¡Dilemas tropicales nos esperan, raza! Aunque todavía estamos disfrutando del sol y buscando dónde irnos de escapada, la temporada de ciclones del Atlántico del 2026 ya tiene sus nombres listos. Sí, así como lo escuchan: desde ya se les está pensando qué nombre le pondremos a esas tormentas que amenazan con arruinarnos las vacaciones.
La lista, tal cual viene dada, incluye nombres como Arthur, Bertha, Cristóbal, Dolly… hasta llegar a Wilfred. Un buen combo de nombres pa’ hombres y mujeres, porque eso sí, la naturaleza no discrimina, ¿verdad? Imaginen la escena: “Atención, mae, tenemos un ‘Cristóbal’ camino a nuestras costas”. Suena a telenovela, pero es la realidad. Estos nombres se van asignando por orden alfabético, alternando entre varones y damas, pa' mantener el equilibrio cósmico, supongo.
Ahora bien, ojo con esto, porque no todo es tan blanco y negro. Según el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), esta lista es solo preliminar. Hasta marzo, cuando se realice la reunión del Comité de Huracanes de la Región IV, podría haber cambios. Así que, mejor no apuesten sus chunches a que el primer huracán se llamará Arthur. ¡Podría ser cualquier cosa!
Para los que se preguntan quién decide estos nombres y por qué pueden cambiarlos, la respuesta es simple: no somos nosotros los que damos las cartas aquí. Este proceso está a cargo de un comité internacional de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Ellos mantienen unas listas rotativas pa’ el océano Atlántico, como si fuera un juego de mesa gigante. El centro nacional de huracanes, el NHC, también explican que ponerle nombre a estas calamidades ayuda a comunicarse mejor y evitar confusiones. Piensenlo: mucho más fácil decir “huracán Bertha” que andar diciendo coordenadas geográficas en medio del pánico.
Pero la cosa no termina ahí. Las listas se reusan cada seis años, y se sacan de la circulación los nombres de aquellos ciclones que causaron demasiada pena o dejaron un reguero de destrucción. Por ejemplo, en el 2024 le dieron adiós a Beryl, Helene y Milton, y en 2022, Fiona e Ian tuvieron que desaparecer de la lista luego de causar estragos inimaginables. ¡Imagínense tener que olvidar un nombre por el dolor que representa!
Recordemos que el año pasado, 2025, tuvimos un susto considerable con el huracán Melissa, aunque afortunadamente solo sentimos sus efectos indirectos en Costa Rica. Lluvia a mares, diay, pero nada catastrófico. Varios registros del IMN rompieron récords, ¡octubre más lluvioso de la historia!, pero bueno, al menos no perdimos casas ni vidas, ¿eh?
Justamente hablando de eso, la temporada de huracanes oficialmente empieza el primero de junio y se extiende hasta el treinta de noviembre. Así que agárrense, mándenle unas oraciones al cielo, revisen sus seguros y preparen sus kits de emergencia. Nunca está de más estar prevenidos, especialmente acá donde el clima cambia más que mi ex. ¡Más vale prevenir que lamentar!
Después de todo este panorama, me surge una pregunta: ¿cree usted que deberían cambiar los nombres de los huracanes que causan mucha destrucción para evitar revivir momentos traumáticos? ¿O es importante mantenerlos en la lista como recordatorio de la fuerza de la naturaleza y la necesidad de prepararnos adecuadamente? Déjenme saber su opinión en los comentarios, ¡quiero leerla!
La lista, tal cual viene dada, incluye nombres como Arthur, Bertha, Cristóbal, Dolly… hasta llegar a Wilfred. Un buen combo de nombres pa’ hombres y mujeres, porque eso sí, la naturaleza no discrimina, ¿verdad? Imaginen la escena: “Atención, mae, tenemos un ‘Cristóbal’ camino a nuestras costas”. Suena a telenovela, pero es la realidad. Estos nombres se van asignando por orden alfabético, alternando entre varones y damas, pa' mantener el equilibrio cósmico, supongo.
Ahora bien, ojo con esto, porque no todo es tan blanco y negro. Según el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), esta lista es solo preliminar. Hasta marzo, cuando se realice la reunión del Comité de Huracanes de la Región IV, podría haber cambios. Así que, mejor no apuesten sus chunches a que el primer huracán se llamará Arthur. ¡Podría ser cualquier cosa!
Para los que se preguntan quién decide estos nombres y por qué pueden cambiarlos, la respuesta es simple: no somos nosotros los que damos las cartas aquí. Este proceso está a cargo de un comité internacional de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Ellos mantienen unas listas rotativas pa’ el océano Atlántico, como si fuera un juego de mesa gigante. El centro nacional de huracanes, el NHC, también explican que ponerle nombre a estas calamidades ayuda a comunicarse mejor y evitar confusiones. Piensenlo: mucho más fácil decir “huracán Bertha” que andar diciendo coordenadas geográficas en medio del pánico.
Pero la cosa no termina ahí. Las listas se reusan cada seis años, y se sacan de la circulación los nombres de aquellos ciclones que causaron demasiada pena o dejaron un reguero de destrucción. Por ejemplo, en el 2024 le dieron adiós a Beryl, Helene y Milton, y en 2022, Fiona e Ian tuvieron que desaparecer de la lista luego de causar estragos inimaginables. ¡Imagínense tener que olvidar un nombre por el dolor que representa!
Recordemos que el año pasado, 2025, tuvimos un susto considerable con el huracán Melissa, aunque afortunadamente solo sentimos sus efectos indirectos en Costa Rica. Lluvia a mares, diay, pero nada catastrófico. Varios registros del IMN rompieron récords, ¡octubre más lluvioso de la historia!, pero bueno, al menos no perdimos casas ni vidas, ¿eh?
Justamente hablando de eso, la temporada de huracanes oficialmente empieza el primero de junio y se extiende hasta el treinta de noviembre. Así que agárrense, mándenle unas oraciones al cielo, revisen sus seguros y preparen sus kits de emergencia. Nunca está de más estar prevenidos, especialmente acá donde el clima cambia más que mi ex. ¡Más vale prevenir que lamentar!
Después de todo este panorama, me surge una pregunta: ¿cree usted que deberían cambiar los nombres de los huracanes que causan mucha destrucción para evitar revivir momentos traumáticos? ¿O es importante mantenerlos en la lista como recordatorio de la fuerza de la naturaleza y la necesidad de prepararnos adecuadamente? Déjenme saber su opinión en los comentarios, ¡quiero leerla!