¡Ay, Dios mío! Ya estamos viendo cómo la cosa se pone caliente en la contienda electoral. Resulta que la doña Ana Virginia Calzada, ex jueza y ahora aspirante a la presidencia por el Centro Democrático, decidió mandar a parar a Pilar Cisneros, la jefa de fracción oficialista. Al parecer, unas palabritas que soltó Pilar en redes sociales picaron a Doña Ana, y ahora vamos a ver drama en los tribunales.
Todo empezó con un video de campaña de Calzada, donde parecía estar insinuando que el Presidente Chaves y otros personajes estaban coludidos con el mundo del hampa. Un poquito intenso, ¿verdad? Bueno, Pilar no se quedó callada. Con su labia característica, respondió diciendo que Doña Ana era una “pensionada de lujo” y una “sinvergüenza”, además de minimizarla porque sus números en las encuestas aún andaban bien bajitos. Directazo, pa’ ponerle a alguien.
Pero la doña Ana no se anda con rodeos. Contestó con todo, asegurando que a ella no le teme al “narco”, ni mucho menos a Pilar. Lanzó la bomba: “Pilar, dese por querellada”. Así mismo, de cajón. Dejó claro que esto no se queda en la esfera virtual, sino que van directo a la justicia. Y para colmo, lanzó indirectas a Laura Fernández, calificándola de “aprendiz” del actual gobierno. ¡Uff, qué pelea!
Ahora, analizando la cosa con calma, esta movida tiene varias implicaciones. Legalmente, Pilar Cisneros tiene inmunidad parlamentaria, pero eso no significa que no pueda enfrentar una querella. Tendrían que levantarle el fuero, un trámite complicado, pero no imposible. Además, el uso del término “pensionada de lujo” es bastante delicado, porque toca un punto sensible en la sociedad costarricense: la percepción de privilegios y corrupción en el sector público.
Políticamente hablando, esta estrategia de Calzada es interesante. Enfrentarse directamente a la figura más visible del chavismo, Pilar Cisneros, puede darle visibilidad y ayudarla a escalar en las encuestas. Está jugando a ser la némesis valiente, la que se atreve a desafiar al poder establecido. Pero también implica un riesgo: si la querella no prospera o si los juicios se alargan demasiado, puede restarle apoyo y distraerla de presentar sus propuestas.
Y ojo, porque esto no es solo una pelea entre dos mujeres. También tiene que ver con el futuro del país. Esta campaña se ha caracterizado por la polarización y los ataques personales, dejando poco espacio para el debate de ideas. Parece que hemos vuelto a esos tiempos turbios donde lo importante no es qué tan buenas son las propuestas, sino quién sabe pegarle más duro al otro. ¡Menudo despiche!
Por supuesto, la Sala Tercera estará observando todo esto de cerca. Estos líos judiciales pueden afectar la credibilidad del proceso electoral y hasta aumentar el abstencionismo. Algunos dicen que la política en Costa Rica se juega ahora en dos canchas: la del TSE y la de la Sala Tercera. Veremos cuál gana. Pero lo cierto es que esta batalla legal promete dar mucho de qué hablar en las próximas semanas.
Entonces, ¿creen que Ana Virginia Calzada logrará hacer morder el polvo a Pilar Cisneros en los tribunales, o esta estrategia terminará siendo un boomerang político? ¡Den su opinión en el foro y digan qué les parece este embate judicial!
Todo empezó con un video de campaña de Calzada, donde parecía estar insinuando que el Presidente Chaves y otros personajes estaban coludidos con el mundo del hampa. Un poquito intenso, ¿verdad? Bueno, Pilar no se quedó callada. Con su labia característica, respondió diciendo que Doña Ana era una “pensionada de lujo” y una “sinvergüenza”, además de minimizarla porque sus números en las encuestas aún andaban bien bajitos. Directazo, pa’ ponerle a alguien.
Pero la doña Ana no se anda con rodeos. Contestó con todo, asegurando que a ella no le teme al “narco”, ni mucho menos a Pilar. Lanzó la bomba: “Pilar, dese por querellada”. Así mismo, de cajón. Dejó claro que esto no se queda en la esfera virtual, sino que van directo a la justicia. Y para colmo, lanzó indirectas a Laura Fernández, calificándola de “aprendiz” del actual gobierno. ¡Uff, qué pelea!
Ahora, analizando la cosa con calma, esta movida tiene varias implicaciones. Legalmente, Pilar Cisneros tiene inmunidad parlamentaria, pero eso no significa que no pueda enfrentar una querella. Tendrían que levantarle el fuero, un trámite complicado, pero no imposible. Además, el uso del término “pensionada de lujo” es bastante delicado, porque toca un punto sensible en la sociedad costarricense: la percepción de privilegios y corrupción en el sector público.
Políticamente hablando, esta estrategia de Calzada es interesante. Enfrentarse directamente a la figura más visible del chavismo, Pilar Cisneros, puede darle visibilidad y ayudarla a escalar en las encuestas. Está jugando a ser la némesis valiente, la que se atreve a desafiar al poder establecido. Pero también implica un riesgo: si la querella no prospera o si los juicios se alargan demasiado, puede restarle apoyo y distraerla de presentar sus propuestas.
Y ojo, porque esto no es solo una pelea entre dos mujeres. También tiene que ver con el futuro del país. Esta campaña se ha caracterizado por la polarización y los ataques personales, dejando poco espacio para el debate de ideas. Parece que hemos vuelto a esos tiempos turbios donde lo importante no es qué tan buenas son las propuestas, sino quién sabe pegarle más duro al otro. ¡Menudo despiche!
Por supuesto, la Sala Tercera estará observando todo esto de cerca. Estos líos judiciales pueden afectar la credibilidad del proceso electoral y hasta aumentar el abstencionismo. Algunos dicen que la política en Costa Rica se juega ahora en dos canchas: la del TSE y la de la Sala Tercera. Veremos cuál gana. Pero lo cierto es que esta batalla legal promete dar mucho de qué hablar en las próximas semanas.
Entonces, ¿creen que Ana Virginia Calzada logrará hacer morder el polvo a Pilar Cisneros en los tribunales, o esta estrategia terminará siendo un boomerang político? ¡Den su opinión en el foro y digan qué les parece este embate judicial!