¡Ay, Dios mío! Se armó el quite, pura polémica con estas declaraciones de Laura Fernández. La candidata de Pueblo Soberano llegó con todo, sacando a relucir una alianza con Estados Unidos que tiene a medio país mordiéndose las uñas y al otro preguntándose si esto va en serio o si es puro preámbulo de campaña. La verdad, nos tiene a todos con la mosca atrás de la oreja.
Como ya saben, la cosa está bien caldeada con la captura de Maduro y el tema de la seguridad nacional. Fernández no tardó en aprovechar el momento para lanzar una bomba: básicamente dice que necesita la ayuda de gringos – DEA, FBI, toda la banda – para limpiar el país del narcotráfico y el crimen organizado. Lo dijo claro, sin pelos en la lengua: quiere meterse con Washington para resolver nuestros problemas.
Pero eso no es todo, porque encima fue a tocarles la bola a ex presidentes. Nombró y apellido a Laura Chinchilla y Luis Guillermo Solís, acusándolos de haber sido unos despistados y de “legitimar dictadores” con sus saludos y fotos. ¡Qué bronca! Algunos dicen que es estrategia para robarles votos a otros partidos, otros creen que la jefa realmente piensa lo que dice. Brete, brete, brete.
Vamos a analizarlo un poquito más. Esta idea de meter a gringos en nuestros asuntos de seguridad es bastante controvertida. Por un lado, claro, necesitamos ponerle pañales al problema del narcotráfico, que nos está comiendo vivo. Pero por otro, muchos se preocupan de nuestra soberanía, de que no terminemos siendo marionetas de Washington. Yo creo que hay que tener mucho cuidado con esto, porque una cosa es pedir ayuda, y otra muy distinta es perder el control de nuestras propias fuerzas policiales.
Y ojo, porque la jueza Lizeth Campos salió a aclarar que, legalmente, el ejecutivo tiene limitaciones claras sobre la independencia judicial. Vamos, que Fernández promete acabar con la impunidad en el poder judicial, pero eso es más fácil decirlo que hacerlo. El sistema es lento, burocrático y lleno de trabas. Imagínate tratar de cambiar eso en tan poco tiempo... es un Chunche que requiere paciencia y mucha coordinación entre diferentes instituciones.
En cuanto a geopolítica, esta movida puede significar acceso a tecnología y recursos valiosos, como radares y drones. ¡Imaginen qué diferencia haría eso en la lucha contra el narcotráfico! Pero también abre un debate importante: ¿hasta dónde estamos dispuestos a ceder en términos de autonomía para obtener esos beneficios? Ya sabemos cómo son los gringos, siempre quieren algo a cambio.
Desde el punto de vista electoral, esto es puro juego. Con este discurso duro y frontal, Pueblo Soberano busca quitarle votos a Nuevas República y otros partidos que se presentan como opciones “seguras”. Fernández quiere proyectar una imagen de líder fuerte y decidida, que no le teme a nadie ni a nada. Quién sabe si les funcionará, pero seguro que han logrado llamar la atención de muchos votantes que están hartos de la inseguridad.
En fin, Laura Fernández ha encendido la mecha y el debate está que arde. Ahora nos queda a nosotros, los ciudadanos, reflexionar sobre estas propuestas, analizar sus implicaciones y decidir qué futuro queremos para nuestro país. ¿Creen que una alianza más estrecha con Estados Unidos es la solución a nuestros problemas de seguridad, o preferimos apostar por fortalecer nuestras propias instituciones? ¡Diganme qué piensan ustedes en el foro!
Como ya saben, la cosa está bien caldeada con la captura de Maduro y el tema de la seguridad nacional. Fernández no tardó en aprovechar el momento para lanzar una bomba: básicamente dice que necesita la ayuda de gringos – DEA, FBI, toda la banda – para limpiar el país del narcotráfico y el crimen organizado. Lo dijo claro, sin pelos en la lengua: quiere meterse con Washington para resolver nuestros problemas.
Pero eso no es todo, porque encima fue a tocarles la bola a ex presidentes. Nombró y apellido a Laura Chinchilla y Luis Guillermo Solís, acusándolos de haber sido unos despistados y de “legitimar dictadores” con sus saludos y fotos. ¡Qué bronca! Algunos dicen que es estrategia para robarles votos a otros partidos, otros creen que la jefa realmente piensa lo que dice. Brete, brete, brete.
Vamos a analizarlo un poquito más. Esta idea de meter a gringos en nuestros asuntos de seguridad es bastante controvertida. Por un lado, claro, necesitamos ponerle pañales al problema del narcotráfico, que nos está comiendo vivo. Pero por otro, muchos se preocupan de nuestra soberanía, de que no terminemos siendo marionetas de Washington. Yo creo que hay que tener mucho cuidado con esto, porque una cosa es pedir ayuda, y otra muy distinta es perder el control de nuestras propias fuerzas policiales.
Y ojo, porque la jueza Lizeth Campos salió a aclarar que, legalmente, el ejecutivo tiene limitaciones claras sobre la independencia judicial. Vamos, que Fernández promete acabar con la impunidad en el poder judicial, pero eso es más fácil decirlo que hacerlo. El sistema es lento, burocrático y lleno de trabas. Imagínate tratar de cambiar eso en tan poco tiempo... es un Chunche que requiere paciencia y mucha coordinación entre diferentes instituciones.
En cuanto a geopolítica, esta movida puede significar acceso a tecnología y recursos valiosos, como radares y drones. ¡Imaginen qué diferencia haría eso en la lucha contra el narcotráfico! Pero también abre un debate importante: ¿hasta dónde estamos dispuestos a ceder en términos de autonomía para obtener esos beneficios? Ya sabemos cómo son los gringos, siempre quieren algo a cambio.
Desde el punto de vista electoral, esto es puro juego. Con este discurso duro y frontal, Pueblo Soberano busca quitarle votos a Nuevas República y otros partidos que se presentan como opciones “seguras”. Fernández quiere proyectar una imagen de líder fuerte y decidida, que no le teme a nadie ni a nada. Quién sabe si les funcionará, pero seguro que han logrado llamar la atención de muchos votantes que están hartos de la inseguridad.
En fin, Laura Fernández ha encendido la mecha y el debate está que arde. Ahora nos queda a nosotros, los ciudadanos, reflexionar sobre estas propuestas, analizar sus implicaciones y decidir qué futuro queremos para nuestro país. ¿Creen que una alianza más estrecha con Estados Unidos es la solución a nuestros problemas de seguridad, o preferimos apostar por fortalecer nuestras propias instituciones? ¡Diganme qué piensan ustedes en el foro!