¡Qué torta, pura torta! La cosecha de piñas y bananos nos ha metido en un brete gordo, varas. Según el Banco Central, el sector agropecuario acumuló cinco meses seguidos con saldo negativo. ¡Pa’ qué les vamos a decir si esto afecta a todos los costarricenses, desde el campesino hasta el que compra en el supermercado!
El Imagro, ese índice que siempre da de qué hablar, reveló que noviembre del 2025 tuvo una caída interanual del 1,2% en la producción agrícola. Parece mentira, pero resulta que el clima decidió jugarnos una mala pasada al principio del año pasado, afectando la siembra y causando un montón de plagas. ¡Un verdadero fiestón para los insectos, pero pa’ nosotros, pura pena!
Pero ojo, no todo es tan gris, mae. El Banco Central también dice que si no fuera por la mala racha de estos dos productos estrella, la producción hubiera crecido un 3,7%. ¡Eso sí es un dato que te hace pensar! Es como si estuvieras jugando billar y le das al blanco, pero la bola sale rebotando pa’ afuera… pura frustración, diay.
Y ni hablar del empleo. El INEC nos dio otro cosazo: perdieron 6.455 empleos en el sector. Eso sí duele, porque significa familias enteras afectadas. Un mae se queda sin chunche, los hijos tienen que dejar la escuela... ¡Una espiral negativa que hay que frenar a toda costa!
Ahora bien, hablando de cosas positivas, la construcción va a todo dar. Parece que alguien anda con ganas de pavimentar este país. El Consejo Nacional de Vialidad, las municipalidades, los proyectos de energía… ¡todo creciendo como champiñones! En ese rubro, aumentaron 15 mil empleos. Menos mal que en algo estamos sacando adelante, ¿verdad?
La economía general, a pesar de todo, sigue con un ritmo de crecimiento del 4,7%, según el IMAE. El Régimen Especial, como siempre, va a su rollo con un aumento del 14,8%, y el Régimen Definitivo tampoco se queda atrás, con un 3,4%. Claramente hay sectores que están aguantando el tranco y arrastrando al resto. Pero eso no quita que tengamos que ponerle empeño a solucionar este problema de la agricultura, que es la base de nuestra alimentación y de gran parte de nuestras exportaciones.
Lo cierto es que este panorama nos obliga a reflexionar. ¿Qué podemos hacer para fortalecer nuestro sector agrícola y proteger a nuestros productores? ¿Cómo podemos adaptarnos al cambio climático y evitar que estas situaciones se repitan en el futuro? Necesitamos políticas públicas que apoyen a los agricultores, inversión en tecnología y diversificación de cultivos. No podemos seguir dependiendo tanto de unos pocos productos, porque así cualquier golpe del clima nos puede dejar tirados.
¿Ustedes qué opinan, compas? ¿Creen que el gobierno está haciendo lo suficiente para apoyar al sector agropecuario? ¿O deberíamos buscar alternativas para darle más resiliencia a nuestra economía?
El Imagro, ese índice que siempre da de qué hablar, reveló que noviembre del 2025 tuvo una caída interanual del 1,2% en la producción agrícola. Parece mentira, pero resulta que el clima decidió jugarnos una mala pasada al principio del año pasado, afectando la siembra y causando un montón de plagas. ¡Un verdadero fiestón para los insectos, pero pa’ nosotros, pura pena!
Pero ojo, no todo es tan gris, mae. El Banco Central también dice que si no fuera por la mala racha de estos dos productos estrella, la producción hubiera crecido un 3,7%. ¡Eso sí es un dato que te hace pensar! Es como si estuvieras jugando billar y le das al blanco, pero la bola sale rebotando pa’ afuera… pura frustración, diay.
Y ni hablar del empleo. El INEC nos dio otro cosazo: perdieron 6.455 empleos en el sector. Eso sí duele, porque significa familias enteras afectadas. Un mae se queda sin chunche, los hijos tienen que dejar la escuela... ¡Una espiral negativa que hay que frenar a toda costa!
Ahora bien, hablando de cosas positivas, la construcción va a todo dar. Parece que alguien anda con ganas de pavimentar este país. El Consejo Nacional de Vialidad, las municipalidades, los proyectos de energía… ¡todo creciendo como champiñones! En ese rubro, aumentaron 15 mil empleos. Menos mal que en algo estamos sacando adelante, ¿verdad?
La economía general, a pesar de todo, sigue con un ritmo de crecimiento del 4,7%, según el IMAE. El Régimen Especial, como siempre, va a su rollo con un aumento del 14,8%, y el Régimen Definitivo tampoco se queda atrás, con un 3,4%. Claramente hay sectores que están aguantando el tranco y arrastrando al resto. Pero eso no quita que tengamos que ponerle empeño a solucionar este problema de la agricultura, que es la base de nuestra alimentación y de gran parte de nuestras exportaciones.
Lo cierto es que este panorama nos obliga a reflexionar. ¿Qué podemos hacer para fortalecer nuestro sector agrícola y proteger a nuestros productores? ¿Cómo podemos adaptarnos al cambio climático y evitar que estas situaciones se repitan en el futuro? Necesitamos políticas públicas que apoyen a los agricultores, inversión en tecnología y diversificación de cultivos. No podemos seguir dependiendo tanto de unos pocos productos, porque así cualquier golpe del clima nos puede dejar tirados.
¿Ustedes qué opinan, compas? ¿Creen que el gobierno está haciendo lo suficiente para apoyar al sector agropecuario? ¿O deberíamos buscar alternativas para darle más resiliencia a nuestra economía?