¡Ay, Dios mío! Quién lo diría, ¿verdad? Laura Fernández, la candidata del Pueblo Soberano, le bajó el telón a la idea de debatir en Teletica. Después de tanto ruido y especulación, resulta que prefiere ir ‘a visitar a la gente’, como dicen desde su campaña. Parece que los estudios de televisión no son lo suyo y prefiere el calorcito de la calle, agarrándole el brío directamente a la población. ¡Esto sí que es movida!
La jugada, según nos cuentan los pelones de la campaña, es parte de una estrategia más amplia para fortalecer la conexión con los votantes a nivel nacional. Después de todo, parece que prefieren enfocar sus energías en las campañas territoriales, donde pueden hablar directamente con la gente, escuchar sus preocupaciones y prometerles soluciones (las de siempre, pero bueno, eso va aparte). Si la verdad, le dan más ‘caché’ estar en las comunidades que sentados frente a micrófonos y cámaras.
Pero ojo, que esto no significa que la señora Fernández se quiere esconder de los debates. Al parecer, tiene agendados otros cuatro encuentros, incluyendo los obligatorios del TSE, y algunos otros convocados por Trivisión, Radio Columbia y Monumental–Repretel. Así que, si quieren verla discutir propuestas, todavía hay oportunidad. Lo que quedó claro es que Teletica, por alguna razón, no estaba en sus planes. ¡Una pena para los que queríamos verla sudar la camiseta!
Francisco Gamboa, el número dos de la campaña, fue quien soltó la bomba, explicando que la prioridad es trabajar duro en las bases. Dijo textualmente que, 'en estos momentos, la prioridad es reforzar el contacto directo con la ciudadanía'. Uno se queda pensando... ¿será que saben algo que nosotros no sabemos? ¿Será que vieron encuestas que les hicieron cambiar de opinión? La cosa es que ahora le toca a ellos convencer al pueblo de que están haciendo lo correcto.
Y hablando de cambios de opinión, recordemos que hace poco cancelaron su participación en otro debate, el que iba a ser organizado para el 18 de enero. Eso levantó muchas cejas y generó rumores de que estaban ajustando su estrategia comunicacional. Ahora con esta jugada, las sospechas se confirman: la señora Fernández está jugando a lo grande y no se anda por las ramas. Definitivamente, busca controlar la narrativa de la campaña, y parece que los debates tradicionales no encajan en su plan maestro.
¿Por qué este cambio repentino? Desde la campaña aseguran que han revisado a fondo la agenda y buscan espacios que permitan una discusión seria de propuestas, evitando esos debates que terminan en ataques personales y circo mediático. Entienden, ¿no? Buscan proyectar una imagen de seriedad y responsabilidad, aunque a veces parezca que andan un poquito perdidos en el camino. Pero bueno, cada quien juega sus cartas como puede.
Ahora bien, la realidad es que los debates se han convertido en un escenario crucial para medir la fortaleza de las candidaturas y ver cómo conectan con el electorado. En tiempos de tanta polarización y desconfianza, la gente quiere ver a los candidatos enfrentándose cara a cara, defendiendo sus ideas y mostrando sus habilidades argumentativas. Al negarse a participar en Teletica, Fernández podría estar perdiendo una oportunidad valiosa para ganar terreno entre los indecisos. ¡Imagínate el revuelo que hubiera causado un buen debate!
Definitivamente, esta decisión levanta muchas preguntas y abre espacio para la reflexión. ¿Será que Laura Fernández realmente cree que la puerta a puerta es más efectiva que los debates? ¿O simplemente está tratando de evitar enfrentamientos incómodos con sus adversarios? Díganme, ¿ustedes creen que esta estrategia de enfocarse en el trabajo territorial será suficiente para llevarla a la victoria, o debería reconsiderar su postura sobre los debates?
La jugada, según nos cuentan los pelones de la campaña, es parte de una estrategia más amplia para fortalecer la conexión con los votantes a nivel nacional. Después de todo, parece que prefieren enfocar sus energías en las campañas territoriales, donde pueden hablar directamente con la gente, escuchar sus preocupaciones y prometerles soluciones (las de siempre, pero bueno, eso va aparte). Si la verdad, le dan más ‘caché’ estar en las comunidades que sentados frente a micrófonos y cámaras.
Pero ojo, que esto no significa que la señora Fernández se quiere esconder de los debates. Al parecer, tiene agendados otros cuatro encuentros, incluyendo los obligatorios del TSE, y algunos otros convocados por Trivisión, Radio Columbia y Monumental–Repretel. Así que, si quieren verla discutir propuestas, todavía hay oportunidad. Lo que quedó claro es que Teletica, por alguna razón, no estaba en sus planes. ¡Una pena para los que queríamos verla sudar la camiseta!
Francisco Gamboa, el número dos de la campaña, fue quien soltó la bomba, explicando que la prioridad es trabajar duro en las bases. Dijo textualmente que, 'en estos momentos, la prioridad es reforzar el contacto directo con la ciudadanía'. Uno se queda pensando... ¿será que saben algo que nosotros no sabemos? ¿Será que vieron encuestas que les hicieron cambiar de opinión? La cosa es que ahora le toca a ellos convencer al pueblo de que están haciendo lo correcto.
Y hablando de cambios de opinión, recordemos que hace poco cancelaron su participación en otro debate, el que iba a ser organizado para el 18 de enero. Eso levantó muchas cejas y generó rumores de que estaban ajustando su estrategia comunicacional. Ahora con esta jugada, las sospechas se confirman: la señora Fernández está jugando a lo grande y no se anda por las ramas. Definitivamente, busca controlar la narrativa de la campaña, y parece que los debates tradicionales no encajan en su plan maestro.
¿Por qué este cambio repentino? Desde la campaña aseguran que han revisado a fondo la agenda y buscan espacios que permitan una discusión seria de propuestas, evitando esos debates que terminan en ataques personales y circo mediático. Entienden, ¿no? Buscan proyectar una imagen de seriedad y responsabilidad, aunque a veces parezca que andan un poquito perdidos en el camino. Pero bueno, cada quien juega sus cartas como puede.
Ahora bien, la realidad es que los debates se han convertido en un escenario crucial para medir la fortaleza de las candidaturas y ver cómo conectan con el electorado. En tiempos de tanta polarización y desconfianza, la gente quiere ver a los candidatos enfrentándose cara a cara, defendiendo sus ideas y mostrando sus habilidades argumentativas. Al negarse a participar en Teletica, Fernández podría estar perdiendo una oportunidad valiosa para ganar terreno entre los indecisos. ¡Imagínate el revuelo que hubiera causado un buen debate!
Definitivamente, esta decisión levanta muchas preguntas y abre espacio para la reflexión. ¿Será que Laura Fernández realmente cree que la puerta a puerta es más efectiva que los debates? ¿O simplemente está tratando de evitar enfrentamientos incómodos con sus adversarios? Díganme, ¿ustedes creen que esta estrategia de enfocarse en el trabajo territorial será suficiente para llevarla a la victoria, o debería reconsiderar su postura sobre los debates?