¡Ay, Dios mío, qué situación! El PUSC está temblando más que gelatina en concierto. Resulta que la alcaldesa de Quepos, Patricia Bolaños, decidió dar un giro de 180 grados y se fue a sumar al movimiento de Laura Fernández y el Pueblo Soberano. Esto sí que nadie se lo esperaba, ¡el PUSC está pa’l shock!
La jugada, diay, es interesante porque Quepos no es cualquier cantón. Es un centro turístico importantísimo, un imán de economía que mueve feria. Y tener a su alcaldesa respaldando a Laura Fernández es como meterle pólvora a la campaña de Zapote. Los del PUSC van a tener que rascarse bien la cabeza para entender cómo perdieron a alguien así.
Bolaños, al parecer, se cansó de andar con rodeos y dijo que escuchó al pueblo. “Cuando el pueblo habla, se escucha”, declaró, y vaya que resonó la frase. Ella dice que anduvo por los barrios, platicando con la gente de Quepos y vio claramente que estaban apoyando a Laura. Parece que la alcaldesa se puso a escuchar a sus vecinos y eso valió más que la fidelidad partidaria al PUSC.
Y ahí entra Laura Fernández, aprovechando la oportunidad. Se mostró encantada con el respaldo de Bolaños y lo pintó como una prueba de que su mensaje está llegando a la gente, especialmente en las zonas costeras y rurales. Lo que está buscando Fernández es quitarle terreno al PLN y al PUSC, mostrar que su movimiento es capaz de captar votantes de todas partes.
Analizando la cosa, esto puede significar el principio del fin del bipartidismo tradicional en las zonas costeras, ¿eh? Ya no basta con tener el apellido correcto o pertenecer a un partido viejo. Ahora, la gente quiere ver resultados, quiere que te preocupes por sus problemas. Y parece que Laura Fernández, con su discurso de ‘avanzar desde las comunidades’, les está dando esperanzas. Esa vara está cambiando, mae.
Ahora, los factores influyentes son varios, diay. Primero, la influencia regional de Quepos; el turismo y la pesca son motores económicos fuertes. Segundo, el debilitamiento del PUSC, que ya anda patinando hace tiempo. Y tercero, la consolidación de la imagen de Fernández como líder de un movimiento popular, alejado de las élites políticas. De verdad que el PUSC necesita un buen empujoncito.
Las consecuencias, obviamente, van a sentirse en toda la campaña. Con el apoyo de Bolaños, Fernández tiene una ventaja importante para organizar el día de las elecciones: transporte, voluntarios, mensajes claros. Es decir, toda la maquinaria para llevar a la gente a votar. Pero también hay un riesgo, chunche: ¿No estará comprometiendo su discurso de renovación al aliarse con figuras que vienen de la vieja política?
En fin, la pelota está en el tejado de los demás candidatos. Este movimiento demuestra que la batalla por el voto de la periferia está encendida. ¿Será que la salida de Patricia Bolaños marca un punto de inflexión en la contienda por la presidencia? ¿Logrará el Pueblo Soberano capitalizar este impulso y llegar hasta la Casa Amarilla? ¡Díganos qué piensa usted! ¿Cree que el voto rural y costero definirá la elección?
La jugada, diay, es interesante porque Quepos no es cualquier cantón. Es un centro turístico importantísimo, un imán de economía que mueve feria. Y tener a su alcaldesa respaldando a Laura Fernández es como meterle pólvora a la campaña de Zapote. Los del PUSC van a tener que rascarse bien la cabeza para entender cómo perdieron a alguien así.
Bolaños, al parecer, se cansó de andar con rodeos y dijo que escuchó al pueblo. “Cuando el pueblo habla, se escucha”, declaró, y vaya que resonó la frase. Ella dice que anduvo por los barrios, platicando con la gente de Quepos y vio claramente que estaban apoyando a Laura. Parece que la alcaldesa se puso a escuchar a sus vecinos y eso valió más que la fidelidad partidaria al PUSC.
Y ahí entra Laura Fernández, aprovechando la oportunidad. Se mostró encantada con el respaldo de Bolaños y lo pintó como una prueba de que su mensaje está llegando a la gente, especialmente en las zonas costeras y rurales. Lo que está buscando Fernández es quitarle terreno al PLN y al PUSC, mostrar que su movimiento es capaz de captar votantes de todas partes.
Analizando la cosa, esto puede significar el principio del fin del bipartidismo tradicional en las zonas costeras, ¿eh? Ya no basta con tener el apellido correcto o pertenecer a un partido viejo. Ahora, la gente quiere ver resultados, quiere que te preocupes por sus problemas. Y parece que Laura Fernández, con su discurso de ‘avanzar desde las comunidades’, les está dando esperanzas. Esa vara está cambiando, mae.
Ahora, los factores influyentes son varios, diay. Primero, la influencia regional de Quepos; el turismo y la pesca son motores económicos fuertes. Segundo, el debilitamiento del PUSC, que ya anda patinando hace tiempo. Y tercero, la consolidación de la imagen de Fernández como líder de un movimiento popular, alejado de las élites políticas. De verdad que el PUSC necesita un buen empujoncito.
Las consecuencias, obviamente, van a sentirse en toda la campaña. Con el apoyo de Bolaños, Fernández tiene una ventaja importante para organizar el día de las elecciones: transporte, voluntarios, mensajes claros. Es decir, toda la maquinaria para llevar a la gente a votar. Pero también hay un riesgo, chunche: ¿No estará comprometiendo su discurso de renovación al aliarse con figuras que vienen de la vieja política?
En fin, la pelota está en el tejado de los demás candidatos. Este movimiento demuestra que la batalla por el voto de la periferia está encendida. ¿Será que la salida de Patricia Bolaños marca un punto de inflexión en la contienda por la presidencia? ¿Logrará el Pueblo Soberano capitalizar este impulso y llegar hasta la Casa Amarilla? ¡Díganos qué piensa usted! ¿Cree que el voto rural y costero definirá la elección?