Maes, ¿se acuerdan del novelón de Desyfin que nos tuvo con el Jesús en la boca? Diay, para muchos fue un despiche total, gente que tenía los ahorros de su vida ahí y de un pronto a otro se vieron en el aire. La vara se puso color de hormiga y la confianza en el sistema se fue al traste para un montón de afectados. Bueno, pues parece que el último capítulo de esta historia no está tan amargo como pintaba al principio. Acaba de salir una noticia que, para ser sincera, es un respiro enorme para los que se quedaron guindando, especialmente los que tenían más de seis melones y no estaban totalmente cubiertos por la garantía.
La movida es esta, y pongan atención porque es la carnita del asunto: el Conassif, que es el ente que manda en estas varas financieras, le dio luz verde a Desyfin para que venda un paquete gigante de activos. ¿Y qué son esos activos? Básicamente, un montón de contratos de leasing. Lo más interesante es quién se los va a comprar: una subsidiaria del Banco de Costa Rica (BCR). En otras palabras, el BCR le va a meter más de 14.600 millones de colones a la operación para quedarse con esos contratos. ¡Qué buena vara para los depositantes! Porque esa plata no se va a un hueco negro, sino que va directo a aumentar el porcentaje que les van a devolver.
Ahora, vamos a los números, que es donde se ve el impacto real. Antes de esta jugada, a la gente que tenía más de ¢6 millones le iban a devolver un 48.97% de ese excedente. O sea, casi la mitad de su plata se iba a esfumar. ¡Qué sal! Pero con esta venta al BCR, el porcentaje de recuperación brinca a un 62.20% aproximadamente. Para ponerlo en cristiano: si a usted le debían 10 melones por encima de los 6 garantizados, antes le iban a devolver como 4.9 melones. Ahora, con esta movida, le van a entrar cerca de 6.2 melones. Mae, sigue siendo un golpe, nadie lo niega, pero pasar de perder más del 51% a perder "solo" el 37.8% es una mejora gigantesca. ¡Qué nivel de diferencia! Es plata que ya muchos daban por perdida.
Aquí lo estratégico es ver al BCR metiendo la cuchara. Que una empresa del conglomerado financiero estatal más grande del país entre al quite no es cualquier cosa. Esto significa dos cosas: primero, que le vieron potencial de negocio a esos "chunches" de Desyfin, lo cual valida el valor de esos activos. Y segundo, que su participación acelera todo el proceso. Esta transacción se quiere cerrar antes del 9 de octubre, que es cuando arranca el proceso concursal (el enredo judicial, para que nos entendamos). O sea, están corriendo para que la plata llegue a los bolsillos de la gente antes de que la burocracia lo complique todo aún más. Todavía faltan cumplir algunas condiciones, pero el camino se ve mucho más despejado.
En resumen, esto es un tanque de oxígeno para muchísima gente que ha pasado meses de pura angustia. ¡Qué chiva que se lograra una movida así! Demuestra que, cuando hay voluntad y un comprador serio, se pueden encontrar soluciones que alivian el golpe. No es la solución perfecta, el 100% de la plata no va a volver, pero es un paso en la dirección correcta y una lección aprendida. Y ojo, que el Conassif dice que todavía está analizando vender otros activos, así que ese porcentaje de recuperación podría incluso mejorar un poquito más. Ahora, les tiro la pregunta al foro: ¿Creen que esta jugada del BCR le devuelve un poco de confianza a la gente en el sistema o es solo un buen negocio para el banco y de rebote nos ayudaron? ¡Los leo!
La movida es esta, y pongan atención porque es la carnita del asunto: el Conassif, que es el ente que manda en estas varas financieras, le dio luz verde a Desyfin para que venda un paquete gigante de activos. ¿Y qué son esos activos? Básicamente, un montón de contratos de leasing. Lo más interesante es quién se los va a comprar: una subsidiaria del Banco de Costa Rica (BCR). En otras palabras, el BCR le va a meter más de 14.600 millones de colones a la operación para quedarse con esos contratos. ¡Qué buena vara para los depositantes! Porque esa plata no se va a un hueco negro, sino que va directo a aumentar el porcentaje que les van a devolver.
Ahora, vamos a los números, que es donde se ve el impacto real. Antes de esta jugada, a la gente que tenía más de ¢6 millones le iban a devolver un 48.97% de ese excedente. O sea, casi la mitad de su plata se iba a esfumar. ¡Qué sal! Pero con esta venta al BCR, el porcentaje de recuperación brinca a un 62.20% aproximadamente. Para ponerlo en cristiano: si a usted le debían 10 melones por encima de los 6 garantizados, antes le iban a devolver como 4.9 melones. Ahora, con esta movida, le van a entrar cerca de 6.2 melones. Mae, sigue siendo un golpe, nadie lo niega, pero pasar de perder más del 51% a perder "solo" el 37.8% es una mejora gigantesca. ¡Qué nivel de diferencia! Es plata que ya muchos daban por perdida.
Aquí lo estratégico es ver al BCR metiendo la cuchara. Que una empresa del conglomerado financiero estatal más grande del país entre al quite no es cualquier cosa. Esto significa dos cosas: primero, que le vieron potencial de negocio a esos "chunches" de Desyfin, lo cual valida el valor de esos activos. Y segundo, que su participación acelera todo el proceso. Esta transacción se quiere cerrar antes del 9 de octubre, que es cuando arranca el proceso concursal (el enredo judicial, para que nos entendamos). O sea, están corriendo para que la plata llegue a los bolsillos de la gente antes de que la burocracia lo complique todo aún más. Todavía faltan cumplir algunas condiciones, pero el camino se ve mucho más despejado.
En resumen, esto es un tanque de oxígeno para muchísima gente que ha pasado meses de pura angustia. ¡Qué chiva que se lograra una movida así! Demuestra que, cuando hay voluntad y un comprador serio, se pueden encontrar soluciones que alivian el golpe. No es la solución perfecta, el 100% de la plata no va a volver, pero es un paso en la dirección correcta y una lección aprendida. Y ojo, que el Conassif dice que todavía está analizando vender otros activos, así que ese porcentaje de recuperación podría incluso mejorar un poquito más. Ahora, les tiro la pregunta al foro: ¿Creen que esta jugada del BCR le devuelve un poco de confianza a la gente en el sistema o es solo un buen negocio para el banco y de rebote nos ayudaron? ¡Los leo!