¡Ay, dios mío! Se armó un chinchorreo tremendo allá en Estados Unidos. El Senado, con una jugada inesperada, le echó tierra a Trump, tratando de ponerle trabas a cualquier movida militar que quiera hacer en Venezuela. Parece que hasta los mismos republicanos le están diciendo ‘frenazo’, luego de que capturaran al ex-presidente Maduro – bueno, al que ellos dicen que era el presidente… pura vaina.
La idea es sencilla, pero trae tela que cortar: quieren que el Congreso apruebe explícitamente cualquier ataque militar contra Venezuela. Una especie de ‘permiso’ oficial, vamos. No es que les preocupe tanto Venezuela, sino más bien la idea de que Trump pueda mandar bombas a diestra y siniestra sin consultar a nadie. Al parecer, cinco senadores republicanos decidieron cambiarle el chip a Trump y apoyaron la iniciativa; ¡qué sorpresa!
El Presidente, obvio, no se quedó callado. Le explotó la vena y soltó unos tacos que ni Pável lo habrían dicho. Llamó a esos senadores “estúpidos” y acusó a los demócratas de querer quitarle la “capacidad de pelear y defender a Estados Unidos”. Vaya, parece que se puso a pique, ¿eh? Eso sí que es echarle leña al fuego, mándale!
Lo curioso es que, aunque la resolución pase el Senado, tiene un camino largo por delante. En la Cámara de Representantes, donde dominan los republicanos, la cosa se complica aún más. Ellos, parece que siguen tragándose entero lo que dice Trump, así sea lo que sea. Y si acaso llegara a aprobarse en ambas cámaras, ¡prepárense! Porque Trump seguramente la vetará con toda intención. Para que se anule el veto, tendrían que tener mayorías enormes en ambos lados, lo cual es casi imposible.
Pero la cosa va más allá de la política americana. Esto nos afecta directamente a nosotros, los ticos. Dependemos del petróleo venezolano y si se arma una guerra, la cosa se pone fea. Además, imagínate qué impacto económico tendría en nuestros productos si cerraran fronteras y empezaran a volar cohetes. No queremos terminar como el perro del hortelano, ¿verdad?
Algunos analistas políticos dicen que esto es más una demostración de fuerza del Congreso que una verdadera amenaza para los planes de Trump. Es como decir: ‘Hey, Trump, recuerda que tú no eres el dueño del planeta’. Otros señalan que este movimiento podría ser un preludio de mayores tensiones dentro del Partido Republicano, con algunos legisladores buscando distanciarse de las políticas más agresivas del Presidente. Uno nunca sabe, ¿eh?
Y hablando de agresividad, Trump incluso llegó a mencionar en una entrevista al New York Times que Estados Unidos podría “dirigir” Venezuela y aprovechar sus reservas de petróleo durante años. ¡Imagínatelo! Como si Venezuela fuera un juguete que se puede comprar y vender. Un poquito de respeto por nuestra región, por favor. Además, recordemos que la administración ha justificado la intervención argumentando que Maduro robó las elecciones y que luchan contra el narcotráfico... siempre sale eso, ¿no?
En fin, una novela más en el panorama internacional. Con tanta incertidumbre y tanteo, uno no sabe qué esperar. Ahora me pregunto, ¿cree usted que este intento del Senado es un gesto sincero de preocupación por la estabilidad regional o solo un juego político para ganar puntos antes de las próximas elecciones? Déjeme saber su opinión en los comentarios, ¡me interesa saber qué piensa la gente!
La idea es sencilla, pero trae tela que cortar: quieren que el Congreso apruebe explícitamente cualquier ataque militar contra Venezuela. Una especie de ‘permiso’ oficial, vamos. No es que les preocupe tanto Venezuela, sino más bien la idea de que Trump pueda mandar bombas a diestra y siniestra sin consultar a nadie. Al parecer, cinco senadores republicanos decidieron cambiarle el chip a Trump y apoyaron la iniciativa; ¡qué sorpresa!
El Presidente, obvio, no se quedó callado. Le explotó la vena y soltó unos tacos que ni Pável lo habrían dicho. Llamó a esos senadores “estúpidos” y acusó a los demócratas de querer quitarle la “capacidad de pelear y defender a Estados Unidos”. Vaya, parece que se puso a pique, ¿eh? Eso sí que es echarle leña al fuego, mándale!
Lo curioso es que, aunque la resolución pase el Senado, tiene un camino largo por delante. En la Cámara de Representantes, donde dominan los republicanos, la cosa se complica aún más. Ellos, parece que siguen tragándose entero lo que dice Trump, así sea lo que sea. Y si acaso llegara a aprobarse en ambas cámaras, ¡prepárense! Porque Trump seguramente la vetará con toda intención. Para que se anule el veto, tendrían que tener mayorías enormes en ambos lados, lo cual es casi imposible.
Pero la cosa va más allá de la política americana. Esto nos afecta directamente a nosotros, los ticos. Dependemos del petróleo venezolano y si se arma una guerra, la cosa se pone fea. Además, imagínate qué impacto económico tendría en nuestros productos si cerraran fronteras y empezaran a volar cohetes. No queremos terminar como el perro del hortelano, ¿verdad?
Algunos analistas políticos dicen que esto es más una demostración de fuerza del Congreso que una verdadera amenaza para los planes de Trump. Es como decir: ‘Hey, Trump, recuerda que tú no eres el dueño del planeta’. Otros señalan que este movimiento podría ser un preludio de mayores tensiones dentro del Partido Republicano, con algunos legisladores buscando distanciarse de las políticas más agresivas del Presidente. Uno nunca sabe, ¿eh?
Y hablando de agresividad, Trump incluso llegó a mencionar en una entrevista al New York Times que Estados Unidos podría “dirigir” Venezuela y aprovechar sus reservas de petróleo durante años. ¡Imagínatelo! Como si Venezuela fuera un juguete que se puede comprar y vender. Un poquito de respeto por nuestra región, por favor. Además, recordemos que la administración ha justificado la intervención argumentando que Maduro robó las elecciones y que luchan contra el narcotráfico... siempre sale eso, ¿no?
En fin, una novela más en el panorama internacional. Con tanta incertidumbre y tanteo, uno no sabe qué esperar. Ahora me pregunto, ¿cree usted que este intento del Senado es un gesto sincero de preocupación por la estabilidad regional o solo un juego político para ganar puntos antes de las próximas elecciones? Déjeme saber su opinión en los comentarios, ¡me interesa saber qué piensa la gente!