¡Ay, Dios mío! Esto pinta interesante, pura vaina, mi gente. A ver si me explico: a dos semanitas de ir a votar, la cosa está que arde, porque las últimas encuestas muestran a Laura Fernández, del Pueblo Soberano, casi lista pa' embolsar la presidencia en primera. Un fleco señores, un fleco.
OPol Consultores soltó los resultados y, bueno, la cifra es impresionante. Dicen que Fernández anda con un 42.5% de intención de voto. Pa’ que te hagas una idea, necesita pasar del 40% para no tener que volver a rifarnos en una segunda vuelta. ¡Imagínate la movida! Más vale que aguanten el ritmo, porque esto va escalando.
Pero ojo, chava, que no todo es miel sobre hojuelas. Esta encuesta, como bien dicen los expertos, no le dio cabida al pinché debate del TSE, donde José Aguilar Berrocal, del PLN, ha ganado terreno considerable. Ahí se puso a repartir candela y la gente se quedó boquiabierta. Eso podría cambiarle la cara a las cosas, ¿eh?
Miren la diferencia con el resto de los candidatos... Álvaro Ramos, del PLN, anda rebasado con poco más del 6%. Fabricio Alvarado, de Nueva República, ni siquiera llega al 4%. Los otros, pues ahí nomás, tratando de hacerles huequito, pero difícil. Está clarito que la contienda está muy concentrada en estos dos, aunque Aguilar se está acercando peligrosamente.
Y aquí viene lo jugoso: todavía hay un buen montón de indecisos, unos 29% del padrón. Eso da juego, pero también es una preocupación para todos. Sin embargo, incluso considerando esos votantes que andan dudosos, Fernández mantiene una ventaja importante. Si sumamos los votos de Dobles, Robles, Ramos y Alvarado, apenas alcanzan el 16%, ¡menos de la mitad de lo que gana Fernández sola! ¿Se imaginan el esfuerzo que tendrán que hacer para remontar eso?
Ahora, si miramos solo a los que ya saben qué quieren, ¡la cosa se pone todavía más feísima para los demás! Fernández se dispara hasta el 62.3%, multiplicando por seis el apoyo de su perseguidor más cercano. Ese tipo de datos, mi pana, son los que importan en la recta final de las campañas, porque reflejan tendencias más sólidas y menos influenciables por pasquines o rumores.
Para que no digan que estamos inventando, la encuesta tuvo una muestra de 3.070 personas, con un margen de error de ±2.17% y un nivel de confianza del 95%. Además, se hizo justo antes y después del debate del TSE, así que podemos decir que tenemos una idea clara de cómo afectó la participación de los candidatos. La verdad es que Aguilar aprovechó el momento y brilló, demostrando que tiene mucho que aportar al país. Hay que darle crédito.
En fin, mi gente, este proceso electoral está entrando en una fase crucial, con una candidata que parece encaminada a la victoria en primera ronda, pero con rivales que no se rinden fácilmente y que buscarán sorprender en los últimos días de campaña. Ahora dime, ¿crees que Aguilar puede revertir esta tendencia y meterse en la pelea por la presidencia, o la victoria de Fernández es prácticamente segura? ¡Déjame tus comentarios!
OPol Consultores soltó los resultados y, bueno, la cifra es impresionante. Dicen que Fernández anda con un 42.5% de intención de voto. Pa’ que te hagas una idea, necesita pasar del 40% para no tener que volver a rifarnos en una segunda vuelta. ¡Imagínate la movida! Más vale que aguanten el ritmo, porque esto va escalando.
Pero ojo, chava, que no todo es miel sobre hojuelas. Esta encuesta, como bien dicen los expertos, no le dio cabida al pinché debate del TSE, donde José Aguilar Berrocal, del PLN, ha ganado terreno considerable. Ahí se puso a repartir candela y la gente se quedó boquiabierta. Eso podría cambiarle la cara a las cosas, ¿eh?
Miren la diferencia con el resto de los candidatos... Álvaro Ramos, del PLN, anda rebasado con poco más del 6%. Fabricio Alvarado, de Nueva República, ni siquiera llega al 4%. Los otros, pues ahí nomás, tratando de hacerles huequito, pero difícil. Está clarito que la contienda está muy concentrada en estos dos, aunque Aguilar se está acercando peligrosamente.
Y aquí viene lo jugoso: todavía hay un buen montón de indecisos, unos 29% del padrón. Eso da juego, pero también es una preocupación para todos. Sin embargo, incluso considerando esos votantes que andan dudosos, Fernández mantiene una ventaja importante. Si sumamos los votos de Dobles, Robles, Ramos y Alvarado, apenas alcanzan el 16%, ¡menos de la mitad de lo que gana Fernández sola! ¿Se imaginan el esfuerzo que tendrán que hacer para remontar eso?
Ahora, si miramos solo a los que ya saben qué quieren, ¡la cosa se pone todavía más feísima para los demás! Fernández se dispara hasta el 62.3%, multiplicando por seis el apoyo de su perseguidor más cercano. Ese tipo de datos, mi pana, son los que importan en la recta final de las campañas, porque reflejan tendencias más sólidas y menos influenciables por pasquines o rumores.
Para que no digan que estamos inventando, la encuesta tuvo una muestra de 3.070 personas, con un margen de error de ±2.17% y un nivel de confianza del 95%. Además, se hizo justo antes y después del debate del TSE, así que podemos decir que tenemos una idea clara de cómo afectó la participación de los candidatos. La verdad es que Aguilar aprovechó el momento y brilló, demostrando que tiene mucho que aportar al país. Hay que darle crédito.
En fin, mi gente, este proceso electoral está entrando en una fase crucial, con una candidata que parece encaminada a la victoria en primera ronda, pero con rivales que no se rinden fácilmente y que buscarán sorprender en los últimos días de campaña. Ahora dime, ¿crees que Aguilar puede revertir esta tendencia y meterse en la pelea por la presidencia, o la victoria de Fernández es prácticamente segura? ¡Déjame tus comentarios!