¡Ay, Dios mío, qué vareta! Otra semana pasa y los Chancitos siguen regalándonos la esperanza...pero sin el premio gordo. El sorteo 6.999 dejó a medio país con cara de póker face, porque, díganlo en voz alta, ¡el acumulado sigue creciendo!
La Junta de Protección Social (JPS) echó mano al bombo este martes, y como siempre, la emoción estuvo a flor de piel. Se rifaron números, series y sueños rotos, pero también alguna que otra cosita pa' alegrarle el día a unos pocos afortunados. Pero la gran neta es que nadie se llevó el primerito.
Para los que se quedaron con ganas de más, hay que decirles que el acumulado ahora está rondando los ¢465 millones. Sí, ¡cuatrocientos sesenta y cinco millones colones! Imagínate qué se puede hacer con eso, mae… pagarme unas vacaciones en Guanacaste, ayudar a mi familia, comprarme un chunche nuevo… las posibilidades son infinitas.
Recordemos los números que anduvieron dando vueltas ayer: el 55 y la serie 239 se alzaron con el primer premio, repartiendo ¢80 millones por emisión. Luego vino el 48 y la serie 063, llevándose ¢25 millones. Y finalmente, el 86 con la serie 060 se quedó con ¢7 millones. Habrá quien haya acertado alguno de estos, ¡qué bueno por ellos!
Pero la verdadera sorpresa llegó con la bolita premiada. Esperábamos que el 23 nos trajera la alegría, pero no fue así. Resultó ganador el 33 con la serie 747, llevándose consigo unos ¢2 millones. Con esto, la JPS añadió otros ¢25 millones al acumulado, haciendo que este siga inflándose como globo de carnaval.
Muchos se preguntarán, ¿por qué seguimos jugando si casi nunca sale? Pues, amigos, ahí radica la magia de los Chancitos. Es la ilusión de poder cambiar de vida de la noche a la mañana, la esperanza de que ese número tuyo, ese que tienes guardadito en el bolsillo, sea el que te haga millonario. Además, ¡es un brete juntarse con los vecinos y echarle un ojo al sorteo, aunque sea para quebrar palomitas y comentar quién se va a llevar la china!
En otras noticias de nuestro querido país, DIS soltó unos pantallazos de WhatsApp que han encendido todas las alarmas, Álvaro Ramos decidió pasarle la papa caliente a otro debate y Celso Gamboa sigue hablando desde donde esté. Pero volviendo a lo nuestro, el verdadero drama se vive cada viernes con el sorteo de los Chancitos, donde los sueños se hacen pedazos y se reconstruyen en cada boleto vendido.
Así que ya saben, este viernes tenemos un acumulado monstruoso esperando a alguien que tenga suerte. ¿Será que el próximo ganador será de mi barrio? ¿Ustedes creen que deberíamos formar una colecta para comprar boletos y aumentar nuestras chances? ¡Dígame en los comentarios qué estrategia piensa utilizar para tentar a la fortuna y si cree que este acumulado llegará a cifras aún mayores!
La Junta de Protección Social (JPS) echó mano al bombo este martes, y como siempre, la emoción estuvo a flor de piel. Se rifaron números, series y sueños rotos, pero también alguna que otra cosita pa' alegrarle el día a unos pocos afortunados. Pero la gran neta es que nadie se llevó el primerito.
Para los que se quedaron con ganas de más, hay que decirles que el acumulado ahora está rondando los ¢465 millones. Sí, ¡cuatrocientos sesenta y cinco millones colones! Imagínate qué se puede hacer con eso, mae… pagarme unas vacaciones en Guanacaste, ayudar a mi familia, comprarme un chunche nuevo… las posibilidades son infinitas.
Recordemos los números que anduvieron dando vueltas ayer: el 55 y la serie 239 se alzaron con el primer premio, repartiendo ¢80 millones por emisión. Luego vino el 48 y la serie 063, llevándose ¢25 millones. Y finalmente, el 86 con la serie 060 se quedó con ¢7 millones. Habrá quien haya acertado alguno de estos, ¡qué bueno por ellos!
Pero la verdadera sorpresa llegó con la bolita premiada. Esperábamos que el 23 nos trajera la alegría, pero no fue así. Resultó ganador el 33 con la serie 747, llevándose consigo unos ¢2 millones. Con esto, la JPS añadió otros ¢25 millones al acumulado, haciendo que este siga inflándose como globo de carnaval.
Muchos se preguntarán, ¿por qué seguimos jugando si casi nunca sale? Pues, amigos, ahí radica la magia de los Chancitos. Es la ilusión de poder cambiar de vida de la noche a la mañana, la esperanza de que ese número tuyo, ese que tienes guardadito en el bolsillo, sea el que te haga millonario. Además, ¡es un brete juntarse con los vecinos y echarle un ojo al sorteo, aunque sea para quebrar palomitas y comentar quién se va a llevar la china!
En otras noticias de nuestro querido país, DIS soltó unos pantallazos de WhatsApp que han encendido todas las alarmas, Álvaro Ramos decidió pasarle la papa caliente a otro debate y Celso Gamboa sigue hablando desde donde esté. Pero volviendo a lo nuestro, el verdadero drama se vive cada viernes con el sorteo de los Chancitos, donde los sueños se hacen pedazos y se reconstruyen en cada boleto vendido.
Así que ya saben, este viernes tenemos un acumulado monstruoso esperando a alguien que tenga suerte. ¿Será que el próximo ganador será de mi barrio? ¿Ustedes creen que deberíamos formar una colecta para comprar boletos y aumentar nuestras chances? ¡Dígame en los comentarios qué estrategia piensa utilizar para tentar a la fortuna y si cree que este acumulado llegará a cifras aún mayores!