Maes, la cosa política de cara al 2026 se empezó a mover en serio. Justo cuando ya casi lo coronan como el candidato oficial del Partido Liberal Progresista, el diputado Eli Feinzaig soltó la primera bomba de su campaña: ya tiene compañera de fórmula. Y no es cualquier persona, la jugada es clarísima y apunta directo al talón de Aquiles del país en este momento.
Se trata de Tania Molina Rojas, una mujer con un currículum que impone: criminóloga, escritora y consultora internacional. La vara es obvia: Feinzaig le está apostando todo al tema que nos tiene a todos con el pelo de punta, la seguridad. El mensaje es tan sutil como un martillazo. El propio diputado lo dijo en su comunicado, que Costa Rica vive "la peor crisis de seguridad de su historia" y que ya no hay campo para seguir improvisando. Básicamente, está diciendo que mientras otros hablan paja, él trae a alguien que de verdad sabe del brete sucio de combatir el crimen.
Y diay, la misma Molina no se anduvo por las ramas en su presentación. Su discurso fue directo y al grano, hablando de asumir la misión de construir un país más seguro y de no permitir que el narco nos siga comiendo el mandado, ni en la política ni en los barrios. La frase clave fue su advertencia sobre no dar por perdidos "territorios que hoy son zonas grises bajo gobernanza criminal". O sea, el mensaje es directo y sin anestesia: van con todo contra esas estructuras que todos sabemos que existen pero que a muchos les da miedito nombrar. Es una carta de presentación fuerte que busca generar confianza en un electorado que ya está hasta la coronilla del miedo.
Pero la vara no termina ahí. Todo este anuncio es la antesala de la asamblea nacional del PLP, que se viene este sábado en el antiguo Hotel Irazú. Ahí no solo se va a ratificar a Feinzaig, que es prácticamente un hecho, sino que también se va a armar el resto del rompecabezas: los candidatos a diputados por las siete provincias. Según explicó Eli, en algunos lugares la cosa ya está cocinada con candidato único, pero en otras provincias se viene una buena mejenga interna para ver quién se queda con el campo en la papeleta. Es el tipo de movimiento interno que define el músculo real de un partido más allá de su figura presidencial.
Cuando le preguntaron por nombres para las diputaciones, Feinzaig se hizo el maje, como era de esperarse, para no herir susceptibilidades antes de la votación. Dijo que hay "gente muy buena" y una "buena mezcla", pero prefirió no soltar prenda. Al final del día, este movimiento del PLP es una jugada de ajedrez cantadísima pero que podría ser efectiva. Poner a una experta en seguridad como segunda al mando es una declaración de intenciones potente y un gancho directo a la principal preocupación ciudadana. Falta un mundo para las elecciones, pero el PLP ya puso su primera ficha fuerte sobre la mesa. Ahora la pregunta es si el resto de los partidos responderán con la misma contundencia o seguirán en el limbo.
Maes, ¿qué opinan de esta jugada? ¿Es la experiencia en criminología de Molina lo que necesita el país en una vicepresidencia, o es puro marketing político para surfear la ola de la inseguridad? ¿Les convence este 'dream team' del PLP?
Se trata de Tania Molina Rojas, una mujer con un currículum que impone: criminóloga, escritora y consultora internacional. La vara es obvia: Feinzaig le está apostando todo al tema que nos tiene a todos con el pelo de punta, la seguridad. El mensaje es tan sutil como un martillazo. El propio diputado lo dijo en su comunicado, que Costa Rica vive "la peor crisis de seguridad de su historia" y que ya no hay campo para seguir improvisando. Básicamente, está diciendo que mientras otros hablan paja, él trae a alguien que de verdad sabe del brete sucio de combatir el crimen.
Y diay, la misma Molina no se anduvo por las ramas en su presentación. Su discurso fue directo y al grano, hablando de asumir la misión de construir un país más seguro y de no permitir que el narco nos siga comiendo el mandado, ni en la política ni en los barrios. La frase clave fue su advertencia sobre no dar por perdidos "territorios que hoy son zonas grises bajo gobernanza criminal". O sea, el mensaje es directo y sin anestesia: van con todo contra esas estructuras que todos sabemos que existen pero que a muchos les da miedito nombrar. Es una carta de presentación fuerte que busca generar confianza en un electorado que ya está hasta la coronilla del miedo.
Pero la vara no termina ahí. Todo este anuncio es la antesala de la asamblea nacional del PLP, que se viene este sábado en el antiguo Hotel Irazú. Ahí no solo se va a ratificar a Feinzaig, que es prácticamente un hecho, sino que también se va a armar el resto del rompecabezas: los candidatos a diputados por las siete provincias. Según explicó Eli, en algunos lugares la cosa ya está cocinada con candidato único, pero en otras provincias se viene una buena mejenga interna para ver quién se queda con el campo en la papeleta. Es el tipo de movimiento interno que define el músculo real de un partido más allá de su figura presidencial.
Cuando le preguntaron por nombres para las diputaciones, Feinzaig se hizo el maje, como era de esperarse, para no herir susceptibilidades antes de la votación. Dijo que hay "gente muy buena" y una "buena mezcla", pero prefirió no soltar prenda. Al final del día, este movimiento del PLP es una jugada de ajedrez cantadísima pero que podría ser efectiva. Poner a una experta en seguridad como segunda al mando es una declaración de intenciones potente y un gancho directo a la principal preocupación ciudadana. Falta un mundo para las elecciones, pero el PLP ya puso su primera ficha fuerte sobre la mesa. Ahora la pregunta es si el resto de los partidos responderán con la misma contundencia o seguirán en el limbo.
Maes, ¿qué opinan de esta jugada? ¿Es la experiencia en criminología de Molina lo que necesita el país en una vicepresidencia, o es puro marketing político para surfear la ola de la inseguridad? ¿Les convence este 'dream team' del PLP?