¡Aguante ahí, mi gente! Parece que la economía nacional sigue dando vueltas como chamaco en carnaval. Procomer soltó los números del cierre del tercer trimestre del 2025 y, sorpresa, la Inversión Extranjera Directa (IED) subió un poquito, un 4,5%, llegando a los $3.533 millones. No es pa' tirar las confeti, pero tampoco pa' agarrarle miedo.
Según los expertos de Procomer, gran parte de esta “quita” viene de las utilidades reinvertidas, unos $3.120 millones, que es un récord histórico pa’ este período. Vamos, que las empresas ya acá instaladas se están gastando la lana en ampliar sus bretes, y eso siempre es bueno. Pero ojo, porque no todo es miel sobre hojuelas…
Como siempre, las zonas francas siguen acaparando la mayor parte de la atención, llevándose un 64,9% de toda la IED. Después le siguen los regímenes definitivos (14,5%), el turismo (8%) y el inmobiliario (7,8%). Esto nos dice que todavía dependemos mucho de estas áreas, y necesitamos diversificar la cartera pa’ evitar sustos en el futuro. Que si le pasa algo al sector de las zonas francas, nos vamos al garete, diay.
Lo curioso es que aunque la IED en general subió, la inversión en las zonas francas específicamente bajó. ¡Qué contrasentido! Pero parece que la IED fuera del Gran Área Metropolitana (GAM) sí creció, unos $73,3 millones. Eso sí da esperanza, porque significa que estamos atrayendo inversión a otras regiones del país, buscando salir del engorro del GAM.
Manuel Tovar, el ministro de Comercio Exterior, está contento con los resultados, claro. Dice que en medio de tanto lío mundial, esto es positivo. Pero también advierte que tenemos que seguir adelante con unas reformas urgentes, como echarle mano a las jornadas excepcionales y abrirle el paso al mercado eléctrico. Sino, va a ser difícil mantenernos competitivos y seguir siendo atractivos pa’ los inversionistas. ¡Tenemos que ponernos las pilas!
Laura López, la gerente general de Procomer, recalca que aún hay retos de competitividad. Nos dice que nuestro desafío es seguir creando las condiciones pa’ que las empresas inviertan, se hagan más grandes y nos vean como un socio confiable a largo plazo. En pocas palabras: darle seguridad jurídica, bajar los costos y facilitar los trámites burocráticos. Porque sino, nos van a buscar en otro lado, y ahí sí nos vamos al traste.
Por industria, la manufactura lideró el crecimiento con $562 millones, seguida por la agricultura ($57 millones) y el inmobiliario ($49 millones). El turismo y los servicios tuvieron “ajustes”, dicen desde Procomer, pero no dan muchos detalles. Da la impresión de que están tratando de disimular algo, y eso siempre levanta sospechas. Estos sectores reflejan supuestamente ajustes debido al panorama internacional y decisiones de empresas, pero a ver cuándo le entramos a fondo a analizar qué está pasando realmente allí.
Con estos datos, queda claro que Costa Rica sigue siendo un destino atractivo para la inversión extranjera, pero que aún tenemos mucho que hacer para mejorar nuestra competitividad y atraer inversiones a todos los sectores del país. ¿Ustedes creen que el gobierno está haciendo lo suficiente para impulsar la IED y crear un ambiente favorable para los negocios, o deberíamos estar pensando en estrategias más innovadoras y agresivas? ¡Déjenme sus opiniones en los comentarios!
Según los expertos de Procomer, gran parte de esta “quita” viene de las utilidades reinvertidas, unos $3.120 millones, que es un récord histórico pa’ este período. Vamos, que las empresas ya acá instaladas se están gastando la lana en ampliar sus bretes, y eso siempre es bueno. Pero ojo, porque no todo es miel sobre hojuelas…
Como siempre, las zonas francas siguen acaparando la mayor parte de la atención, llevándose un 64,9% de toda la IED. Después le siguen los regímenes definitivos (14,5%), el turismo (8%) y el inmobiliario (7,8%). Esto nos dice que todavía dependemos mucho de estas áreas, y necesitamos diversificar la cartera pa’ evitar sustos en el futuro. Que si le pasa algo al sector de las zonas francas, nos vamos al garete, diay.
Lo curioso es que aunque la IED en general subió, la inversión en las zonas francas específicamente bajó. ¡Qué contrasentido! Pero parece que la IED fuera del Gran Área Metropolitana (GAM) sí creció, unos $73,3 millones. Eso sí da esperanza, porque significa que estamos atrayendo inversión a otras regiones del país, buscando salir del engorro del GAM.
Manuel Tovar, el ministro de Comercio Exterior, está contento con los resultados, claro. Dice que en medio de tanto lío mundial, esto es positivo. Pero también advierte que tenemos que seguir adelante con unas reformas urgentes, como echarle mano a las jornadas excepcionales y abrirle el paso al mercado eléctrico. Sino, va a ser difícil mantenernos competitivos y seguir siendo atractivos pa’ los inversionistas. ¡Tenemos que ponernos las pilas!
Laura López, la gerente general de Procomer, recalca que aún hay retos de competitividad. Nos dice que nuestro desafío es seguir creando las condiciones pa’ que las empresas inviertan, se hagan más grandes y nos vean como un socio confiable a largo plazo. En pocas palabras: darle seguridad jurídica, bajar los costos y facilitar los trámites burocráticos. Porque sino, nos van a buscar en otro lado, y ahí sí nos vamos al traste.
Por industria, la manufactura lideró el crecimiento con $562 millones, seguida por la agricultura ($57 millones) y el inmobiliario ($49 millones). El turismo y los servicios tuvieron “ajustes”, dicen desde Procomer, pero no dan muchos detalles. Da la impresión de que están tratando de disimular algo, y eso siempre levanta sospechas. Estos sectores reflejan supuestamente ajustes debido al panorama internacional y decisiones de empresas, pero a ver cuándo le entramos a fondo a analizar qué está pasando realmente allí.
Con estos datos, queda claro que Costa Rica sigue siendo un destino atractivo para la inversión extranjera, pero que aún tenemos mucho que hacer para mejorar nuestra competitividad y atraer inversiones a todos los sectores del país. ¿Ustedes creen que el gobierno está haciendo lo suficiente para impulsar la IED y crear un ambiente favorable para los negocios, o deberíamos estar pensando en estrategias más innovadoras y agresivas? ¡Déjenme sus opiniones en los comentarios!