¡Ay, Dios mío! ¿Se cree el Cartaginés campeón ya? Porque si me dicen la verdad, este domingo se vieron más flojos que perro mojado. Se esperaba un partidazo entre los Brunos y Puntarenas, dos equipos que necesitan sumar para sacarse de apuros en el campeonato nacional. Pero bueno, como decimos acá en Costa Rica, 'la chincha está tirada' porque lo que vimos en el campo no tuvo mucho de emocionante, al menos durante casi todo el partido.
El juego comenzó parejo, sí, pero con un Cartaginés que parecía más preocupado por tomar mate que por atacar. Puntarenas intentaba proponer, buscando espacios por las bandas, pero nuestra defensa, aunque no jugó de maravilla, logró mantener la calma y neutralizar las embestidas del rival. Ya saben, esos partidos donde nadie quiere equivocarse y terminan siendo un chururrismo... eso estábamos viendo, pura precaución y pocos momentos de brillo. Por cierto, Adonis Pineda, el portero de Puntarenas, estaba teniendo una tarde tranquila, ¡hasta dormido andaba!
Pero luego, al minuto 13', apareció Diego González, el mae que siempre anda listo para meterse en el quite. Después de un buen pase de Douglas López – ahí sí, Douglas jugó bien, hay que reconocerlo –, González se quitó a un defensor de encima y mandó la pelota al fondo de la red con un zurdazo bajo e inatajable. ¡Golazo, sin lugar a dudas! Ahí pensamos todos: 'Bueno, ahora sí van a despertar los Brunos'. Mas, ¡qué va! El Cartaginés siguió jugando con un ritmo suave, como si estuviera esperando que el partido terminara solo.
Después del gol, baja la intensidad notablemente. Ambos equipos parecían haber quedado satisfechos con el empate temporal y se dedicaron a especular, buscando algún error del rival. Las oportunidades eran escasas, los ataques carecían de ideas frescas y el público empezó a moverse incómodo en sus asientos. Uno se preguntaba si estaban viendo fútbol o alguna clase de demostración de cómo no se juega un partido importante.
En la segunda parte, la cosa no cambió mucho. Puntarenas intentó subir la marcha, pero seguía chocando contra una defensa cartonera del Cartaginés. No digo que la defensa fuera horrible, pero simplemente… desganada. Un par de llegadas aisladas, unas internadas sin peligro, pero nada serio que hiciera sudar a Kevin Briceño, el arquero bruno. Y así, transcurriendo los minutos, con un partido aburrido y predecible, uno empezaba a pensar que terminaría en tablas.
Y entonces, ¡boom! Cuando menos te lo esperabas, al minuto 91', José Rodríguez Chiroldes manda un tiro de esquina y aparece Emmanuel Brenes, cabeceando con precisión quirúrgica para mandar la pelota adentro. ¡Gol de la victoria para el Cartaginés! De repente, el estadio explotó en júbilo, como si hubieran ganado la Champions League. Pero a ver, vamos con calma, señores. Tres puntos son tres puntos, claro, pero con este tipo de juego, los Brunos no llegarán muy lejos. Necesitan mejorar muchísimo si quieren aspirar a cosas importantes en el torneo.
Ahora, con este triunfo agridulce, el Cartaginés se prepara para enfrentar a Alajuelense el próximo miércoles en el ‘Fello’ Meza. Un clásico que promete emociones fuertes, aunque conociendo a los equipos, podría terminar siendo otra chinchorrada. Puntarenas, por su parte, tendrá que visitar a San Carlos, también el miércoles, buscando revancha. Veremos qué les sale, porque con este planteamiento, difícil será sacar adelante cualquier compromiso. Amarini Villatoro tiene brete, necesita buscarle la fórmula para que el equipo juegue con más ganas y convicción.
En fin, una victoria sufrida para el Cartaginés, que deja muchas dudas sobre su capacidad para competir de manera consistente. Con todo este panorama, ¿creen que el Cartaginés tiene posibilidades reales de pelear el campeonato o es solo humo? Déjenme sus opiniones en los comentarios, ¡quiero saber qué piensan mis compas!”,
El juego comenzó parejo, sí, pero con un Cartaginés que parecía más preocupado por tomar mate que por atacar. Puntarenas intentaba proponer, buscando espacios por las bandas, pero nuestra defensa, aunque no jugó de maravilla, logró mantener la calma y neutralizar las embestidas del rival. Ya saben, esos partidos donde nadie quiere equivocarse y terminan siendo un chururrismo... eso estábamos viendo, pura precaución y pocos momentos de brillo. Por cierto, Adonis Pineda, el portero de Puntarenas, estaba teniendo una tarde tranquila, ¡hasta dormido andaba!
Pero luego, al minuto 13', apareció Diego González, el mae que siempre anda listo para meterse en el quite. Después de un buen pase de Douglas López – ahí sí, Douglas jugó bien, hay que reconocerlo –, González se quitó a un defensor de encima y mandó la pelota al fondo de la red con un zurdazo bajo e inatajable. ¡Golazo, sin lugar a dudas! Ahí pensamos todos: 'Bueno, ahora sí van a despertar los Brunos'. Mas, ¡qué va! El Cartaginés siguió jugando con un ritmo suave, como si estuviera esperando que el partido terminara solo.
Después del gol, baja la intensidad notablemente. Ambos equipos parecían haber quedado satisfechos con el empate temporal y se dedicaron a especular, buscando algún error del rival. Las oportunidades eran escasas, los ataques carecían de ideas frescas y el público empezó a moverse incómodo en sus asientos. Uno se preguntaba si estaban viendo fútbol o alguna clase de demostración de cómo no se juega un partido importante.
En la segunda parte, la cosa no cambió mucho. Puntarenas intentó subir la marcha, pero seguía chocando contra una defensa cartonera del Cartaginés. No digo que la defensa fuera horrible, pero simplemente… desganada. Un par de llegadas aisladas, unas internadas sin peligro, pero nada serio que hiciera sudar a Kevin Briceño, el arquero bruno. Y así, transcurriendo los minutos, con un partido aburrido y predecible, uno empezaba a pensar que terminaría en tablas.
Y entonces, ¡boom! Cuando menos te lo esperabas, al minuto 91', José Rodríguez Chiroldes manda un tiro de esquina y aparece Emmanuel Brenes, cabeceando con precisión quirúrgica para mandar la pelota adentro. ¡Gol de la victoria para el Cartaginés! De repente, el estadio explotó en júbilo, como si hubieran ganado la Champions League. Pero a ver, vamos con calma, señores. Tres puntos son tres puntos, claro, pero con este tipo de juego, los Brunos no llegarán muy lejos. Necesitan mejorar muchísimo si quieren aspirar a cosas importantes en el torneo.
Ahora, con este triunfo agridulce, el Cartaginés se prepara para enfrentar a Alajuelense el próximo miércoles en el ‘Fello’ Meza. Un clásico que promete emociones fuertes, aunque conociendo a los equipos, podría terminar siendo otra chinchorrada. Puntarenas, por su parte, tendrá que visitar a San Carlos, también el miércoles, buscando revancha. Veremos qué les sale, porque con este planteamiento, difícil será sacar adelante cualquier compromiso. Amarini Villatoro tiene brete, necesita buscarle la fórmula para que el equipo juegue con más ganas y convicción.
En fin, una victoria sufrida para el Cartaginés, que deja muchas dudas sobre su capacidad para competir de manera consistente. Con todo este panorama, ¿creen que el Cartaginés tiene posibilidades reales de pelear el campeonato o es solo humo? Déjenme sus opiniones en los comentarios, ¡quiero saber qué piensan mis compas!”,