Diay, maes, seamos honestos. Cada vez que se acerca el 8 de marzo, las empresas se ponen el logo morado y nos inundan con discursos sobre el "girl power". Pasa el mes y, a veces, parece que la vara vuelve a la normalidad. Por eso, cuando uno ve que se armó un evento llamado "+ Equidad Acciones Más Allá del 8M", como que para la oreja. Y si los que están sentados en la mesa son pesos pesados como Intel, CITI, Boston Scientific y Bimbo, la cosa se pone todavía más interesante.
Resulta que la gente de CINDE, que son los que se encargan de traer inversión al país, los juntó a todos. Y el mensaje fue clarísimo: tener más mujeres en el equipo, y especialmente en puestos de liderazgo, ya no es un asunto de verse "buena nota" o de pura filantropía. ¡Para nada! Ahora es una ventaja competitiva. La Directora de CINDE, Marianela Urgellés, lo dijo sin pelos en la lengua: "Cuando una empresa incluye a una mujer, activa su potencial; cuando incluye a muchas, transforma el país". ¡Qué nivel de frase! Y no es puro cuento, porque soltaron datos que dejan pensando: el 45% de los bretes que generaron las multinacionales en 2024 fueron para mujeres. ¡Casi la mitad!
Ahora, antes de que empecemos a tirar flores y a celebrar, hay que ponerle un poquito de cabeza fría al asunto. Cristina Trejos, de la Iniciativa de Paridad de Género, nos recordó una estadística que duele: según el Foro Económico Mundial, al ritmo que vamos, faltan 134 años para cerrar la brecha de género en el mundo. ¡134 años! O sea, ni nuestros nietos lo verían. Por eso es que estas conversaciones son tan importantes. No se puede esperar a que las cosas pasen solas. Hay que meterle el hombro, y parece que estas empresas se lo están tomando en serio. Más del 60% ya están midiendo sus indicadores de equidad y aplicando políticas para contratar, capacitar y proteger a las mujeres en el trabajo.
Y aquí es donde la cosa se pone tuanis de verdad, porque se compartieron ejemplos concretos. La gente de Grupo Bimbo, ¡qué carga!, mae. Esos maes no andan con varas: contaron que el 60% de su planilla en Costa Rica son mujeres, y lo más chiva es que el 60% de los puestos de liderazgo también los tienen ellas. ¡Eso sí es predicar con el ejemplo! No es solo contratar más mujeres para la base, es darles el chance de que lleguen arriba. Además, se habló de un tema que a veces se nos olvida: la vara no es igual para todas. Wendy Pinnock, una activista, lo resumió perfecto: no es lo mismo ser mujer en San José que en una zona rural, o ser una mujer afrodescendiente. La inclusión tiene que ser para todas, sin dejar a nadie botada.
Al final, uno se queda con un buen sabor de boca. Ver a tantas empresas grandes sentadas, compartiendo lo que les funciona y reconociendo lo que falta, es una señal positiva. Es un paso más allá del post bonito en redes sociales. Obviamente, el brete no está terminado ni de cerca, pero que la conversación esté pasando de "¿por qué deberíamos hacerlo?" a "¿cómo lo hacemos más rápido y mejor?" es un avance gigante. Esto demuestra que el talento femenino en Costa Rica no solo es valioso, sino indispensable para seguir creciendo.
Y ustedes, maes, ¿cómo ven la vara en sus bretes? ¿Sienten que de verdad hay más campo para las mujeres en puestos de liderazgo o todavía es mucho show y pocas nueces? ¡Cuenten todo en los comentarios!
Resulta que la gente de CINDE, que son los que se encargan de traer inversión al país, los juntó a todos. Y el mensaje fue clarísimo: tener más mujeres en el equipo, y especialmente en puestos de liderazgo, ya no es un asunto de verse "buena nota" o de pura filantropía. ¡Para nada! Ahora es una ventaja competitiva. La Directora de CINDE, Marianela Urgellés, lo dijo sin pelos en la lengua: "Cuando una empresa incluye a una mujer, activa su potencial; cuando incluye a muchas, transforma el país". ¡Qué nivel de frase! Y no es puro cuento, porque soltaron datos que dejan pensando: el 45% de los bretes que generaron las multinacionales en 2024 fueron para mujeres. ¡Casi la mitad!
Ahora, antes de que empecemos a tirar flores y a celebrar, hay que ponerle un poquito de cabeza fría al asunto. Cristina Trejos, de la Iniciativa de Paridad de Género, nos recordó una estadística que duele: según el Foro Económico Mundial, al ritmo que vamos, faltan 134 años para cerrar la brecha de género en el mundo. ¡134 años! O sea, ni nuestros nietos lo verían. Por eso es que estas conversaciones son tan importantes. No se puede esperar a que las cosas pasen solas. Hay que meterle el hombro, y parece que estas empresas se lo están tomando en serio. Más del 60% ya están midiendo sus indicadores de equidad y aplicando políticas para contratar, capacitar y proteger a las mujeres en el trabajo.
Y aquí es donde la cosa se pone tuanis de verdad, porque se compartieron ejemplos concretos. La gente de Grupo Bimbo, ¡qué carga!, mae. Esos maes no andan con varas: contaron que el 60% de su planilla en Costa Rica son mujeres, y lo más chiva es que el 60% de los puestos de liderazgo también los tienen ellas. ¡Eso sí es predicar con el ejemplo! No es solo contratar más mujeres para la base, es darles el chance de que lleguen arriba. Además, se habló de un tema que a veces se nos olvida: la vara no es igual para todas. Wendy Pinnock, una activista, lo resumió perfecto: no es lo mismo ser mujer en San José que en una zona rural, o ser una mujer afrodescendiente. La inclusión tiene que ser para todas, sin dejar a nadie botada.
Al final, uno se queda con un buen sabor de boca. Ver a tantas empresas grandes sentadas, compartiendo lo que les funciona y reconociendo lo que falta, es una señal positiva. Es un paso más allá del post bonito en redes sociales. Obviamente, el brete no está terminado ni de cerca, pero que la conversación esté pasando de "¿por qué deberíamos hacerlo?" a "¿cómo lo hacemos más rápido y mejor?" es un avance gigante. Esto demuestra que el talento femenino en Costa Rica no solo es valioso, sino indispensable para seguir creciendo.
Y ustedes, maes, ¿cómo ven la vara en sus bretes? ¿Sienten que de verdad hay más campo para las mujeres en puestos de liderazgo o todavía es mucho show y pocas nueces? ¡Cuenten todo en los comentarios!