¡Dey! Ya llegó la hora de desempolvar la bici y prepararse para sudar la gota gorda, porque el Gran Fondo Zona Sur regresa este 15 de marzo con toda su potencia. Después de un año sabático, la prueba vuelve a rugir entre Pérez Zeledón y Uvita, prometiendo un espectáculo ciclista que ni en sus sueños más locos se imaginan. Agárrense, que esto se va a poner bueno.
Para los que no estén enterados, el Gran Fondo Zona Sur ya es todo un clásico del ciclismo nacional. No es cualquier pedaleada, eh; hablamos de una competición que pone a prueba hasta al ciclista más experimentado. Por eso, cada año atrae a corredores de todas partes, buscando desafiarse a sí mismos y demostrar quién manda en las carreteras sureñas. Además, le da un empuje económico brutal a las comunidades de la Zona Sur, así que es ganar-ganar, ¿no?
Este año, los organizadores han preparado dos rutas para todos los niveles: una de 154 kilómetros para los valientes y otra de 100 kilómetros para quienes prefieren irlo con calma… aunque “calma” es relativo en estas condiciones. La largada será desde el Hotel del Sur, en Pérez Zeledón, y la ruta te lleva a través de paisajes impresionantes, pasando por Palmares, La Fortuna, Santa Marta, Buenos Aires, Paso Real, Rey Curré, Cajón de Boruca, Palmar Norte, Puerto Cortés, San Marcos, el puente Frijolito sobre el río Colorado y culminando en Uvita. ¡Un verdadero tour de Costa Rica!
Pero ojo, que este recorrido no es precisamente un paseo dominical. Combinado tiene subidas que te hacen cuestionar tu existencia, bajadas técnicas donde necesitas nervios de acero y tramos planos junto al río Térraba donde puedes recuperar un poco el aliento… si es que queda alguno. Así que prepárense para darle duro a esos músculos y quemar unas cuántas calorías extra. No digo que vayan a llegar exhaustos, ¡pero sí que van a sentirlo!
Si les pinta la idea de participar, corran a inscribirse en www.fondozonasur.com. Porque miren, las vacantes vuelan como churros en la feria. Al pagar la inscripción, se llevan una camiseta oficial Castelli que pa’ presumir, una medalla de finalista que sirve para mostrarle a tus amigos que sí pudiste terminar, cronometraje electrónico para saber cuánto tardaste en sufrir, asistencia médica para curarte las heridas (físicas y emocionales), carros de escolta para mantenerlos seguros y puestos de asistencia con comida y agua para recargar energías. Básicamente, una experiencia completa para que disfruten al máximo.
Y hablando de disfrutar, hay que resaltar que este evento no solo es deporte, también es una fiesta. Las comunidades de la Zona Sur se engalanan para recibir a los ciclistas, con música, comida típica y un ambiente festivo que te contagia la alegría pura. Puedes encontrar artesanos vendiendo sus productos, restaurantes ofreciendo delicias locales y gente amable dispuesta a echarte una mano si te quedas varado en medio de la carretera. ¡Eso es Costa Rica en esencia!
Este Gran Fondo Zona Sur representa mucho más que una simple carrera de ciclismo. Es una oportunidad de impulsar el turismo sostenible en la región, promover un estilo de vida saludable y fortalecer el sentido de comunidad entre los costarricenses. Además, permite visibilizar la belleza y diversidad de nuestros paisajes naturales, atrayendo a visitantes nacionales e internacionales que buscan experiencias auténticas y emocionantes. Se trata de combinar la pasión por el deporte con el orgullo de pertenecer a este país tan rico en cultura y tradiciones. Una verdadera joya que debemos cuidar y apoyar, pues ayuda a construir un futuro mejor para todos nosotros, ¡qué boa!
Ahora bien, después de leer todo esto, me pregunto... ¿Ustedes qué opinan? ¿Se animan a enfrentar el desafío del Gran Fondo Zona Sur o prefieren quedarse viendo la tele mientras comen palomitas? Déjenme sus comentarios abajo y cuéntenme cuál es su mayor miedo al enfrentarse a una prueba deportiva de este tipo.
Para los que no estén enterados, el Gran Fondo Zona Sur ya es todo un clásico del ciclismo nacional. No es cualquier pedaleada, eh; hablamos de una competición que pone a prueba hasta al ciclista más experimentado. Por eso, cada año atrae a corredores de todas partes, buscando desafiarse a sí mismos y demostrar quién manda en las carreteras sureñas. Además, le da un empuje económico brutal a las comunidades de la Zona Sur, así que es ganar-ganar, ¿no?
Este año, los organizadores han preparado dos rutas para todos los niveles: una de 154 kilómetros para los valientes y otra de 100 kilómetros para quienes prefieren irlo con calma… aunque “calma” es relativo en estas condiciones. La largada será desde el Hotel del Sur, en Pérez Zeledón, y la ruta te lleva a través de paisajes impresionantes, pasando por Palmares, La Fortuna, Santa Marta, Buenos Aires, Paso Real, Rey Curré, Cajón de Boruca, Palmar Norte, Puerto Cortés, San Marcos, el puente Frijolito sobre el río Colorado y culminando en Uvita. ¡Un verdadero tour de Costa Rica!
Pero ojo, que este recorrido no es precisamente un paseo dominical. Combinado tiene subidas que te hacen cuestionar tu existencia, bajadas técnicas donde necesitas nervios de acero y tramos planos junto al río Térraba donde puedes recuperar un poco el aliento… si es que queda alguno. Así que prepárense para darle duro a esos músculos y quemar unas cuántas calorías extra. No digo que vayan a llegar exhaustos, ¡pero sí que van a sentirlo!
Si les pinta la idea de participar, corran a inscribirse en www.fondozonasur.com. Porque miren, las vacantes vuelan como churros en la feria. Al pagar la inscripción, se llevan una camiseta oficial Castelli que pa’ presumir, una medalla de finalista que sirve para mostrarle a tus amigos que sí pudiste terminar, cronometraje electrónico para saber cuánto tardaste en sufrir, asistencia médica para curarte las heridas (físicas y emocionales), carros de escolta para mantenerlos seguros y puestos de asistencia con comida y agua para recargar energías. Básicamente, una experiencia completa para que disfruten al máximo.
Y hablando de disfrutar, hay que resaltar que este evento no solo es deporte, también es una fiesta. Las comunidades de la Zona Sur se engalanan para recibir a los ciclistas, con música, comida típica y un ambiente festivo que te contagia la alegría pura. Puedes encontrar artesanos vendiendo sus productos, restaurantes ofreciendo delicias locales y gente amable dispuesta a echarte una mano si te quedas varado en medio de la carretera. ¡Eso es Costa Rica en esencia!
Este Gran Fondo Zona Sur representa mucho más que una simple carrera de ciclismo. Es una oportunidad de impulsar el turismo sostenible en la región, promover un estilo de vida saludable y fortalecer el sentido de comunidad entre los costarricenses. Además, permite visibilizar la belleza y diversidad de nuestros paisajes naturales, atrayendo a visitantes nacionales e internacionales que buscan experiencias auténticas y emocionantes. Se trata de combinar la pasión por el deporte con el orgullo de pertenecer a este país tan rico en cultura y tradiciones. Una verdadera joya que debemos cuidar y apoyar, pues ayuda a construir un futuro mejor para todos nosotros, ¡qué boa!
Ahora bien, después de leer todo esto, me pregunto... ¿Ustedes qué opinan? ¿Se animan a enfrentar el desafío del Gran Fondo Zona Sur o prefieren quedarse viendo la tele mientras comen palomitas? Déjenme sus comentarios abajo y cuéntenme cuál es su mayor miedo al enfrentarse a una prueba deportiva de este tipo.