¡Ay, Dios mío! Aquí seguimos con la misma tertulia política, pero con un nuevo candidato buscando apelar a nuestros corazones… o a nuestro hartazgo, quién sabe. Esta vez, el abogado Freddy Morera, que anda pegándose toda, nos viene con la promesa de arreglar la seguridad ciudadana si le dan voto para ir a la Asamblea Legislativa. ¡A ver si esta vez sí cae alguien con las pilas bien puestas!
El mae, que anda saltando como canguro en busca de apoyo, asegura que la provincia de San José está hecha un batiburrillo de problemas. Desde la creciente ola de robos hasta los negocios cerrando porque nadie se atreve a salir de casa después de cierta hora. Dice que hay barrios donde parece que te estás aventurando en territorio desconocido. ¡Un papelón, vamos!
Y ni hablar del deterioro de nuestras calles y parques, que parecen sacados de una película postapocalíptica. Que qué queremos, ¿que nos invadan los mosquitos y las malezas? ¡Por Diay! Hay que ponerle orden a esto, y Morera dice tener la solución mágica. Pero bueno, todos dicen eso en campaña, ¿verdad?
Lo interesante es que el tipo propone fortalecer la colaboración con las municipalidades. Imaginen, coordinar esfuerzos entre el gobierno central y los alcaldes. Suena lindo en teoría, pero en la práctica... ¡qué torta! Siempre hay trabas burocráticas, egos inflados y presupuestos insuficientes. Vamos a ver si el mae realmente puede sacar esto adelante.
Según él, si le damos el visto bueno, va a facilitarle acuerdos en la Asamblea y ejercer control político para que las cosas se muevan. Quiere agilizar las leyes relacionadas con la seguridad, tocarle duro a los delincuentes y darles apoyo a las víctimas. ¡Eso suena bien, claro que sí! Pero recordemos que la Asamblea es un ring de pelea, donde cada partido defiende sus intereses. Necesitará mucho temple y astucia para navegar en esas aguas turbias.
Además, el exviceministro de la Presidencia remarca la importancia de tener experiencia parlamentaria. Eso, por supuesto, implica saber dialogar y negociar, incluso con aquellos con quienes no estamos de acuerdo. Porque, seamos honestos, en Costa Rica no siempre nos ponemos de acuerdo en nada, ¡y menos en temas tan delicados como la seguridad!
Morera, con su verbo enfático, afirma que su misión será clara: enfrentar los problemas que aquejan a la población, especialmente en la capital. Promete respuestas rápidas y efectivas, aunque sabemos que estos procesos suelen ser más lentos de lo que quisiéramos. Ya hemos vivido tantas decepciones que uno ya no sabe qué esperar… Pero bueno, darle una oportunidad al tipo, ¿por qué no?
En fin, Morera pinta cuadros de cómo va a transformar San José en un lugar seguro y próspero. Pero la realidad suele ser menos colorida que las promesas electorales. Ahora, me pregunto, ¿creemos realmente que un diputado puede hacer frente a tantos desafíos, o es simplemente otra cortina de humo para distraernos de los verdaderos problemas que nos aquejan? ¿Ustedes creen que Morera tiene lo que se necesita para cumplir sus promesas, o es otro político que se olvidará de nosotros una vez que gane el puesto?
El mae, que anda saltando como canguro en busca de apoyo, asegura que la provincia de San José está hecha un batiburrillo de problemas. Desde la creciente ola de robos hasta los negocios cerrando porque nadie se atreve a salir de casa después de cierta hora. Dice que hay barrios donde parece que te estás aventurando en territorio desconocido. ¡Un papelón, vamos!
Y ni hablar del deterioro de nuestras calles y parques, que parecen sacados de una película postapocalíptica. Que qué queremos, ¿que nos invadan los mosquitos y las malezas? ¡Por Diay! Hay que ponerle orden a esto, y Morera dice tener la solución mágica. Pero bueno, todos dicen eso en campaña, ¿verdad?
Lo interesante es que el tipo propone fortalecer la colaboración con las municipalidades. Imaginen, coordinar esfuerzos entre el gobierno central y los alcaldes. Suena lindo en teoría, pero en la práctica... ¡qué torta! Siempre hay trabas burocráticas, egos inflados y presupuestos insuficientes. Vamos a ver si el mae realmente puede sacar esto adelante.
Según él, si le damos el visto bueno, va a facilitarle acuerdos en la Asamblea y ejercer control político para que las cosas se muevan. Quiere agilizar las leyes relacionadas con la seguridad, tocarle duro a los delincuentes y darles apoyo a las víctimas. ¡Eso suena bien, claro que sí! Pero recordemos que la Asamblea es un ring de pelea, donde cada partido defiende sus intereses. Necesitará mucho temple y astucia para navegar en esas aguas turbias.
Además, el exviceministro de la Presidencia remarca la importancia de tener experiencia parlamentaria. Eso, por supuesto, implica saber dialogar y negociar, incluso con aquellos con quienes no estamos de acuerdo. Porque, seamos honestos, en Costa Rica no siempre nos ponemos de acuerdo en nada, ¡y menos en temas tan delicados como la seguridad!
Morera, con su verbo enfático, afirma que su misión será clara: enfrentar los problemas que aquejan a la población, especialmente en la capital. Promete respuestas rápidas y efectivas, aunque sabemos que estos procesos suelen ser más lentos de lo que quisiéramos. Ya hemos vivido tantas decepciones que uno ya no sabe qué esperar… Pero bueno, darle una oportunidad al tipo, ¿por qué no?
En fin, Morera pinta cuadros de cómo va a transformar San José en un lugar seguro y próspero. Pero la realidad suele ser menos colorida que las promesas electorales. Ahora, me pregunto, ¿creemos realmente que un diputado puede hacer frente a tantos desafíos, o es simplemente otra cortina de humo para distraernos de los verdaderos problemas que nos aquejan? ¿Ustedes creen que Morera tiene lo que se necesita para cumplir sus promesas, o es otro político que se olvidará de nosotros una vez que gane el puesto?