¡Ay, Dios mío! El volcán Poás, mándele, no se cansa de sacudirnos los nervios. Esta mañana, puntualmente a las 5:53 AM, se mandó otra erupción freática, la quinta en tan solo 72 horas. Ya, ya saben cómo es este mae, siempre buscando llamar la atención. Según el OVSICORI, la cosa está en “advertencia”, así que hay que estar pendientes, chuuuu.
Para los que no estén al tanto, estos temblores del Poás no son nuevos. Desde principios de año, el volcán ha estado más activo de lo normal, echando vapor, gases y unas partículas finitas que parecen polvo de hadas… pero no lo son, eh. Los geólogos dicen que esto es parte de un proceso de desgasificación magmática, que básicamente significa que dentro del volcán hay mucha presión y quiere liberarla de alguna manera. ¡Imagínate la bronca que debe tener ahí abajo!
Ahora bien, el Observatorio dice que el viento ha estado ayudando porque se está llevando toda esa fumata hacia el oeste, así que hasta ahora nadie ha tenido que lidiar con una lluvia de cenizas en sus patios. Eso sí, te advierto, mae, no te confíes. La naturaleza es impredecible, y si el viento cambia… pues ya sabes, ¡aguanta la chincha! La última vez que llovió ceniza en algunas zonas fue un berraco, parecía que estábamos viviendo en pleno invierno.
Las autoridades, obvio, están pidiendo que sigamos todas las indicaciones del SINAC y la CNE. Que mantengamos la calma, que estemos informados y, sobre todo, que no vayamos a hacer turismo volcánico. ¡Por favor, gente! No estamos jugando con fuego… literalmente. Entiendan que estas alertas tienen un propósito, y es precisamente evitar tragedias. ¡No sean aguaitus!
Y hablando de autoridad, parece que la Comisión Nacional de Emergencias anda trabajando duro para prepararnos ante cualquier eventualidad. Están revisando planes de evacuación, capacitando personal y asegurándose de que tengamos suficiente comida y agua en caso de necesitarla. Me imagino que andan con el brete lleno, ¡pobre diablo!, pero bueno, alguien tiene que hacerlo, ¿verdad?
Muchos se preguntan, ¿por qué el Poás está actuando así ahora? Algunos expertos sugieren que podría estar relacionado con cambios tectónicos en la zona, otros apuntan a fluctuaciones climáticas. La verdad es que nadie sabe a ciencia cierta qué está pasando, pero todos coinciden en que debemos tomar esto en serio. Recordemos que hace unos años, el volcán tuvo una serie de explosiones bastante fuertes que obligaron a evacuar a miles de personas. ¡No queremos repetir esa chincha!
Lo curioso es que mientras algunos le tienen miedo al volcán, otros lo ven como una atracción turística. Hay gente que va a ver las coladas de lava, a tomar fotos de las fumarolas… ¡como si estuvieran de paseo en el parque! Yo digo, cada quien con sus gustos, pero yo prefiero mantener la distancia prudencial. Con tanta cosa que tenemos que aguantar en este país, no vamos a complicarnos más con un volcán enfadado.
Así que, mi pana, aquí estamos, con el Poás rugiendo y nosotros preguntándonos: ¿Será que este aumento de actividad volcánica es una señal de algo más grande, o simplemente el volcán está teniendo un mal día? ¿Crees que deberíamos empezar a preparar nuestros kits de emergencia, o es mejor esperar a ver qué pasa? ¡Déjame saber tu opinión en los comentarios!
Para los que no estén al tanto, estos temblores del Poás no son nuevos. Desde principios de año, el volcán ha estado más activo de lo normal, echando vapor, gases y unas partículas finitas que parecen polvo de hadas… pero no lo son, eh. Los geólogos dicen que esto es parte de un proceso de desgasificación magmática, que básicamente significa que dentro del volcán hay mucha presión y quiere liberarla de alguna manera. ¡Imagínate la bronca que debe tener ahí abajo!
Ahora bien, el Observatorio dice que el viento ha estado ayudando porque se está llevando toda esa fumata hacia el oeste, así que hasta ahora nadie ha tenido que lidiar con una lluvia de cenizas en sus patios. Eso sí, te advierto, mae, no te confíes. La naturaleza es impredecible, y si el viento cambia… pues ya sabes, ¡aguanta la chincha! La última vez que llovió ceniza en algunas zonas fue un berraco, parecía que estábamos viviendo en pleno invierno.
Las autoridades, obvio, están pidiendo que sigamos todas las indicaciones del SINAC y la CNE. Que mantengamos la calma, que estemos informados y, sobre todo, que no vayamos a hacer turismo volcánico. ¡Por favor, gente! No estamos jugando con fuego… literalmente. Entiendan que estas alertas tienen un propósito, y es precisamente evitar tragedias. ¡No sean aguaitus!
Y hablando de autoridad, parece que la Comisión Nacional de Emergencias anda trabajando duro para prepararnos ante cualquier eventualidad. Están revisando planes de evacuación, capacitando personal y asegurándose de que tengamos suficiente comida y agua en caso de necesitarla. Me imagino que andan con el brete lleno, ¡pobre diablo!, pero bueno, alguien tiene que hacerlo, ¿verdad?
Muchos se preguntan, ¿por qué el Poás está actuando así ahora? Algunos expertos sugieren que podría estar relacionado con cambios tectónicos en la zona, otros apuntan a fluctuaciones climáticas. La verdad es que nadie sabe a ciencia cierta qué está pasando, pero todos coinciden en que debemos tomar esto en serio. Recordemos que hace unos años, el volcán tuvo una serie de explosiones bastante fuertes que obligaron a evacuar a miles de personas. ¡No queremos repetir esa chincha!
Lo curioso es que mientras algunos le tienen miedo al volcán, otros lo ven como una atracción turística. Hay gente que va a ver las coladas de lava, a tomar fotos de las fumarolas… ¡como si estuvieran de paseo en el parque! Yo digo, cada quien con sus gustos, pero yo prefiero mantener la distancia prudencial. Con tanta cosa que tenemos que aguantar en este país, no vamos a complicarnos más con un volcán enfadado.
Así que, mi pana, aquí estamos, con el Poás rugiendo y nosotros preguntándonos: ¿Será que este aumento de actividad volcánica es una señal de algo más grande, o simplemente el volcán está teniendo un mal día? ¿Crees que deberíamos empezar a preparar nuestros kits de emergencia, o es mejor esperar a ver qué pasa? ¡Déjame saber tu opinión en los comentarios!