¡Ay, Dios mío! Así nos va, fíjate tú. Cinco proyectos viales grandotes quedaron a medio hacer, listos pa' que se los agarre el próximo gobierno. Parece broma, pero la vaina es seria y nos deja así, con la garganta seca y la carretera llena de baches.
La verdad, esto ya parece novela de teleserie. Cuatro de estos bretes andaban en pañales, apenas empezando, mientras que uno más seguía siendo pura letra bonita, a pesar de todas las promesas del Presidente Chaves. Uno se queda pensando qué pasó, ¿será que le faltó maña o simplemente no quisieron echarle ganas?
Empecemos con la ampliación del tramo de la Interamericana entre Barranca y Limonal, que anda parada desde el 2022. Ahora sí, después de tanto rodeo con la Contraloría, parece que van a retomar las cosas. Le dieron luz verde a dos contratos: uno con Estrella-Bel Ingeniería por 127 millones verdes pa’l tramo de Barranca a San Gerardo, y otro con Meco por casi 150 palí para la parte de San Gerardo a Limonal. Dividirlo en dos era la idea pa’ que si falla una, la otra siga caminando, ¡qué cerebro!
Pero frena ahí, que todavía falta darle la orden de inicio al Conavi. Eso significa que, aunque estén los contratos listos, la pelota pasa a manos del próximo gobierno. Así que prepárense, porque seguramente habrá más trámites y papeleos antes de ver la carretera terminada. Ya saben cómo son las cosas por acá, siempre hay alguna ‘sal’ en el camino.
Luego tenemos la carreta a San Carlos, esa que prometió terminar el Presidente Chaves. ¡Uf!, qué cargada se tragó él con esa. Andan pendiente el tramo central y la punta sur, cada quién con sus propios problemas. El tramo central, que iba a estar listo en septiembre, sigue esperando una decisión del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Parece que hubo una ‘disputa’ entre el gobierno y el banco, y Chaves acusó a la entidad de tirar piedras al nido. Pero muchos dicen que el problema es que el cartel de licitación no cumplió con los requisitos del BID… vaya rollo.
Y la punta sur, ni hablar. Se ven algunas máquinas trabajando, pero según la Asociación Pro Carretera, son solo labores preparatorias. Todavía no tienen los diseños aprobados, ¡diay! Dos tramos, dos problemas, y ninguno a la vista. Todo esto me da pena ajena, fíjate, imagínate viajar por esas carreteras llenas de huecos… ¡una torta!
Otro compromiso roto fue la ampliación de la ruta 27, entre San José y Caldera. Las negociaciones con Globalvía, la concesionaria, se complicaron, y parece que ahora solo van a arreglar los tramos más críticos. ¡Qué bajón! Porque la idea original era ampliar toda la carretera, pero bueno, supongo que será pa' ahorrarse unos cuantos millones, aunque a costa de nuestra comodidad, ¿verdad?
Hubo algunos avances en otros proyectos, como la ampliación de la carretera entre San José y San Ramón, y la del Florencio del Castillo hacia Cartago. Estos últimos andan tramitando una concesión con Meco, que quiere poner peajes en la ruta. A ver si este nuevo gobierno aprovecha esos avances y termina lo que empezó el anterior. ¿Será posible que veamos estos proyectos terminados o seguirá siendo una eterna promesa política? ¿Creen que el próximo gobierno tendrá la valentía y la capacidad de llevar adelante estos proyectos viales, o será igual de difícil como lo ha sido hasta ahora?
La verdad, esto ya parece novela de teleserie. Cuatro de estos bretes andaban en pañales, apenas empezando, mientras que uno más seguía siendo pura letra bonita, a pesar de todas las promesas del Presidente Chaves. Uno se queda pensando qué pasó, ¿será que le faltó maña o simplemente no quisieron echarle ganas?
Empecemos con la ampliación del tramo de la Interamericana entre Barranca y Limonal, que anda parada desde el 2022. Ahora sí, después de tanto rodeo con la Contraloría, parece que van a retomar las cosas. Le dieron luz verde a dos contratos: uno con Estrella-Bel Ingeniería por 127 millones verdes pa’l tramo de Barranca a San Gerardo, y otro con Meco por casi 150 palí para la parte de San Gerardo a Limonal. Dividirlo en dos era la idea pa’ que si falla una, la otra siga caminando, ¡qué cerebro!
Pero frena ahí, que todavía falta darle la orden de inicio al Conavi. Eso significa que, aunque estén los contratos listos, la pelota pasa a manos del próximo gobierno. Así que prepárense, porque seguramente habrá más trámites y papeleos antes de ver la carretera terminada. Ya saben cómo son las cosas por acá, siempre hay alguna ‘sal’ en el camino.
Luego tenemos la carreta a San Carlos, esa que prometió terminar el Presidente Chaves. ¡Uf!, qué cargada se tragó él con esa. Andan pendiente el tramo central y la punta sur, cada quién con sus propios problemas. El tramo central, que iba a estar listo en septiembre, sigue esperando una decisión del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Parece que hubo una ‘disputa’ entre el gobierno y el banco, y Chaves acusó a la entidad de tirar piedras al nido. Pero muchos dicen que el problema es que el cartel de licitación no cumplió con los requisitos del BID… vaya rollo.
Y la punta sur, ni hablar. Se ven algunas máquinas trabajando, pero según la Asociación Pro Carretera, son solo labores preparatorias. Todavía no tienen los diseños aprobados, ¡diay! Dos tramos, dos problemas, y ninguno a la vista. Todo esto me da pena ajena, fíjate, imagínate viajar por esas carreteras llenas de huecos… ¡una torta!
Otro compromiso roto fue la ampliación de la ruta 27, entre San José y Caldera. Las negociaciones con Globalvía, la concesionaria, se complicaron, y parece que ahora solo van a arreglar los tramos más críticos. ¡Qué bajón! Porque la idea original era ampliar toda la carretera, pero bueno, supongo que será pa' ahorrarse unos cuantos millones, aunque a costa de nuestra comodidad, ¿verdad?
Hubo algunos avances en otros proyectos, como la ampliación de la carretera entre San José y San Ramón, y la del Florencio del Castillo hacia Cartago. Estos últimos andan tramitando una concesión con Meco, que quiere poner peajes en la ruta. A ver si este nuevo gobierno aprovecha esos avances y termina lo que empezó el anterior. ¿Será posible que veamos estos proyectos terminados o seguirá siendo una eterna promesa política? ¿Creen que el próximo gobierno tendrá la valentía y la capacidad de llevar adelante estos proyectos viales, o será igual de difícil como lo ha sido hasta ahora?