¡Ay, Dios mío, qué torta! La presidenta del Instituto Nacional de Seguros (INS), Gabriela Chacón, se mandó un sustazo de primera. Resulta que la Comisión de Ingreso y Gasto Público de la Asamblea Legislativa le puso un ultimátum de 48 horas para entregar una lista de diputados que le estarían pidiendo favores en materia de pólizas y seguros, especialmente después del escándalo con Rodrigo Chaves, y pues… ¡no cumplió! Parece que el brete se le vino encima y ahora todos quieren sus cabezas.
Todo este asunto empezó el lunes pasado durante una sesión de la comisión, cuando Chacón admitió que varios congresistas la estaban bombardeando con llamadas personales buscando información de todo tipo: proyectos de ley, datos de siniestros, e incluso, un diputado se aventuró a pedir una póliza justo después de tener un accidente en 2024. Ahí mismo, el diputado Francisco Nicolás le recordó que tenía que pasarle la lista, pero parece que el olvido es fuerte, o tal vez hay algo más detrás de todo este tinglado.
Y pa’lante apareció el tema de Leslye Bojorges, del PUSC, a quien Nicolás mencionó específicamente. Bojorges, que casualmente andaba por la comisión aunque no es miembro permanente, tuvo un percance en la General Cañas en septiembre del año pasado y tiene una denuncia ante la Fiscalía por accidente de tránsito. Cuando le preguntaron directamente sobre el tema, ¡pues se hizo rogar! Primero evitó responder, luego negó haber tenido el accidente y, para rematar, dijo que no tiene vehículos a su nombre. ¡Qué manera de echar humo!
Pero lo más cargado de este asunto es que, según revelaron en la comisión, el INS despidió a un funcionario que se negó a darle un seguro a ese mismo diputado. Dinorah Barquero, presidenta del foro, dejó claro que Chacón debía rendir cuentas y, de lo contrario, hasta podrían volver a citarla a declarar. Esto pinta para un buen hueso, ¿eh?
La propia Chacón se negó rotundamente a dar nombres, alegando que no podía precisar quiénes eran esos diputados que le estaban haciendo la pesca. Pero la diputada Rocío Alfaro soltó la bomba: hay “versiones” de que un diputado estrelló una moto y solicitó un seguro *después* del accidente. Lo peor de todo, dice Alfaro, es que ese mismo diputado se presentó ante la comisión como una especie de estrategia de presión. ¡Qué cinismo, mae!
“Esa persona tiene testigos y está presentando la denuncia correspondiente ante la Fiscalía”, añadió Alfaro, señalando que el INS debió denunciar al legislador por presunto tráfico de influencias. Ante estas acusaciones, Chacón simplemente dijo: “Yo desconozco esa situación y, si la persona denunció, eso jamás debió haberse pagado si existía alguna irregularidad”. Luego, insistió: “No puedo dar nombres”. ¡Una y otra vez la misma cantaleta!
Durante su comparecencia, Chacón primero admitió haber recibido llamadas de varios diputados relacionadas con accidentes de tránsito, pero luego se retractó, diciendo que no recordaba casos concretos ni podía dar nombres. ¡Parece que está tratando de tapar el sol con un dedo! De hecho, la diputada Alfaro detalló que el INS se defendió echándole la culpa al funcionario que no quiso hacer el favor, demostrando una clara falta de respaldo hacia sus propios empleados. Este brete promete dar mucho de qué hablar en las próximas semanas, sin duda alguna. Es un verdadero circo político, ¡diay!
Con toda esta movida, me pregunto: ¿Crees que la insistencia de Chacón en no revelar nombres esconde algo más turbio, o simplemente está intentando proteger a unos cuantos amigos en la Asamblea? ¿Debería la Fiscalía investigar a fondo este caso para esclarecer si realmente hubo tráfico de influencias o estamos frente a una simple gestión política complicada?
Todo este asunto empezó el lunes pasado durante una sesión de la comisión, cuando Chacón admitió que varios congresistas la estaban bombardeando con llamadas personales buscando información de todo tipo: proyectos de ley, datos de siniestros, e incluso, un diputado se aventuró a pedir una póliza justo después de tener un accidente en 2024. Ahí mismo, el diputado Francisco Nicolás le recordó que tenía que pasarle la lista, pero parece que el olvido es fuerte, o tal vez hay algo más detrás de todo este tinglado.
Y pa’lante apareció el tema de Leslye Bojorges, del PUSC, a quien Nicolás mencionó específicamente. Bojorges, que casualmente andaba por la comisión aunque no es miembro permanente, tuvo un percance en la General Cañas en septiembre del año pasado y tiene una denuncia ante la Fiscalía por accidente de tránsito. Cuando le preguntaron directamente sobre el tema, ¡pues se hizo rogar! Primero evitó responder, luego negó haber tenido el accidente y, para rematar, dijo que no tiene vehículos a su nombre. ¡Qué manera de echar humo!
Pero lo más cargado de este asunto es que, según revelaron en la comisión, el INS despidió a un funcionario que se negó a darle un seguro a ese mismo diputado. Dinorah Barquero, presidenta del foro, dejó claro que Chacón debía rendir cuentas y, de lo contrario, hasta podrían volver a citarla a declarar. Esto pinta para un buen hueso, ¿eh?
La propia Chacón se negó rotundamente a dar nombres, alegando que no podía precisar quiénes eran esos diputados que le estaban haciendo la pesca. Pero la diputada Rocío Alfaro soltó la bomba: hay “versiones” de que un diputado estrelló una moto y solicitó un seguro *después* del accidente. Lo peor de todo, dice Alfaro, es que ese mismo diputado se presentó ante la comisión como una especie de estrategia de presión. ¡Qué cinismo, mae!
“Esa persona tiene testigos y está presentando la denuncia correspondiente ante la Fiscalía”, añadió Alfaro, señalando que el INS debió denunciar al legislador por presunto tráfico de influencias. Ante estas acusaciones, Chacón simplemente dijo: “Yo desconozco esa situación y, si la persona denunció, eso jamás debió haberse pagado si existía alguna irregularidad”. Luego, insistió: “No puedo dar nombres”. ¡Una y otra vez la misma cantaleta!
Durante su comparecencia, Chacón primero admitió haber recibido llamadas de varios diputados relacionadas con accidentes de tránsito, pero luego se retractó, diciendo que no recordaba casos concretos ni podía dar nombres. ¡Parece que está tratando de tapar el sol con un dedo! De hecho, la diputada Alfaro detalló que el INS se defendió echándole la culpa al funcionario que no quiso hacer el favor, demostrando una clara falta de respaldo hacia sus propios empleados. Este brete promete dar mucho de qué hablar en las próximas semanas, sin duda alguna. Es un verdadero circo político, ¡diay!
Con toda esta movida, me pregunto: ¿Crees que la insistencia de Chacón en no revelar nombres esconde algo más turbio, o simplemente está intentando proteger a unos cuantos amigos en la Asamblea? ¿Debería la Fiscalía investigar a fondo este caso para esclarecer si realmente hubo tráfico de influencias o estamos frente a una simple gestión política complicada?