¡Ay, Dios mío! Con tanta gente queriendo meterse a la Asamblea, parece que estamos armando un chinchorro gigante. Resulta que para la elección del 1 de febrero tenemos 1.210 candidatos, ¡una locura! Pero ojo, que solo 57 van a agarrarle el gusto a esas curules para los próximos cuatro años, hasta el 2030. Esto quiere decir que la competencia está más caliente que gallina pochada.
Lo interesante es que algunos ya saben cómo huele el Congreso. De estos 1.210 aspirantes, ¡nueve ya le dieron unas vueltecitas por ahí! Algunos buscando repetir la dosis, otros soñando con volver a sentir el poder. Como dicen por ahí, 'el que olvida está loco'. Y vaya que algunos parecen decididos a demostrar que recuerdan muy bien cómo se hace.
Y hablando de recuerdos, tenemos a José María Villalta del Frente Amplio y Walter Muñoz del PIN, los veteranos de la casa. Ambos ya estuvieron en la Asamblea, casi como si vivieran ahí. Villalta, con su experiencia como líder del Frente Amplio, quiere retomar su espacio en San José, prometiendo seguir proponiendo leyes que le beneficien al pueblo. ¡Uno esperaría que sí, vaya!
Muñoz, por su lado, también anda con ganas de volver al ruedo. Fue legislador allá por los ‘90 y ahora regresa apoyando la candidatura presidencial de Luis Amador. Parece que el tiempo vuela, ¿verdad? Y así vamos viendo cómo algunos personajes siguen rondando la política, buscando una oportunidad para volver a brillar… o quizás a hacer de las suyas.
Pero no son los únicos. Hay una lista considerable de exlegisladores buscando una nueva oportunidad. En este panorama se encuentra Gonzalo Ramírez, que presidió la Asamblea en algún momento y ahora va con Pueblo Soberano. Ramírez andaba medio desconectado, pero ahora pretende recuperar terreno en la capital. También está Belisario Solano, que después de 20 años vuelve a postularse, esta vez con Actuemos Ya. Un pana que dice tener más experiencia que la mayoría de los jóvenes que llegan al Congreso, ¡eso siempre da qué pensar!
Solano, con toda la honestidad del mundo, les tiró un palito a los diputados actuales, diciendo que algunos entran al Congreso y pasan cuatro años sin aprender absolutamente nada. ¡Uy, qué comentario! Él, con su experiencia pasada, asegura que puede aportar desde el primer día. Esperemos que no se vuelva otro de esos que entra a prometer y luego no cumple. Uno ya está cansado de tantas decepciones.
Y no nos olvidemos de otros rostros conocidos como Edgardo Araya, Carmen Quesada, Sergio Alfaro, Catalina Montero y Alexandra Loría, cada uno buscando su camino de regreso a la Asamblea. Lo curioso es que el PLN y el PUSC, que solían ser semilleros de diputados recurrentes, esta vez no tienen muchos viejos lobos de mar en la pelea. Parece que el PLN quiere darle aire fresco, trayendo caras nuevas, mientras que el PUSC... bueno, digamos que está pasando por un brete.
Con tantos candidatos con experiencia buscando un cupo, uno se pregunta: ¿realmente necesitamos tantos exdiputados en la Asamblea? ¿No sería mejor darle paso a nuevas ideas y propuestas frescas? ¿O acaso la experiencia garantiza un mejor desempeño legislativo? ¡Anímense a opinar en el foro, quiero saber qué piensan ustedes sobre este panorama político!
Lo interesante es que algunos ya saben cómo huele el Congreso. De estos 1.210 aspirantes, ¡nueve ya le dieron unas vueltecitas por ahí! Algunos buscando repetir la dosis, otros soñando con volver a sentir el poder. Como dicen por ahí, 'el que olvida está loco'. Y vaya que algunos parecen decididos a demostrar que recuerdan muy bien cómo se hace.
Y hablando de recuerdos, tenemos a José María Villalta del Frente Amplio y Walter Muñoz del PIN, los veteranos de la casa. Ambos ya estuvieron en la Asamblea, casi como si vivieran ahí. Villalta, con su experiencia como líder del Frente Amplio, quiere retomar su espacio en San José, prometiendo seguir proponiendo leyes que le beneficien al pueblo. ¡Uno esperaría que sí, vaya!
Muñoz, por su lado, también anda con ganas de volver al ruedo. Fue legislador allá por los ‘90 y ahora regresa apoyando la candidatura presidencial de Luis Amador. Parece que el tiempo vuela, ¿verdad? Y así vamos viendo cómo algunos personajes siguen rondando la política, buscando una oportunidad para volver a brillar… o quizás a hacer de las suyas.
Pero no son los únicos. Hay una lista considerable de exlegisladores buscando una nueva oportunidad. En este panorama se encuentra Gonzalo Ramírez, que presidió la Asamblea en algún momento y ahora va con Pueblo Soberano. Ramírez andaba medio desconectado, pero ahora pretende recuperar terreno en la capital. También está Belisario Solano, que después de 20 años vuelve a postularse, esta vez con Actuemos Ya. Un pana que dice tener más experiencia que la mayoría de los jóvenes que llegan al Congreso, ¡eso siempre da qué pensar!
Solano, con toda la honestidad del mundo, les tiró un palito a los diputados actuales, diciendo que algunos entran al Congreso y pasan cuatro años sin aprender absolutamente nada. ¡Uy, qué comentario! Él, con su experiencia pasada, asegura que puede aportar desde el primer día. Esperemos que no se vuelva otro de esos que entra a prometer y luego no cumple. Uno ya está cansado de tantas decepciones.
Y no nos olvidemos de otros rostros conocidos como Edgardo Araya, Carmen Quesada, Sergio Alfaro, Catalina Montero y Alexandra Loría, cada uno buscando su camino de regreso a la Asamblea. Lo curioso es que el PLN y el PUSC, que solían ser semilleros de diputados recurrentes, esta vez no tienen muchos viejos lobos de mar en la pelea. Parece que el PLN quiere darle aire fresco, trayendo caras nuevas, mientras que el PUSC... bueno, digamos que está pasando por un brete.
Con tantos candidatos con experiencia buscando un cupo, uno se pregunta: ¿realmente necesitamos tantos exdiputados en la Asamblea? ¿No sería mejor darle paso a nuevas ideas y propuestas frescas? ¿O acaso la experiencia garantiza un mejor desempeño legislativo? ¡Anímense a opinar en el foro, quiero saber qué piensan ustedes sobre este panorama político!