten bien, pura vida! Parece que tenemos buenas noticias económicas por delante, aunque la cosa anda moviéndose lento como encabeza de buey. El gobierno, con cara de pocos amigos, asegura que estamos cerquita de meter a Costa Rica al Acuerdo Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico (CPTPP), esa vaina gringa que promete abrirle puertas a nuestros productos en mercados lejos.
El ministro Manuel Tovar, quien andaba más tranquilo que perezoso, soltó en una entrevista con El Observador que las negociaciones están ‘muy, muy maduras’ e incluso se animó a decir que ya estamos en la ‘recta final’. ¡Eso suena prometedor, mae! Pero claro, todos sabemos cómo van estas cosas… siempre hay un par de piedras en el camino.
Según Tovar, la clama viene por unos temas que no son fáciles de tragar, asuntos de ‘forma y de fondo’ que han obligado a extender las charlas. Dijo que si no fuera por esas cositas, ya estaríamos celebrando con chorreadas y gallito. Estos tecnicismos a veces dan más lata que un mosquito en la nariz, ¿verdad?
Parece que los puntos más espinosos tienen que ver con el acceso a mercado para ciertos productos que son clave para nosotros, como la papa – ¡el sustento de muchos campesinos! – y el pescado. Imagínate la bronca que debe ser negociar eso... estos chinos no se andan con rodeos, dicen. Además, tocan temas de servicios, así que la cosa se pone aún más complicada. Tenemos que ponerle huevo, diay.
El ministro recalcó que no se están echando para atrás. “Estamos defendiendo con las uñas las mejores condiciones, no solo para vender nuestros productos, sino también para proteger a los sectores que necesitan apoyo”, aseguró. Eso suena bien, pero a veces la realidad dista mucho de las promesas electorales, ¿eh?
Lo interesante es que Costa Rica no es el único maullo buscando meterse al CPTPP. Resulta que ahora casi todo el mundo quiere formar parte de esta vaina, luego de que Trump levantara barreras. Desde Filipinas hasta Corea del Sur, pasando por Taiwán y Uruguay, todos quieren un pedazo del pastel. Hasta la Unión Europea anda cotizando la posibilidad de unirse, ¡imagínate qué batuta sería!
Y ojo, que esto no es nuevo. Según Tovar, llevan casi dos años trabajando en esto, haciendo gestiones, peleando paladar con paladar. Además, somos el único país en Costa Rica en un proceso formal de incorporación, así que ahí nos va. Ya hicimos pruebas y quedamos aprobados. Ahora a esperar que los diputados y la Sala Constitucional no se inventen nada raro y todo siga viento en popa.
Si todo sale bien, podríamos estar viendo los beneficios en los próximos meses, dice el ministro. Al final, entrar al CPTPP significaría tener acceso a un mercado gigante, con alrededor de 600 millones de clientes potenciales y representando el 15% del PIB mundial. ¡Una oportunidad de oro para darle una vuelta a la economía nacional! Pero me pregunto, ¿realmente la clase trabajadora de Costa Rica percibirá los beneficios de este acuerdo, o será solamente un regalo para los empresarios más grandes? ¿Qué piensan ustedes?
El ministro Manuel Tovar, quien andaba más tranquilo que perezoso, soltó en una entrevista con El Observador que las negociaciones están ‘muy, muy maduras’ e incluso se animó a decir que ya estamos en la ‘recta final’. ¡Eso suena prometedor, mae! Pero claro, todos sabemos cómo van estas cosas… siempre hay un par de piedras en el camino.
Según Tovar, la clama viene por unos temas que no son fáciles de tragar, asuntos de ‘forma y de fondo’ que han obligado a extender las charlas. Dijo que si no fuera por esas cositas, ya estaríamos celebrando con chorreadas y gallito. Estos tecnicismos a veces dan más lata que un mosquito en la nariz, ¿verdad?
Parece que los puntos más espinosos tienen que ver con el acceso a mercado para ciertos productos que son clave para nosotros, como la papa – ¡el sustento de muchos campesinos! – y el pescado. Imagínate la bronca que debe ser negociar eso... estos chinos no se andan con rodeos, dicen. Además, tocan temas de servicios, así que la cosa se pone aún más complicada. Tenemos que ponerle huevo, diay.
El ministro recalcó que no se están echando para atrás. “Estamos defendiendo con las uñas las mejores condiciones, no solo para vender nuestros productos, sino también para proteger a los sectores que necesitan apoyo”, aseguró. Eso suena bien, pero a veces la realidad dista mucho de las promesas electorales, ¿eh?
Lo interesante es que Costa Rica no es el único maullo buscando meterse al CPTPP. Resulta que ahora casi todo el mundo quiere formar parte de esta vaina, luego de que Trump levantara barreras. Desde Filipinas hasta Corea del Sur, pasando por Taiwán y Uruguay, todos quieren un pedazo del pastel. Hasta la Unión Europea anda cotizando la posibilidad de unirse, ¡imagínate qué batuta sería!
Y ojo, que esto no es nuevo. Según Tovar, llevan casi dos años trabajando en esto, haciendo gestiones, peleando paladar con paladar. Además, somos el único país en Costa Rica en un proceso formal de incorporación, así que ahí nos va. Ya hicimos pruebas y quedamos aprobados. Ahora a esperar que los diputados y la Sala Constitucional no se inventen nada raro y todo siga viento en popa.
Si todo sale bien, podríamos estar viendo los beneficios en los próximos meses, dice el ministro. Al final, entrar al CPTPP significaría tener acceso a un mercado gigante, con alrededor de 600 millones de clientes potenciales y representando el 15% del PIB mundial. ¡Una oportunidad de oro para darle una vuelta a la economía nacional! Pero me pregunto, ¿realmente la clase trabajadora de Costa Rica percibirá los beneficios de este acuerdo, o será solamente un regalo para los empresarios más grandes? ¿Qué piensan ustedes?