¡Ay, Dios mío, qué lío se armó en el ambiente político! Los candidatos a la presidencia, esos que andan buscando el voto de nosotros, los ticos, no han dejado pasar la oportunidad de meterle dedo en la llaga al oficialismo. Parece que la ausencia de la candidata Laura Fernández en algunos espacios de diálogo les ha dado pie para soltar verdades como espaldas.
Todo esto salió a relucir durante un conversatorio organizado por el Sindicato Nacional de Enfermería – SINAE Afines. Un lugar bastante interesante para levantar la voz, ¿eh? Pero bueno, ahí estaban los demás aspirantes, listos para descargar toda la artillería contra la representante del partido en el poder. Y vaya que lo hicieron. Las críticas no cesaban y cada quien tenía su propia perspectiva sobre este asunto.
Fernando Zamora, pa’ empezar, fue directo al grano. Dijo que la señora Fernández no está capacitada, usando incluso unas palabras fuertes que yo creo que ya saben. Según él, demostró tener una actitud infantil en el debate del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). ¡Imagínate!, querer mostrar madurez y salir pareciendo un nene. Eso no ayuda, diay.
Claudio Alpizar, no se quedó atrás. Le pegó duro diciendo que la ausencia de Laura refleja temor, nada más. Lo puso clarito: “Es una candidata muy débil. No tiene ni la capacidad cognitiva, ni la temática necesaria, ni el empuje que necesita cualquier persona que aspire a dirigirnos”. ¡Uy!, eso duele, compa, eso duele. Se le nota que no anda jugando.
Ana Virginia Calzada, sumándose a la conversación, también lanzó su opinión. Dice que lo del oficialismo es porque no quieren exponerse. Como si estuvieran escondidos detrás de la puerta, ¡qué va!. Parece que creen que si salen a debatir, pueden cometer algún error y perder votos. Mejor quedarse en casa, ¿no?
Pero la que le metió un buen golpe a la cosa fue Natalia Díaz. Ella dijo que le gustaría escuchar y debatir con todas las propuestas, pero cuestionó la forma en que el oficialismo está tratando de hacer creer que el presidente Rodrigo Chaves es quien realmente está compitiendo. Eso es jugar sucio, pana. Intentarle confundir al votante para conseguir sus objetivos. ¡No, señor!
Y ahora, hablando claro, ¿qué significa todo esto? Pues parece que hay una estrategia clara por parte de la oposición para desacreditar a la candidata oficialista desde temprano. Buscan mostrarla como débil, insegura y poco preparada para gobernar. Si le suman a eso la constante promoción del presidente Chaves, la cosa se pone aún más turbia. Parece que van creando un ambiente de incertidumbre y desconfianza hacia el oficialismo. El brete bien grande tienen los que buscan llegar a la Presidencia…
En fin, este panorama nos deja con muchas preguntas: ¿Es justo que los candidatos ataquen tan directamente a otros, o deberían enfocarse en proponer soluciones concretas para los problemas del país? ¿Estamos viendo una campaña electoral digna de admiración, o simplemente un circo de acusaciones y ataques personales? ¿Ustedes, compañeros, qué opinan? ¡Déjenme sus comentarios y vamos a debatirlo!
Todo esto salió a relucir durante un conversatorio organizado por el Sindicato Nacional de Enfermería – SINAE Afines. Un lugar bastante interesante para levantar la voz, ¿eh? Pero bueno, ahí estaban los demás aspirantes, listos para descargar toda la artillería contra la representante del partido en el poder. Y vaya que lo hicieron. Las críticas no cesaban y cada quien tenía su propia perspectiva sobre este asunto.
Fernando Zamora, pa’ empezar, fue directo al grano. Dijo que la señora Fernández no está capacitada, usando incluso unas palabras fuertes que yo creo que ya saben. Según él, demostró tener una actitud infantil en el debate del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). ¡Imagínate!, querer mostrar madurez y salir pareciendo un nene. Eso no ayuda, diay.
Claudio Alpizar, no se quedó atrás. Le pegó duro diciendo que la ausencia de Laura refleja temor, nada más. Lo puso clarito: “Es una candidata muy débil. No tiene ni la capacidad cognitiva, ni la temática necesaria, ni el empuje que necesita cualquier persona que aspire a dirigirnos”. ¡Uy!, eso duele, compa, eso duele. Se le nota que no anda jugando.
Ana Virginia Calzada, sumándose a la conversación, también lanzó su opinión. Dice que lo del oficialismo es porque no quieren exponerse. Como si estuvieran escondidos detrás de la puerta, ¡qué va!. Parece que creen que si salen a debatir, pueden cometer algún error y perder votos. Mejor quedarse en casa, ¿no?
Pero la que le metió un buen golpe a la cosa fue Natalia Díaz. Ella dijo que le gustaría escuchar y debatir con todas las propuestas, pero cuestionó la forma en que el oficialismo está tratando de hacer creer que el presidente Rodrigo Chaves es quien realmente está compitiendo. Eso es jugar sucio, pana. Intentarle confundir al votante para conseguir sus objetivos. ¡No, señor!
Y ahora, hablando claro, ¿qué significa todo esto? Pues parece que hay una estrategia clara por parte de la oposición para desacreditar a la candidata oficialista desde temprano. Buscan mostrarla como débil, insegura y poco preparada para gobernar. Si le suman a eso la constante promoción del presidente Chaves, la cosa se pone aún más turbia. Parece que van creando un ambiente de incertidumbre y desconfianza hacia el oficialismo. El brete bien grande tienen los que buscan llegar a la Presidencia…
En fin, este panorama nos deja con muchas preguntas: ¿Es justo que los candidatos ataquen tan directamente a otros, o deberían enfocarse en proponer soluciones concretas para los problemas del país? ¿Estamos viendo una campaña electoral digna de admiración, o simplemente un circo de acusaciones y ataques personales? ¿Ustedes, compañeros, qué opinan? ¡Déjenme sus comentarios y vamos a debatirlo!