¡Ay, Dios mío! La cosa está que arde en la campaña presidencial. Ana Virginia Calzada, la exmagistrada que ahora anda buscando el voto tico, tuvo que salir a defenderse de las criticas sobre su pensión. A ver, que esto se puso caliente rapidito.
Todo empezó porque algunos empezaron a moverles a la señora, alegando que su pensión era un 'lujo' y que no hacía caso a la realidad del país. Pero la Calzada, con toda la calma que le caracteriza –dicen que eso se aprende estando en el Poder Judicial– salió a explicar que ella sí cotizó desde el primer día y que ha cumplido con todas sus obligaciones. Y claro, recordándole que ella trabajó casi 30 años al servicio público, mientras que otros... bueno, digamos que tienen un historial diferente, ¿me entienden?
Lo que más sorprendió, y ahí es donde el asunto se pone interesante, es que la señora dice que en el Poder Judicial siguen cotizando como si estuvieran activos y que hay una “contribución solidaria” que puede llegar hasta el 50%. ¡Imagínate! Mientras tanto, la gente común se mata trabajando para poder tener una pensión digna. Parece que hay dos pesos y dos medidas, ¿verdad, mae?
Pero no solo de pensiones vive el hombre. Calzada también aprovechó para hablar sobre la necesidad urgente de reformar el Poder Judicial. Dice que el código penal está totalmente atrasado y que no puede seguir persiguiendo la delincuencia actual con leyes de hace cincuenta años. “Algunas cosas hay que introducirlas dentro del Código Penal y tal vez algunas otras conductas habrá que despenalizarlas,” soltó, dejando entrever que hay temas espinosos que necesitan revisarse.
Y ahí viene lo jugoso: la señora propone ampliar la prisión preventiva para casos de crimen organizado y narcotráfico. Dice que seis meses o incluso un año pueden ser necesarios para investigar bien estos asuntos y evitar que los malos sigan causando daño. Obviamente, esto generó controversia, pero la Calzada parece decidida a llevar adelante su propuesta, aunque tenga que enfrentarse a muchos obstáculos. ¡Qué brete!
Ahora, hablando de otro tema que está dando mucho de qué hablar, la candidata también criticó duramente al gobierno de Rodrigo Chaves por no abordar el tema de las pensiones en los últimos cuatro años. Sostiene que no ha habido ni un solo proyecto de ley al respecto, pese a la urgencia del problema. Y remató diciendo que el presidente, que trabaja apenas unos pocos años en el sistema, sale con una pensión que supera a la suya, luego de casi tres décadas de servicio público. ¡Eso sí que es una vara alta, diay!
Para darle un toque más dramático a la cosa, Calzada lanzó un comercial de campaña en el que compara la gestión del gobierno actual con un “infierno”. Esto, obviamente, encendió los ánimos de Pilar Cisneros, la jefa de fracción oficialista, y del propio Chaves, quienes respondieron con dureza a las acusaciones. El ambiente está tenso, los ánimos calientes y la campaña promete estar llena de sorpresas. Ahí se ve que el mae quiere darla con todo.
En fin, con todo este panorama, nos queda preguntarnos: ¿Debería la eliminación de las pensiones de expresidentes que no hayan cotizado ser una prioridad nacional, o existen problemas más apremiantes que merecen la atención del próximo gobierno?
Todo empezó porque algunos empezaron a moverles a la señora, alegando que su pensión era un 'lujo' y que no hacía caso a la realidad del país. Pero la Calzada, con toda la calma que le caracteriza –dicen que eso se aprende estando en el Poder Judicial– salió a explicar que ella sí cotizó desde el primer día y que ha cumplido con todas sus obligaciones. Y claro, recordándole que ella trabajó casi 30 años al servicio público, mientras que otros... bueno, digamos que tienen un historial diferente, ¿me entienden?
Lo que más sorprendió, y ahí es donde el asunto se pone interesante, es que la señora dice que en el Poder Judicial siguen cotizando como si estuvieran activos y que hay una “contribución solidaria” que puede llegar hasta el 50%. ¡Imagínate! Mientras tanto, la gente común se mata trabajando para poder tener una pensión digna. Parece que hay dos pesos y dos medidas, ¿verdad, mae?
Pero no solo de pensiones vive el hombre. Calzada también aprovechó para hablar sobre la necesidad urgente de reformar el Poder Judicial. Dice que el código penal está totalmente atrasado y que no puede seguir persiguiendo la delincuencia actual con leyes de hace cincuenta años. “Algunas cosas hay que introducirlas dentro del Código Penal y tal vez algunas otras conductas habrá que despenalizarlas,” soltó, dejando entrever que hay temas espinosos que necesitan revisarse.
Y ahí viene lo jugoso: la señora propone ampliar la prisión preventiva para casos de crimen organizado y narcotráfico. Dice que seis meses o incluso un año pueden ser necesarios para investigar bien estos asuntos y evitar que los malos sigan causando daño. Obviamente, esto generó controversia, pero la Calzada parece decidida a llevar adelante su propuesta, aunque tenga que enfrentarse a muchos obstáculos. ¡Qué brete!
Ahora, hablando de otro tema que está dando mucho de qué hablar, la candidata también criticó duramente al gobierno de Rodrigo Chaves por no abordar el tema de las pensiones en los últimos cuatro años. Sostiene que no ha habido ni un solo proyecto de ley al respecto, pese a la urgencia del problema. Y remató diciendo que el presidente, que trabaja apenas unos pocos años en el sistema, sale con una pensión que supera a la suya, luego de casi tres décadas de servicio público. ¡Eso sí que es una vara alta, diay!
Para darle un toque más dramático a la cosa, Calzada lanzó un comercial de campaña en el que compara la gestión del gobierno actual con un “infierno”. Esto, obviamente, encendió los ánimos de Pilar Cisneros, la jefa de fracción oficialista, y del propio Chaves, quienes respondieron con dureza a las acusaciones. El ambiente está tenso, los ánimos calientes y la campaña promete estar llena de sorpresas. Ahí se ve que el mae quiere darla con todo.
En fin, con todo este panorama, nos queda preguntarnos: ¿Debería la eliminación de las pensiones de expresidentes que no hayan cotizado ser una prioridad nacional, o existen problemas más apremiantes que merecen la atención del próximo gobierno?